Samuel Pérez
García
Si el ciudadano de Cosoleacaque quiere seguir pateado por las
dos mulas que aparecen como candidatos del PRI, lo pueden hacer por ellos; al
fin y al cabo, gustosos están de sufrir los desprecios que el chulo Cirilo Vázquez
les ha recetado por tres años y que la viuda fea, Gladis Merlín Castro les hizo
durante su gobierno, cuando el dos de julio del 2008, vapuleó a los campesinos de Coacotla y la
cabecera. Para aquellos, acostumbrados a ser golpeados por el patrón, adoradores
de los güeritos, y que en este proceso, han perdido su dignidad, qué se les
puede pedir. Nada. Absolutamente nada. Simplemente que voten por la humillación
y el desprecio, para que los que llegan los sigan chingando, si es que así son
felices.
Porque este pueblo tiene una historia completa de agresiones
violentas por parte de los aguerridos caciques, que cuando no ganan por las
buenas, lo consiguen por las malas. Pero
a veces, el mismo pueblo, le da la espalda a quienes no lo merecen, y en cambio,
enaltecen a quienes los menosprecian, gracias al dinero que ostentan.
De estas luchas es viable recordar que por andar en la brega
de que sólo sus chicharrones tronaran, uno de los caciques mayores, Cirilo
Vázquez Lagunes terminó acribillado a mansalva un 6 de noviembre del 2006,
recién salía del parque La Arrocera, allá en Acayucan. Inmediatamente, después
del entierro y los consabidos rezos, las hermanitas Vázquez se aliaron a uno de
los sospechosos, el mismo gobernador Fidel Herrera, de haber mandado a los
asesinos, y sin más, lograron enquistarse en la silla presidencial de Acayucan
durante tres trienios seguidos, con la consabida diputación local o federal que
conquistaban. A esa misma escuela quieren asistir los hermanitos Vázquez, donde
uno, Cirilo Vázquez, quiere heredarle la silla presidencia a su hermano
Ponciano.
Así, quieren repetir la dosis de la misma medicina caciquil
como si en Cosoleacaque no hubiera gente que pensara, como si solamente
fuéramos animales a los que hay poner la carga encima y adelante, caminar
recibiendo fuetazos a diestra y siniestra. No negamos que en este pueblo hay
muchos que parecen animales, porque a pesar de que le indicas lo mal que está
por votar por estos hermanos, o por Gladis Merlín, lo siguen haciendo, a pesar
de que luego se lamentan haberlo hecho. Pero no es que no piensen o estén mal,
es que el hambre y la pobreza de pensamiento los ha convertido en seres adictos
a los golpes, a los desprecios y humillaciones por parte de quienes gozan y
administran el poder público. Y en esas condiciones, dicho pueblo busca votar
no por la libertad, sino por la opresión que los oprime.
Pero si el ciudadano, no gusta de eso, pero está confundido
por entregarle su voto al amarillo que encabeza Víctor García, candidato que entre sus méritos luce la falta de palabra,
pues le había prometido a su amigo Octavio Salvador llevarlo en la regiduría
primera, pero que al final, lo hizo a un lado, dejando en su lugar a Juana
Dávila; asimismo, también le prometió a José Herrera, precandidato del PRD en
la contienda, llevarlo como síndico,
para que sumara más fuerza, pero hizo lo contrario, al final dejó en la sindicatura a Rodolfo Mújica. En ese orden de ideas,
¿Ustedes creen lectores que Víctor
García le cumplirá al pueblo de Cosoleacaque, si acaso ganara?
Niguas. El que falla una vez, falla dos veces, y después se
le hace natural no cumplir la palabra empeñada. Pero este trabaja distinto al
chulo de Ponciano. Mr. Rodeo quiere engañar al pueblo trayendo diversión, baile
y trago. El sábado 15 llegó a la Congreso a una bailada y decía que traía a Los
Cadetes de Linares, pero resultó que no eran tales los Cadetes, y así el Víctor
García se ha convertido en el candidato más falso que las cuentas de vidrio con
que los españoles engañaron a los indígenas en la época de la conquista. En
lugar de enterarse de las necesidades de la gente el candidato trajo baile, y
dicen los chismosos, que ni siquiera sabe hablar ni exponer públicamente su
voz, fue un ciudadano de la Congreso el que le entregó lo que tenía que decir.
Además de falso, pendejo. Buen candidato presenta el PRD. Allá los que voten
por él.
¿Entonces a que gallo irle, si todos andan remojados?
Hay uno que todavía creemos que pudiera ser la salvación del
pueblo y desmoronaría el cacicazgo. Se trata de Rubén Pérez Vera. ¿Por qué lo
digo?
Porque es el único que ha afirmado por escrito y de viva voz
que el Cacicazgo tanto vazquista como merlinista es un mal que hay que
erradicar. Que si bien es cierto que muchos de sus correligionarios no lo quieren,
sobre todos los actuales regidores, la razón es la siguiente: ellos querían
imponer a sus hijos en la planilla del candidato panista, y él no quiso llevar
a ninguno de ellos, dado que los susodichos están aliados a Cirilo y por eso
pretenden y rezan, que Rubén Pérez Vera no gane la elección.
Sin embargo, pese a esa compleja situación que se vive, Rubén
Pérez Vera marcha al compás que el pueblo le permite. Puesto que juega abierto
y sincero, en su caminar va sumando adeptos, sobre todo en las colonias, donde
ha señalado que en caso de ganar la presidencia municipal se compromete a
1.- Elegir por el voto universal y secreto a los Delegados de
Colonias, que la viuda fea y el chulo Cirilo Vázquez le quitaron a los colonos.
2.- Contribuir al desarrollo de las colonias, sobre todo en
aquellas en que ni Gladis ni Cirilo construyeron obra alguna.
3.- Defender los límites territoriales con afán y entrega.
Cosoleacaque es de los cosoleacanecos, no de los minatitlecos.
4.- Conformar un gobierno con gente del terruño y no de fuera
como lo hizo Cirilo Vázquez. Ningún empleo para los fuereños. Serán los
ciudadanos de Cosoleaque los que gocen de las fuentes de empleo que genere el
ayuntamiento.
Si después de todo esto, el lector sigue pensando que es
mejor votar por Ponciano y por Gladis o por Víctor García, pues entonces que lo
haga, pero cuando los estén jodiendo que no grite sino que se mueva por donde
lo sienta mejor. Cada quien muere por el
modo que le plazca, pero esperemos que el pueblo razone y diga no al cacicazgo
familiar que encabeza Ponciano Vázquez, ni tampoco a la diputación que Gladis
Merlín quiere ganar para venir dentro de cuatro años a decir que ella es la
elegida por los dioses.
