Turbio es el panorama
político de Cosoleacaque. No se ve nada claro, porque en todos los partidos hay
sus escisiones, sus quebrantos y sus lloriqueos, lo que no ha permitido, ni
siquiera en el partido en el poder, enfrentar un sólido proyecto municipal. De
los pedazos que quedan vamos a exponer aquí un punto de vista.
A cada candidato le pesa
su pasado o su nexo familiar. El PRI es el que más cojea: el hermano quiere
heredar la silla, y en ese ánimo de que se siente seguro, integró una planilla
donde los priístas no se sienten representados. Dice una nota del periodista
Gerardo Enriquez:
“Una muestra de cómo los
caciques de Cosoleacaque y aquí hablamos de los Merlín-Vázquez Parissi-González-Cadena-Balderas,
quieren quedarse con todo el pastel para satisfacer sus ambiciones personales,
sin importarles el pueblo…” Así, sigue diciendo el periodista: Ponciano Vázquez Parissi lleva como Síndico a
la maestra Yamilet Cruz Escobar, directora de la Preparatoria UPAEV, famosa por
vender calificaciones y certificados de Bachilerato; en la regiduría primera va
la mamá de la diputada local Isela González, la maestra jubilada América
González Domínguez, quien está próxima a cumplir 70 años y todavía anda en la
Grilla…en la regiduría segunda va Gustavo Jiménez Alor, recomendado…del
Secretario de la Sedesol, Marcelo Montiel Montiel, en la regiduría tercera va
la señora María Candelaria López Mora, que para acabarla ni vive en
Cosoleacaque, y cuyo único mérito es ser hermana del diputado local suplente
Félix López Mora.”
Ni la CTM, ni la CROC ni
los campesinos, ninguno está representado en esa planilla tricolor caciquil,
donde sólo los parientes son los que podrán partir el pastel de cuatro años, si
los deja el pueblo de Cosoleacaque, aunque como está la situación política,
pudiera ser que sí, o tal vez que no. Juzgue por usted mismo de acuerdo al
propio panorama.
De ganar el PRI esta
elección, en la presidencia quedaría el chulo de Ponciano y en la diputación local la viuda negra, Gladis
Merlín Castro, que de tanto bregar en la peña política, ya generó escuela: un
pariente de Marcelo Montiel, la hermana de Félix Lopez Mora, la mamá de Isela
González y para dejar el piso político bien fino: el hermano de Cirilo como
candidato a la presidencia. Fíjese bien, amable lector, como la Gran Familia Príista quiere en esta
elección hacer honor a su nombre: la familia es PRIMERO. ¿Le vas a permitir
llegar con tu voto?
Sin embargo, y eso es lo
desesperante, frente a esa familia caciquil que quiere seguir gobernando, la
oposición cosoleacaneca no encuentra el camino seguro de cómo detener la
embestida familiar. Pues en lugar de ir
apilando por la UNION DEL PUEBLO,
que con su voto puede evitar ese engendro de gobierno priísta, dicha oposición quedó
más dividida que un cuerpo cercenado por las narcotraficantes: unos brazos
andan con el PT, otros con el PRD, unos más con Movimiento Ciudadano y otro más
con el PAN.
El Partido del Trabajo lo encabezan
dos candidatos inscritos ante el IEV. Uno es Ángel Santiago, quien en mala hora
se inscribió como candidato, porque está siendo impugnado su registro ante el
IEV, toda vez que el otro candidato inscrito, Gael Miguel Cruz, dice haberlo hecho antes que
él, y que en última hora, Ángel Santiago llegó cerrando la hora de registro y
logró inscribirse, pero sin saber –o sabiendo- o engañado por los petistas
jalapeños Fidel Guadarrama y Gabino Carmona, que otro ocupaba el lugar. De ser
así, legalmente quien llega primero es quien tiene todas las de ganar, así que
la campaña de Ángel Santiago ni caso tiene: es como apostarle al vacío, pues en
cualquier momento puede llegar un resolutivo legal que lo invalide como
candidato oficial. Pero eso no le arredrar al candidato petista. El se siente
seguro, y dice según su propia voz, que la impugnación no pasará, y que como
barco que surca los mares movidos por el viento, el anda y se le va sumando
tanta gente cuanta hay en el municipio.
Otro brazo, el “izquierdo”,
recae en un ranchero, con cara de narcotraficante, llamado Víctor García, quien
anda apantallando al pueblo de la riqueza que dice ostentar: realizó una
caravana por las colonias principales de Cosoleacaque, pero en lugar de
asombrar el gran apoyo ciudadano, lo que hizo fue asustarlos, dada la mala
catadura de los tripulantes de unas motocicletas, los cuales encabezaban el
cortejo político. Lo único interesante de esa planilla, ilustres desconocidos
del hándicap político, es Juana Dávila, habitante de Estero del Pantano, quien
esta apuntada como regidora primera, pero a la que los perredistas que se
inscribieron antes, dicen que van a impugnarla, pues resulta que doña Juana no
cubrió los considerandos de la convocatoria perredista, y fue una especie de
inscripción impuesta, frente a quienes sí se inscribieron en tiempo y forma
para ocupar alguna posición en la planilla de Mister Rodeo, Víctor García, de
quien, cual más, no lo baja de ser empleado del Gobernador y de saber mucho de
palenques, pero nada de administración pública, aunque para el peculio personal
sí lo sabe administrar. Si Gladis
confunde al municipio como su caja familiar; Míster Rodeo lo confunde con un
Palenque al cual hay que apostarle para ganar.
Otro pie opositor está en
la figura de Ricardo Oliveros Francisco, aquel exsecretario del Ayuntamiento
que encabezo Darío Aburto Perdomo en 1995-1997, pero este candidato ha tenido
la mala suerte de amarrar un pleito legal recién comenzada su campaña, y quien
sabe si logre salir de ese trance, por lo pronto, está convertido, igual que su
expatrón, Darío Aburto Perdomo, en candidato testimonial, que no rasguñará al
hermano del presidente, que por lo mismo, éste ya se frota las manos porque llegue el 7 de julio y el pueblo le refrende
su amor popular. ¿No será al revés? Es decir, que en lugar de amor, le refrende
desprecio. ¿Usted qué opina estimado lector? Le apostamos a esto último, porque
es palpable que aunque Gladis Merlín le haya levantado la mano a Ponciano
Vázquez, la gente de Gladis Merlín, no está apoyando a Ponciano, y al revés.
Así que ambos, ni se miran ni se oyen, y sí se desprecian y con ello abonan a
la pedacería priísta.
La única cabeza visible de
ese cuerpo político opositor al Cacicazgo Vazquista la encabeza el PAN, que
tampoco toca mal las rancheras de la división partidaria. Los viejos militantes
del PAN le critican a Rubén Pérez Vera, el candidato presidente, que no haya
considerado a la familia de ellos para incluirlos dentro de la planilla, y que
en lugar de un pariente suyos, lleve a Juan Carlos Pérez Díaz en la sindicatura
y que en la regiduría segunda esté inscrita Maribel Athié (perredista que
pertenece al grupo de Arturo Hervis) y en la tercera Federico Torres, aquel
viejo candidato que en 1994, fue vencido por Darío Aburto Perdomo, en una
histórica elección, donde la violencia campeó como en ningún otro año del siglo
que terminó y del que está iniciando su segunda década.
Este candidato Rubén Pérez
Vera trae entre su plan de gobierno, en caso de que la ciudadanía le dé el
voto, reorganizar el municipio en
Delegaciones, y para tal efecto, permitirá que las colonias puedan elegir
democráticamente a sus delegados, que en mala hora, Gladis Merlín quitó de
la estructura municipal y Cirilo Vázquez hizo oído sordo a los reclamos de los
colonos, pues también se negó a elegir a los representantes que las colonias
demandaban. Otro punto dentro de ese proyecto de GOBIERNO PANISTA es el desarrollo material de las colonias,
ofreciendo con ellas el compromiso de atenderlas en sus necesidades más
importantes, como es el caso de la pavimentación, tal y como lo ha acordado
para la colonia Congreso y Emiliano Zapata, cuyas calles, más de la primera que
de la segunda, están abandonadas desde hace seis años. Pero sobre todo, es que
–dice el candidato- Cosoleacaque nunca
más vuelva a tener gobiernos familiares como los que hoy se quieren imponer
con la familia Vázquez, cuyo presidente actual, Cirilo Vázquez quiere heredar
la silla a su hermano Ponciano. Pero está resultando, por eso y porque tiene
una planilla mal integrada, que hasta los propios priístas se le están sumando
a este candidato, que en verdad, es el único que se ve serio y con grandes
posibilidades de constituir un gobierno democrático, no familiar. Siendo así la
situación en el municipio de Martín Lancero, le toca juzgar al ciudadano, quien
es el único que finalmente, decidirá con su voto la suerte que nos toque.
