GRIS, EL GOBIERNO DE COSOLEACAQUE
Samuel Pérez García.
GRIS GOBIERNO, EL DE COSOLEACAQUE. No lo digo, en cuanto a la falta de obra pública, que sabemos que, al iniciar funciones, en el primer año, existan muchas dificultades económicas.
Lo digo por el modo de comportamiento político del actual gobierno. No de la cabeza principal, que de por sí refulge de opacidad, sino, también de los que cogobiernan, es decir, el síndico y los regidores. De todos ellos, ninguno tiene voz ni imagen para poder nuclear este descontento que está creciendo por el comportamiento del actual gobierno municipal.Con todo y los fuereños, que Cirilo trajo para gobernar al pueblo de Cosoleacaque, el gobierno municipal desfallece de inanición política. No refulge ni mandándolo a pintar de dorado. Y no dije azul, porque no lo es totalmente, aunque haya ganado con ese color.
He aquí una pequeña muestra, de porque la grisura lo envuelve:
1.- No se sabe, no se supo. No se sabrá qué pasó, finalmente, con el manejo financiero de la comadre Merlín, que anda en jalapa, pero que se da tiempo para llegar los domingos a Cosoleacaque a repartir despensas, con miras a otro trienio más.
2.-Frente a una convocatoria para formar parte del Consejo Popular Indígena del Sur de Veracruz, Cirilo Vázquez hizo mueca de disgusto, porque él es güerito y licenciado, y los otros, prietos e ignorantes. El viene allende las Europas, y éstos, apenas si usan huarache. Cosoleacaque, el gobierno municipal, no quiere participar al lado de otros municipios aledaños, en la lucha histórica que debe darse por erradicar la miseria y el caciquismo.
3.- El sindicato fantasma, el denominado FATEV-Gladis Merlín, amenaza con reinstalar a todos los trabajadores que la doña mangoneaba, y que le urge a ella que tengan trabajo, para que puedan maniobrar a favor del PRI en las próximas elecciones federales. Ni Cirilo, ni David Torres, dicen esta boca es mía, ni regidor alguno, se amarra los calzones y da un informe serio de esto que cunde, en ese palacio, donde parece que nadie gobierna, aunque formalmente, haya nombres y apellidos.
4.- Pese a haber enviado un oficio con muchas firmas, para destrabar el problema del módulo de policía que, en silencio y en acción nocturna se apoderó indebidamente, la profesora Rebeca Pérez, directora de la escuela de Preescolar en la Colonia Congreso, dicho oficio duerme el sueño justo, porque han pasado cuatro meses y no hay ninguna respuesta. ¿Qué pasó ahí, don David Torres? ¿O es que en este gobierno, sucede igual que con Gladis Merlín, cualquiera puede robar el patrimonio municipal?
5.- El presidente municipal de Minatitlán amenaza con cerrar la desviación que da acceso a la colonia Congreso, que dizque por mejorar la vialidad, y nos quiere mandar a retornar hasta la gasolinera, afectando con eso la economía de los habitantes de esta populosa colonia, y frente a esta declaración, ningún regidor pestañea, ningún síndico vocifera, pero el presidente municipal, bien que se toma el café y la foto con el presidente de Minatitlán. ¿No será que a trasmano, Cirilo Vázquez quiera entregar el territorio de Cosoleacaque a Minatitlán? Algo turbio hay en todas esas charlas de café y foto con periodistas, que Cirilo Vázquez se ha venido tomando, no sólo con Leopoldo torres, sino también, con Marcos Theurel. Y es que Ni Minatitlán ni Coatzacoalcos, tiene espacio para seguir creciendo, en cambio lo tiene Cosoleacaque. Y al parecer, hay acuerdos en lo oscurito, de que más temprano que tarde, nos vamos despertar con la noticia de que las colonias en disputa con Minatitlán, van a pasar a ser parte de este territorio. No pierdan de vista a Estero del Pantano, que Marcos Theurel ya le echo un ojo de gringa. Cuando los rumores suenan, es porque el río trae demasiada piedra y palos podridos.
6.- Los cuarenta fuereños (¿¡) que Cirilo Vázquez trajo para que le ayudaran a gobernar, no le han servido de mucho al munícipe. Pero cobran bien, y le tiran a lo que se mueva. En la basura, cada camión que recoge el desperdicio de los diableros, se lleva una buena tajada. ¿A qué bolsa del ayuntamiento ingresan esos doscientos pesos que pagan los pepenadores, para que les hagan el favor de recoger la basura? Y no crea que es poco. Sólo multiplique esa cantidad por veinte viajes. ¿Cuánto le da? Son buenísimos, ¿ no?
7.- Y a todo esto, qué dice el pueblo de Cosoleacaque. Qué dicen los campiranos de Coacotla, de Potrerillo, Monte Alto, Loma Bella, Ojapa, La esperanza, Barrancas, Canticas, K. 14, qué dicen los colonos que votaron por el pájaro azul, que no salió tal, sino tricolor y, al parecer, congenia bien, muy bien con Gladis Merlín?
8.- ¿No habrá manera de ir organizándonos de nuevo, sacar las uñas y empezar a gestionar que corran un poco de fuereños, y que se vayan a joder a otra parte. ¿Usted, vecino, pariente, avecindado, estás de acuerdo en que otros te vengan a quitar el empleo, la comida, en venirte a decir que tú eres indio patarajada y pendejo, y ellos, gueritos, inteligentes y buena onda.? ¿Estás de acuerdo con ese trato? ¿Le has presentado alguna petición al gobierno municipal? ¿Te ha dado respuesta por escrito? ¿Te lo ha resuelto?
Mal ha comenzado Cirilo Vázquez al gobernar Cosoleacaque. Su gobierno lo único que bien ha hecho, es salir en los diarios al lado de Leopolodo Torres o de Marco Theurel. Pero no le ha respondido a quienes le ayudaron a tomar las carreteras para salvaguardar el triunfo electoral. Lo que hizo fue correrlos, para poder meter a los cuarenta fuereños. ¿O ustedes vieron alguna vez en medio de la carretera al que hoy funge como Secretario de Gobierno? Al que hoy funge como Tesorera, al que hoy funge como director de limpia pública, a la que se cree la directora de comunicación social, la vieron alguna vez, redactar un boletín de invitación a esa toma de carretera para defender el triunfo electoral, que los Merlín querían hacerle trizas al Cirilismo?
9.- Un gobierno gris que nace oscuro, así se queda. Y ni que Cirilo Vázquez hiciera miles de quilómetros de asfalto, guarniciones de banqueta, puentes y más puentes construyera, va a poder quitarse de encima el desprecio que le ha manifestado al pueblo de Cosoleacaque, a los que lo apoyaron, a los que le anduvieron mendigando el voto, cuando tomó la decisión de traer a cuarenta gusanos de otros lares, para sustituir a la sangre choca, que también come y tiene corazón. Y se alebresta muy feo, si alguien le sabe encender los ánimos.
10.- Un gobierno que, si dura los tres años, porque al paso que va, puede ser reventado en cualquier momento, dejará una triste memoria: cuarenta ladrones vinieron a decirle a los cosoleacacanecos cómo se debe gobernar. Pero al modo como van, salió peor la medicina que la enfermedad. Y ahora con ese estate quieto ocurrido en el Naranjito, el viernes pasado, contra la policía municipal, el asunto se complica gravemente. Primero: deja en entredicho los acuerdos y desacuerdos entre el crimen organizado y la policía municipal. Segundo: habla de una inseguridad creciente contra pacíficos ciudadanos, que están como el jamón entre el pan. Tercero: el asesinato de los policías oferta una llamada: que queden las cosas como están o habrá complicaciones más graves. Cuarto: los policías, para salvar su vida, nadarán de muertito, es decir, no le harán feo a los múltiples latrocinios, así ocurran a la luz del día o en sus propios ojos. Y menos, si viene del crimen organizado.
En ese sentido, seguirán como procede el consejo del actual gobierno: gobernarán de muertitos, sin tocar ni un pelo a nadie, sin decir esta boca es mía, sin alborotara el avispero. Pero así, ¿para qué sirve tener policías, si ni éstos pueden defenderse contra los bien armados criminales? ¿Para qué queremos un gobierno que funcione de muertito?
Así están las cosas en Cosoleacaque, el de Martín Lancero, defensor contra los franceses, pero no contra los criminales de hoy, ni contra los cuarenta ladrones que ya se indigestan con el dinero público.
Vaya cambio que sucede en Cosoleacaque, donde parecía que la democracia reinaría. Pero no. Este no es un gobierno fresco, lleno de luces, inteligente y dador de democracia, creativo en las formas de hacer gobierno, consultivo con sus ediles, pepenador del sentir popular, pero no, nada de eso. Sus acciones no me convencen. Este gobierno de Cosoleacaque anda como el ciego, dando tumbos, tomándose la foto con Marcos Theurel y con Leopoldo Torres. Mirando hacia otro lado, cuando en sus propias narices, los funcionarios tratan despóticamente a la gente, cobran mochada por trabajar y en lugar, de hacer la chamba propia, realizan otros menesteres, ajenos al propio gobierno municipal. Se roban los módulos de policía, masacran a los policías, sin que nadie diga nada, gimotee o proteste. Cunden los asaltos y asesinatos y nada de nada. ¿Qué clase de gobierno tenemos? ¿Vamos a soportarlo los tres años por venir o hay que empezar a calentar las baterías?