Samuel Pérez García
La noche es un trigal brumoso
donde los intestinos de la fábrica
excretan obreros taciturnos;
andariegos de la tuerca
y el martillo,
claveteros de destinos infaustos
constructores
de riquezas que nunca gozan
artífices de otra historia
distinta a la que contamos
de vivir como si el mañana
fuera nuestro pasado.
martes, 23 de junio de 2009
ANDRES MANUEL Y EL PERRO DE LAS DOS TORTAS
Samuel Pérez García
La ruptura se veía venir desde el año pasado, cuando el cochinero llevó a Jesús Ortega como presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática. Entonces muchos ciudadanos pensaron que a Andrés Manuel López Obrador, le quedaba salirse del PRD y comenzar la construcción de una nueva organización partidaria, con adherentes formados con ideología más consecuente y más revolucionaria. Pero no sucedió así. Veamos que ha pasado desde esa fecha.
El tabasqueño pensó que en su partido era necesario estar para continuar en su vereda hacia el año 2012. Sin embargo, tampoco los hechos que comenzaron a darse lo ayudaron para enfilar por un camino político sin obstáculos. Una primera valla lo constituyó el quiebre de la alianza para las elecciones intermedias por la renovación de la Cámara de Diputados. Los tres partidos no se pusieron de acuerdo en la alianza y cada uno decidió ir por su cuenta. Esta consecuencia, los perredistas se la achacan a López Obrador, pues en las negociaciones, éste abogaba por más candidturas para el PT y Convergencia. Ningunó imaginó lo que la astucia del gobierno preveía para bloquearlos. Al PRD le aplicó el michoacanazo y a López Obrador le bloqueó a una de sus candidatas mejor posicionadas: Clara Brugada, en Iztapalapa. Todo esto ha venido a parar en que ahora Obrador aparece a los ojos de los perredistas y de los ciudadanos como autoritario, traidor y otros calificativos de grueso calibre. Otro aspectos, es que a Marcelo Ebrard ya le entró la espinita por querer ser candidato a la presidencia de la República, y por ende, coquetea con todos los bandos perredistas. El pupilo quiere ser mejor que el maestro. Y para lograrlo, el maestro deberá pagar las consecuencias de enseñar. Lo veremos.
Aquí en Veracruz, y en el Distrito Federal, en estos dos meses de campaña hemos observado como la política se ha envilecido de manera excesiva. Sucia, desideoligizada y traicionera, es la cara que más muestra la politica con tal de acabar al adversario.
Todos, incluso hasta los jueces de la Suprema Corte como de lo electoral, participan en las componendas que se celebran para últimar, bloquear y amarrar al adversario. Así sucedió en Iztapalaba: después de varios meses de haber habido elección interna, el tribunal electoral falla a favor de Silvia Oliva –chuchista de corazón- y le reasigna la candidatura que había perdido en las urnas frente a Clara Brugada, simpatizante de la corriente Lopezobradorista. Para salvar a su candidata, Andrés Manuel decide cobijar al PT, cuyo candidato, Rafael Acosta, un vendedor ambulante en esos lares, pero a cambio de que éste, al ganar con el voto de los ciudadanos de esa demarcación, abandone el cargo, y sin más, al quedar acéfala la Delegación, sea el gobernador Marcelo Ebrard, quien nombre a Clara Brugada como jefa Delegacional. Muchos han visto esto como el regreso del dedo príista de aquellos mejores años del PRI. Y frente a esta resolución promovida por Andrés Manuel, Jesús Ortega amaga con expulsar al máximo dirigente, que por supuesto, directo como es, señaló que no lo intimidan con la expulsión. Según su punto de vista, en la elección de Iztapalapa lo que está en juego no es una lucha de partidos, sino la defensa de la voluntad popular, y que, toda vez que mucha gente confía en él, ha decidido apoyar el voto a favor del PT en esa demarcación. ¿Y la decisión del pueblo? ¿Acaso no cuenta? Algo así. Las grandes decisiones la toman los políticos. El pueblo es un niño al cual solo basta con informarle y que vote por quienes los políticos dicen. ¿No es ficción? Es política real, la de carne y hueso.
Veamos otro caso en medio de este mar de decisiones unilaterales y confusión política. En Veracruz, López Obrador ha decidido apoyar a los candidatos ungidos por el dedo de Dante Delgado Rannauro. Así, en Coatzacoalcos apoya a un comerciante en muebles, quien fuera en un tiempo presidente de la Cámara de Comercio. En Cosoleacaque, presentó al tristemente célebre Román García Martínez. En lo que toca a este último bien cabe preguntar ¿quien fue el informante de Andrés Manuel y de Dante Delgado para que hayan ungido a dicho candidato? Román García es una ficha política quemada, por corrupto, por convenenciero y por haber dilapidado su capital político cuando fue presidente municipal en el periodo 1997/2000. Cuando era tesorero en el primer periodo de Darío Aburto, se quedó con dinero, proveniente de la dieta de ediles del PRD y la empleó para comprar despensas que regalaba a sus simpatizantes; en su periodo de presidente municipal pedía en su tiempo el 10 por ciento de comisión a todos los contratistas, y así sucesivamente. Después de varios años de andar protegido de Arturo Hervitz, quien lo ha recomendado en algunos municipios para ser contralor, o lo que hubiere, Román García cae como candidato y trae la recomendación de Andrés Manuel.¿Error por desinformación? Supongamos que así fuera, de todos modos, no es aceptable. Si Andrés se jacta de ser peje pero no lagarto, ¿qué hace entonces dando su apoyo a tipos como Román García? ¿Acaso no enseña el refrán popular de que quien con lobos anda, a aullar aprende?
En Coatzacoalcos, el mueblero Antonio Williams no es un buen candidato, su cualidad única es que pertenece al jet set que siempre ha controlado el gobierno municipal. Pero no es un hombre de izquierda ni siquiera librepensador, ni político. Sabe construir muebles y quedarse con la plusvalía que su ocupación genera. Pero es un candidato gris que requiere no de vela sino de antorcha para que su personalidad fulgure. Estos dos candidatos fueron acuerpados por Andrés Manuel López Obrador, y supongo que éste, ni siquiera leyó el curriculum de ambos candidatos, pero peor aún, no está enterado de la trayectoria de ambos en la comunidad a la cual pertenecen. ¿Con estos candidatos es que Andrés Manuel quiere cambiar el rumbo de México? Mi opinión es que con estos no va a cambar nada. Pues la política no es solo de malas mañas, arte en el cual está bien dotado Román García, sino de inteligencia y buena fe. De entrega a la lucha por los que menos tienen. Y Williams y Román son acaso lobos que saben colarse, pero carecen de un pensamiento claro y de un discurso fundamentado para convencer a los ciudadanos. En Coatzacoalcos y en Cosoleacaque había mejores candidatos que los designados, pero como los dedos de los politicos son sabios, entonces quedaron ellos. Y por supuesto, quieren ganar, pero no a costa suya sino a costa del carisma de Andres Manuel. Se convierten de ese modo en candidatos saprofitas. Y con gente así ¿adónde va a llegar la ciudadanía con candidatos sin luz propia, con candidatos entreguistas, acomodaticios, oportunistas, hueseros de la política, pero ni tantito comprometidos con los cambios que el país requiere?
Si acaso estos candidatos ganaran, los resultados saltarán a la vista: el de Coatzacoalcos acumulará poder y dinero para ampliar su negocio de muebles; y el de Cosoleacaque, saldrá de la pobreza en la cual se encuentra. Pero no vaya usted a creer que es pobre porque no robó;lo es porque ya se lo gastó.
Aquí Andrés Manuel se equivocó. Pero como dice el refrán popular: palo dado ni Dios lo quita. Por lo que la mata seguirá dando, al fin y al cabo el pueblo aguanta. Si ya casi aguantó cien años de revolución hecho gobierno, ¿porque no aguantar otros tantos más? Pero regresemos a las decisiones de Andrés Manuel. Aquí apoyen al PT; allá voten por Convergencia; más allá, por el centro al PRD. Decisiones multicolores como esta, tienen sumido en un mar de confusión al más inteligente: ¿A dónde quiere llevar el país Andrés Manuel, pidiendo un voto de chile y de manteca, preparando un tamal de masa cocida y otros de dulce y de sal? ¿No era más sencillo haber construido su propio partido y pedirle al pueblo que votara por los candidatos de ese nuevo partido? Pero no lo hizo así. Le calentaron la cabeza sus asesores y cercanos, y no tomó las decisiones más correctas. Pues por ejemplo, en Cosoleacaque, ¿cómo vamos a votar por Román García sabiendo que es un hijoeputa? ¿Por qué lo dice Andrés Manuel López Obrador?
Pues bien, estas decisiones han hecho que Andrés Manuel sea repelido en su propio partido, y hoy lo amaguen con la expulsión. Pero visto la situación desde fuera, aquí los perredistas tienen razón. Quien dice estar en un partido y pide un voto a favor del contrario es un traidor; quien viene a un pueblo, y dice que se vote por un corrupto, como es el caso de Román García, peca de ingenuo y pone en duda la honorabilidad del recomendador. Esto es lo que anda haciendo en todo el país Andrés Manuel López Obrador.
Ante tal situación vale plantear lo que sigue: O bien Obrador confunde a los ciudadanos con niños y por eso cree que la consigna del voto diferenciado es un mandato al cual debemos obedecer sin chistar o bien se pasa de buena gente, al decir que apoya a estos partidos (del trabajo y Convergencia) y cae en el juego que estos le han armado: sumarse a él para que mediante el carisma de aquel queden fortalecidos. Así, el día de mañana cuando Andrés Manuel deje de servir a sus intereses, lo manden al desván de los trastos viejos. Dante Delgado es mañoso, sabe que Andrés Manuel tiene capital político y juega al fiel, al entregado, al “lo que mande señor”, del mismo modo lo es Alberto Anaya, el presidente del PT. ¿Quién no conoce a AlbertoAnaya, quien para no quedarse a la zaga del presupuesto público ha hecho alianzas impensables con el PRI en varias partes del país? Entonces, aquí vale preguntar: ¨¿Quién le juega la cabeza a quien? ¿Andrés Manuel se las juega a ellos con el objeto de llegar posicionado a la candidatura del 2012 o Dante Delgado y Alberto Anaya se la juegan a Andrés Manuel para que sus propios partidos dejen de ser un apéndice de los grandes y se conviertan en los que muevan el pandero de la política en México?
Sea quien salga de pasivo o de activo, lo cierto es que Andrés Manuel si sigue tomando decisiones a la ligera, terminará por quemar su capital político frente a muchos ciudadanos que todavía confian en él para cambiar el rumbo del país. Esperemos que haga un alto, reflexione profundamente y que tome una decisión sensata: si reconoce que en el PRD hay una mafia de politicos corruptos, (que así es) entonces tendrá que mirar, si quiere ser objetivo, también hacia el PT y Convergencia, porque también en esos partidos se cuecen las habas. Por eso, ante la ruptura inminente que deberá vivir en su partido, lo más sensato que le queda es bregar por la construcción de un nuevo partido de izquierda, que eduque a la gente, que moldee la conciencia de la gente, que mande a los más honestos, a los militantes de corazón a ocupar las trincheras de la lucha social y política, para ver si a cien años de que se cumpla la gesta revolucionaria de 1910, podemos los mexicanos andar por otras veredas más justas e igualitarias. Pero si don Andrés Manuel no lo hace así, es muy posible que termine como el perro de las dos tortas, ni con una ni con otra.
La ruptura se veía venir desde el año pasado, cuando el cochinero llevó a Jesús Ortega como presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática. Entonces muchos ciudadanos pensaron que a Andrés Manuel López Obrador, le quedaba salirse del PRD y comenzar la construcción de una nueva organización partidaria, con adherentes formados con ideología más consecuente y más revolucionaria. Pero no sucedió así. Veamos que ha pasado desde esa fecha.
El tabasqueño pensó que en su partido era necesario estar para continuar en su vereda hacia el año 2012. Sin embargo, tampoco los hechos que comenzaron a darse lo ayudaron para enfilar por un camino político sin obstáculos. Una primera valla lo constituyó el quiebre de la alianza para las elecciones intermedias por la renovación de la Cámara de Diputados. Los tres partidos no se pusieron de acuerdo en la alianza y cada uno decidió ir por su cuenta. Esta consecuencia, los perredistas se la achacan a López Obrador, pues en las negociaciones, éste abogaba por más candidturas para el PT y Convergencia. Ningunó imaginó lo que la astucia del gobierno preveía para bloquearlos. Al PRD le aplicó el michoacanazo y a López Obrador le bloqueó a una de sus candidatas mejor posicionadas: Clara Brugada, en Iztapalapa. Todo esto ha venido a parar en que ahora Obrador aparece a los ojos de los perredistas y de los ciudadanos como autoritario, traidor y otros calificativos de grueso calibre. Otro aspectos, es que a Marcelo Ebrard ya le entró la espinita por querer ser candidato a la presidencia de la República, y por ende, coquetea con todos los bandos perredistas. El pupilo quiere ser mejor que el maestro. Y para lograrlo, el maestro deberá pagar las consecuencias de enseñar. Lo veremos.
Aquí en Veracruz, y en el Distrito Federal, en estos dos meses de campaña hemos observado como la política se ha envilecido de manera excesiva. Sucia, desideoligizada y traicionera, es la cara que más muestra la politica con tal de acabar al adversario.
Todos, incluso hasta los jueces de la Suprema Corte como de lo electoral, participan en las componendas que se celebran para últimar, bloquear y amarrar al adversario. Así sucedió en Iztapalaba: después de varios meses de haber habido elección interna, el tribunal electoral falla a favor de Silvia Oliva –chuchista de corazón- y le reasigna la candidatura que había perdido en las urnas frente a Clara Brugada, simpatizante de la corriente Lopezobradorista. Para salvar a su candidata, Andrés Manuel decide cobijar al PT, cuyo candidato, Rafael Acosta, un vendedor ambulante en esos lares, pero a cambio de que éste, al ganar con el voto de los ciudadanos de esa demarcación, abandone el cargo, y sin más, al quedar acéfala la Delegación, sea el gobernador Marcelo Ebrard, quien nombre a Clara Brugada como jefa Delegacional. Muchos han visto esto como el regreso del dedo príista de aquellos mejores años del PRI. Y frente a esta resolución promovida por Andrés Manuel, Jesús Ortega amaga con expulsar al máximo dirigente, que por supuesto, directo como es, señaló que no lo intimidan con la expulsión. Según su punto de vista, en la elección de Iztapalapa lo que está en juego no es una lucha de partidos, sino la defensa de la voluntad popular, y que, toda vez que mucha gente confía en él, ha decidido apoyar el voto a favor del PT en esa demarcación. ¿Y la decisión del pueblo? ¿Acaso no cuenta? Algo así. Las grandes decisiones la toman los políticos. El pueblo es un niño al cual solo basta con informarle y que vote por quienes los políticos dicen. ¿No es ficción? Es política real, la de carne y hueso.
Veamos otro caso en medio de este mar de decisiones unilaterales y confusión política. En Veracruz, López Obrador ha decidido apoyar a los candidatos ungidos por el dedo de Dante Delgado Rannauro. Así, en Coatzacoalcos apoya a un comerciante en muebles, quien fuera en un tiempo presidente de la Cámara de Comercio. En Cosoleacaque, presentó al tristemente célebre Román García Martínez. En lo que toca a este último bien cabe preguntar ¿quien fue el informante de Andrés Manuel y de Dante Delgado para que hayan ungido a dicho candidato? Román García es una ficha política quemada, por corrupto, por convenenciero y por haber dilapidado su capital político cuando fue presidente municipal en el periodo 1997/2000. Cuando era tesorero en el primer periodo de Darío Aburto, se quedó con dinero, proveniente de la dieta de ediles del PRD y la empleó para comprar despensas que regalaba a sus simpatizantes; en su periodo de presidente municipal pedía en su tiempo el 10 por ciento de comisión a todos los contratistas, y así sucesivamente. Después de varios años de andar protegido de Arturo Hervitz, quien lo ha recomendado en algunos municipios para ser contralor, o lo que hubiere, Román García cae como candidato y trae la recomendación de Andrés Manuel.¿Error por desinformación? Supongamos que así fuera, de todos modos, no es aceptable. Si Andrés se jacta de ser peje pero no lagarto, ¿qué hace entonces dando su apoyo a tipos como Román García? ¿Acaso no enseña el refrán popular de que quien con lobos anda, a aullar aprende?
En Coatzacoalcos, el mueblero Antonio Williams no es un buen candidato, su cualidad única es que pertenece al jet set que siempre ha controlado el gobierno municipal. Pero no es un hombre de izquierda ni siquiera librepensador, ni político. Sabe construir muebles y quedarse con la plusvalía que su ocupación genera. Pero es un candidato gris que requiere no de vela sino de antorcha para que su personalidad fulgure. Estos dos candidatos fueron acuerpados por Andrés Manuel López Obrador, y supongo que éste, ni siquiera leyó el curriculum de ambos candidatos, pero peor aún, no está enterado de la trayectoria de ambos en la comunidad a la cual pertenecen. ¿Con estos candidatos es que Andrés Manuel quiere cambiar el rumbo de México? Mi opinión es que con estos no va a cambar nada. Pues la política no es solo de malas mañas, arte en el cual está bien dotado Román García, sino de inteligencia y buena fe. De entrega a la lucha por los que menos tienen. Y Williams y Román son acaso lobos que saben colarse, pero carecen de un pensamiento claro y de un discurso fundamentado para convencer a los ciudadanos. En Coatzacoalcos y en Cosoleacaque había mejores candidatos que los designados, pero como los dedos de los politicos son sabios, entonces quedaron ellos. Y por supuesto, quieren ganar, pero no a costa suya sino a costa del carisma de Andres Manuel. Se convierten de ese modo en candidatos saprofitas. Y con gente así ¿adónde va a llegar la ciudadanía con candidatos sin luz propia, con candidatos entreguistas, acomodaticios, oportunistas, hueseros de la política, pero ni tantito comprometidos con los cambios que el país requiere?
Si acaso estos candidatos ganaran, los resultados saltarán a la vista: el de Coatzacoalcos acumulará poder y dinero para ampliar su negocio de muebles; y el de Cosoleacaque, saldrá de la pobreza en la cual se encuentra. Pero no vaya usted a creer que es pobre porque no robó;lo es porque ya se lo gastó.
Aquí Andrés Manuel se equivocó. Pero como dice el refrán popular: palo dado ni Dios lo quita. Por lo que la mata seguirá dando, al fin y al cabo el pueblo aguanta. Si ya casi aguantó cien años de revolución hecho gobierno, ¿porque no aguantar otros tantos más? Pero regresemos a las decisiones de Andrés Manuel. Aquí apoyen al PT; allá voten por Convergencia; más allá, por el centro al PRD. Decisiones multicolores como esta, tienen sumido en un mar de confusión al más inteligente: ¿A dónde quiere llevar el país Andrés Manuel, pidiendo un voto de chile y de manteca, preparando un tamal de masa cocida y otros de dulce y de sal? ¿No era más sencillo haber construido su propio partido y pedirle al pueblo que votara por los candidatos de ese nuevo partido? Pero no lo hizo así. Le calentaron la cabeza sus asesores y cercanos, y no tomó las decisiones más correctas. Pues por ejemplo, en Cosoleacaque, ¿cómo vamos a votar por Román García sabiendo que es un hijoeputa? ¿Por qué lo dice Andrés Manuel López Obrador?
Pues bien, estas decisiones han hecho que Andrés Manuel sea repelido en su propio partido, y hoy lo amaguen con la expulsión. Pero visto la situación desde fuera, aquí los perredistas tienen razón. Quien dice estar en un partido y pide un voto a favor del contrario es un traidor; quien viene a un pueblo, y dice que se vote por un corrupto, como es el caso de Román García, peca de ingenuo y pone en duda la honorabilidad del recomendador. Esto es lo que anda haciendo en todo el país Andrés Manuel López Obrador.
Ante tal situación vale plantear lo que sigue: O bien Obrador confunde a los ciudadanos con niños y por eso cree que la consigna del voto diferenciado es un mandato al cual debemos obedecer sin chistar o bien se pasa de buena gente, al decir que apoya a estos partidos (del trabajo y Convergencia) y cae en el juego que estos le han armado: sumarse a él para que mediante el carisma de aquel queden fortalecidos. Así, el día de mañana cuando Andrés Manuel deje de servir a sus intereses, lo manden al desván de los trastos viejos. Dante Delgado es mañoso, sabe que Andrés Manuel tiene capital político y juega al fiel, al entregado, al “lo que mande señor”, del mismo modo lo es Alberto Anaya, el presidente del PT. ¿Quién no conoce a AlbertoAnaya, quien para no quedarse a la zaga del presupuesto público ha hecho alianzas impensables con el PRI en varias partes del país? Entonces, aquí vale preguntar: ¨¿Quién le juega la cabeza a quien? ¿Andrés Manuel se las juega a ellos con el objeto de llegar posicionado a la candidatura del 2012 o Dante Delgado y Alberto Anaya se la juegan a Andrés Manuel para que sus propios partidos dejen de ser un apéndice de los grandes y se conviertan en los que muevan el pandero de la política en México?
Sea quien salga de pasivo o de activo, lo cierto es que Andrés Manuel si sigue tomando decisiones a la ligera, terminará por quemar su capital político frente a muchos ciudadanos que todavía confian en él para cambiar el rumbo del país. Esperemos que haga un alto, reflexione profundamente y que tome una decisión sensata: si reconoce que en el PRD hay una mafia de politicos corruptos, (que así es) entonces tendrá que mirar, si quiere ser objetivo, también hacia el PT y Convergencia, porque también en esos partidos se cuecen las habas. Por eso, ante la ruptura inminente que deberá vivir en su partido, lo más sensato que le queda es bregar por la construcción de un nuevo partido de izquierda, que eduque a la gente, que moldee la conciencia de la gente, que mande a los más honestos, a los militantes de corazón a ocupar las trincheras de la lucha social y política, para ver si a cien años de que se cumpla la gesta revolucionaria de 1910, podemos los mexicanos andar por otras veredas más justas e igualitarias. Pero si don Andrés Manuel no lo hace así, es muy posible que termine como el perro de las dos tortas, ni con una ni con otra.
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