domingo, 2 de enero de 2011


UN COJOLITE TRICOLOR Y UN SILENCIO SOSPECHOSO.
Samuel Pérez García.

Bajo un sol abrasador, que no alcanzaban a cubrir completamente las viejas lonas que el ayuntamiento contrató para la toma de posesión del nuevo gobierno municipal, a las doce cinco del mediodía del 31 de diciembre, Cirilo Vázquez Parissi se tomó por sí mismo protesta como nuevo presidente municipal, 2011-2013. Y es que el protocolo era que él le tomara la protesta al síndico y los regidores, y luego, a su vez, el síndico procediera con el nuevo presidente. Tarde fue el aviso que le llegó a un Cirilo, aparentemente tranquilo, pero nervioso en su primer quiebre que el público consintió y no rechifló, pero que muestra la evidente inexperiencia de que al cachorro azul le faltan muchas tablas para gobernar.
En este primer acto de gobierno del gobierno panista, jugaba como telón de fondo una manta en el que sobresalía un cojolite tricolor: la cabeza era azul, el cuerpo verde y rojo, azul y morado; la cola morada, verde y roja, pero los pies del cojolite eran amarillos, que a buen entender significaban los colores de los distintos partidos: el rojo y el verde por el PRI; el azul por el PAN, el amarillo por el PRD, pero el morado, a qué partido correspondía, era la pregunta que algunos ciudadanos se hacían, hasta que por fin Félix, el famoso chorrowin, destrabó el misterio, el morado es de alguna agrupación de “mujeres”, o tal vez lo es en honor a quienes con una blusa morada servían de auxiliares a otras auxiliares del nuevo gobierno. Lógicamente el naranja no aparecía, porque los naranjas de Dante Delgado no consiguieron una regiduría, tal vez por eso lo sustituyeron por el morado.
Mucho antes de que iniciara la toma de protesta, al único que se le vio puebleando fue al sempiterno Darío Aburto, que ya sin el freno de su ama y señora, Gladis Merlín Castro, pudo pasearse por toda la cancha política, que a ojos de un ciudadano de la Agustín Melgar, no era gratuita su presencia. El buen Darío anda tratando de cachar alguna sobrita para su Rocío Pérez. Cuenta ese mismo ciudadano, que un día, ya resuelto el problema electoral, en el restaurant Vips de Minatitlán, coincidieron Cirilo Vázquez y Darío Aburto, quien después del riguroso saludo metió su cuña: le pedía a Cirilo que tomará en cuenta a Rocío Pérez, su esposa, con algún trabajo en la coordinación de prensa, pues la doña era una de las mejores comunicadoras a nivel regional. Celos ha de tener ya la nueva jefa de prensa Dulce María Cosgaya, la primera fuereña que atenderá a los periodistas en el trabajo de mantener informada a la prensa y al pueblo. He dicho siempre que para quienes vienen importados se autocrean la idea de que en Cosoleacaque no hay gente preparada para participar en el gobierno. Cero y van uno, ¿de qué lugares recónditos vendrán los demás funcionarios de primer y segundo nivel? Pero esta actitud negativa no es solamente de quienes vienen de fuera a gobernarnos, este es un problema de los auténticos cosoleacanecos como lo fue Cuauhtemoc Cadena, quien trajo a su secretario y a su tesorero de la “Familia Michoacana”. Y por eso, a ellos se les ocurrió reconstruir el parque con los arcos actuales. Y el pueblo ni pío dijo. Tampoco protestó cuando Gladis Merlín borró los murales que se habían pintado en los bajos del palacio municipal.
Los primeros en empezar a llegar al recinto despintado y ataviado de lonas viejas, fue la gente “necesitada” de lotes y que comanda Carlos González, quienes sin tanto aspaviento, corearon consignas a favor del nuevo presidente, pero ninguna consigna para el partido en el poder, es decir, para el PAN. “Dorys, Dorys” eran las consignas y las porras que se oían. Al oír eso algunos le agregaron la palabra “lotes sí”, por aquello de que todos los porristas andan en busca de un lote para vivir o para revender. Fueron estos mismos ciudadanos que al concluir el acto, al pie de la escalinata del palacio, recordaron aquellos viejos tiempos cuando Román García venció al viejo Heliodoro, y por ello coreaban “Sí se pudo”, “Sí se pudo”, quién sabe qué cosa se pudo, porque el único vislumbre era que Carlos González pudo colar a su mujer como regidora en el nuevo ayuntamiento, (lo que implica una mochada económica para él como asesor vitalicio en los tres años, sin aparecen en nómina) que visto en el ajedrez político, será la fiel de la balanza para llegar a acuerdos necesarios, pues el nuevo ayuntamiento quedó conformado por tres regidores del PRI,(José Alfredo Galicia Mayo, Catalina Alor Flores y Saúl Vázquez Márquez) tres del PAN( Luis González Luna, Josefa Peña Montor y Adela Molina Cadena) y una del PRD( Dora Alicia Pérez Ixba). La nueva regidora del PRD se había colocado al inicio de la ceremonia junto al inefable Saúl Vázquez Márquez, exconsorte de Gladis Merlín, quien algo le habrá hecho, porque después la señora prefirió colocarse junto a la panista Adela Molina Cadena. Veremos en los tres años en qué lugar queda colocada de modo definitivo.
Dentro de los asistentes que más llamaron la atención de los ciudadanos congregados fue el párroco Juan Vicente Luna Jasso, quien a las doce horas hizo su arribo triunfal, caminaba -acompañado por otros- con la cabeza gacha, cuyos ojos parecían mirar hacia el crucifijo blanco que le colgaba. Tal vez iba pensando en lo que el destino le depara: si podrá aceptar que la Iglesia se pinte de azul intenso, porque el rojo de la fidelidad ya se acabó, y muerto el viejo patrón, que viva el nuevo. “Dios te salve María sin pecado y concebida, padre nuestro que estás en los cielos, ruega por esta traición que tendré que hacer en beneficio de tu Iglesia,” tal vez rezaba en su interior Juan Vicente Luna Jasso, párroco venal que en el periodo de Gladis Merlín, después de la golpiza que los halcones le propiciaron a los ciudadanos de Coacotla, y frente al repudio popular, se atrevió a dar su firma de apoyo a Gladys Merlín Castro en un desplegado publicado en Diario del Istmo.
A las doce diez dio inicio el acto de toma de protesta. La comitiva, integrada por Cirilo Vázquez, David Torres Piñuelos (síndico), otros regidores y auxiliares, así como Marcelo Montiel, Secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Javier Duarte, subieron por el lado derecho del estrado recepcional. Las porras del pueblo congregado hicieron bajar de nuevo a Cirilo a saludar de beso, abrazo y apretón de manos a los ciudadanos, luego, el nuevo presidente, subió en saltitos por el lado izquierdo hacia su lugar central en el presídium; a su lado quedaron ubicados Marcelo Montiel y David Torres Piñuelos. Pero el nuevo presidente no la traía todas consigo, el viento le jugó una mala trastada: a las 12:15 le revolvió el blanco mantel que cubrían las mesas del presídium improvisado, luego vinieron las intermitentes fallas del sonido, y si mirabas hacia arriba, los ojos se recreaban con las viejas lonas remedadas que le han de haber dado a crédito al nuevo gobierno en crisis económica, porque al decir de algunos trabajadores del ayuntamiento, la última quincena de diciembre todavía no se las han pagado.
Pocos personajes políticos, más militares que ciudadanos de la política prominente estuvieron presentes. Sobresalieron a falta de personalidades de a peso, Cristy Reyes Gómez, y Gilberto González Molina ex presidentes municipales, Enrique Nava Hernández de la ganadera local, Oswaldo Reyes Peña, subdelegado de la Profeco y representantes militares, tanto navales como de la zona militar. Por ahí, como si se hubiera retrasada a propósito llegó al final del acto Isela Domínguez, la diputada local. De la vieja comuna, nadie más que el zorro Darío Aburto, buscachamba de la política, de quien afirman que ahora quiere ser candidato a diputado federal, para ver si con él se da el fenómeno que llevó al Congreso a Juan Darío Lemarroy en el 2006. Pero ahora lo inmediato: busca colocar a Rocío en una posición dentro del ayuntamiento, por eso su presencia.
A las doce treinta, el maestro de ceremonia indicó a los asistentes que el Presidente Municipal le tomaría protesta a los síndicos y regidores. Pero Cirilo Vázquez se equivocó, en lugar de leer el texto dado ex profeso, levantó la diestra, leyó el juramento y se juro protesta a sí mismo, lo que nadie notó, salvo algunos de la mesa que se lo hicieron ver, pero el error ya estaba dado, y cuando este volvía a su asiento, lo regresaron de nuevo para que le tomara la protesta de rigor a síndicos y regidores.
Después vino su discurso, pobre, pueril, sin sustancia política, sin aclarar los nuevos rumbos. No dijo nada de las finanzas públicas, ni de la nueva estrategia política que llevará a cabo, no mencionó al viejo gobierno al cual sustituye, ni como ha venido percibiendo lo que está encontrando. Tal parece que Cirilo Vázquez si descubre algo mal, no lo dará a conocer, porque para él y para muchos de los que ahí estuvieron, no será un gobierno que atisbe más allá de lo que será construir una calle, una escuela, un camino rural, entregar despensas a los pobres y a los ricos; no será un gobierno que allane el camino democrático, que fortalezca la relación pueblo-gobierno a través de una estrategia abierta, y digo esto porque no dijo nada, solamente expresó y recordó que ganó gracias al trabajo que había hecho su padre, Cirilo Vázquez Lagunez, que tomaría muy en cuenta a muchos de los que en ese momento estaban congregados, que gobernará sin distingo de partidos, que va a ejercer un gobierno cercano a la gente, y de ahí dio vueltas como lo hace el burro al sacar agua de la noria, pero no le mordió la cola a la perra que se fue, a la familia que sigue viva en Cosoleacaque, no abrió la perspectiva de barrer con la escoba lo sucio de las finanzas, denunciar las calles pavimentadas de Gladis Merlín, que en lugar de pavimento puso asfalto, no dijo ni denuncio que hará con los módulos de policías que el viejo gobierno entregó a escuelas, sin apegarse al derecho, tal como es el caso de la colonia Congreso, donde la directora del Jardín de esa colonia se apoderó indebidamente de la caseta de policía, situación que también prevalece en el ejido José F. Gutiérrez. Hace tres años, Gladis Merlín en su toma de posesión denuncio a Cuauhtémoc Cadena, a quien amenazó con meter a la cárcel, y que ya no tendría que formarse más ricos en Cosoleacaque (salvo los Merlín Alor) con el presupuesto público. Desde luego, no dijo que sólo era una pose, un discurso vacío, y le hizo a la faramalla denunciando a las autoridades de ese trienio. Pero a Cirilo nada le quita el sueño, si hay dinero o no en la tesorería, si se gastó indebidamente o no, para él, de acuerdo a lo que dio a entender en su toma de protesta, es que todo esta bien, que no hay pedo en el ejido. Ese silencio suyo corrobora lo que el periodista José Luis Pérez Cruz indica en su columna crónicas del poder. Esto es lo que dijo en Diario del Istmo el día 31 de diciembre:
“Como si fuera la barra de alguna cantina cosoleacaneca, la nueva coordinadora de Programas Especiales de la Secretaría de Desarrollo Social y ex alcaldesa de la tierra de Martín Lancero, Gladys Merlín Castro, y el edil electo del Partido Acción Nacional (PAN) sostuvieron una larga charla recargados en un área de distribución de bebidas ubicada cerca del acceso principal a uno de los salones.”
“Fue un diálogo que llevó a muchas versiones”.
“Unos aseguraban que el tema del atentado al diputado Antonio Benítez Lucho, estuvo presente; otras presunciones de la plática tuvieron que ver con los desaseos en la administración de Gladis Merlín Castro y una más fue sobre reclamos relacionados de auditorías que estarán por venir, en una ciudad golpeada por el cacicazgo que ha inhibido su crecimiento.”
“Pero de esa plática algo incomodó al cachorro blanquiazul, quien no soltó prenda sobre su molestia y ni del “intercambio de ideas” que sustentó con Merlín Castro.”
En ese intercambio de ideas, supongo, estuvo el silencio en la toma de protesta. Un silencio sospechoso, que se puede interpretar de muchos modos: “en boca cerrada no entran moscas”. “No hables de lo que te vas a arrepentir”. “Perro que ladra no muerde”. “O hablas o callas para siempre”.
¿Cómo podremos interpretar ese primer discurso de Cirilo Vázquez? En tres meses lo sabremos. Estaremos atentos para descifrarlo. En tanto, veámoslo actuar en esta primera semana de gobierno azul, un cojolite tricolor y un silencioso sospechoso.