
Samuel Pérez García
No vino como en otro tiempo
cuando el sol quemaba
los paliacates en la plaza.
Dicen que se lo llevaron
soldados vestidos de civil
por la carretera a Tuxtla y no volvió.
Y dicen que ahora Na China
todavía lo busca en los cuarteles
y en las postas de policía
con una veladora.
REVOLUCIÓN
Tu grito fue bandera
que los pobres ondearon
abrazo de sol
que las bardas pintaron
consigna entre los parias
que buscaron
la otra patria
que no hemos encontrado.
No vino como en otro tiempo
cuando el sol quemaba
los paliacates en la plaza.
Dicen que se lo llevaron
soldados vestidos de civil
por la carretera a Tuxtla y no volvió.
Y dicen que ahora Na China
todavía lo busca en los cuarteles
y en las postas de policía
con una veladora.
REVOLUCIÓN
Tu grito fue bandera
que los pobres ondearon
abrazo de sol
que las bardas pintaron
consigna entre los parias
que buscaron
la otra patria
que no hemos encontrado.