Samuel Pérez García
Después del primero de julio y de muchas marchas
nacionales organizadas por los estudiantes del # 132, con bastante concurrencia en las capitales de algunos estados: Veracruz,
Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México, donde se demostró singular participación
social, poco a poco, los ciudadanos, cuando se refieren a las elecciones de
este año, se expresan desencantados. No he escuchado a ninguno decir, que en
las próximas elecciones sí podrán conseguir la victoria. Algunos, incluso, se
atreven a señalar que las elecciones ya no son el camino adecuado para acceder
al poder político de la nación. Y recuerdan a Zapata o a Madero en aquella
gesta revolucionaria de 1910. De ese desencanto y de lo que sigue después, es
de lo que trata este artículo.
Por mi parte,
creo que les asiste la razón. No es la primera vez que los ciudadanos sienten
que les roban la elección. No con mañas o por no saber, sino a través de una
serie de objetos que el PRI pudo repartir, y también, gracias al proceso de
triangulación financiera que se realizó para pagar el voto al precio que fuera.
Estufas, bolsas, paraguas, lapiceros, encendedores, monederos electrónicos para
las despensas, despensas físicas, chivos, gallinas y borregos, dinero en
efectivo, cemento, lámina, de todo pudo conseguir este partido para
intercambiarlo a favor del voto. Aquí en la colonia Congreso de Cosoleacaque, por
supuesto, no podía faltar la entrega de la despensa que repartieron doña Ana
Berta Gutiérrez Zárate y Carlos Sánchez, de la tarjeta telefónica que repartió
doña Martha Mirelda González, todo eso en apoyo al panista Ponciano Vázquez, hijo del cacique
Cirilo Vázquez, para fortalecer al neocaciquismo
que pretenden imponer los ahora chuncos del otrora Cacique Cirilo Vázquez
Lagunes.
Pero lo que parecía una elección como cualquiera, con
tranzas similares de cada periodo electoral, sucede que ahora está saliendo a relucir que
el partido oficial, no simplemente
repartió los objetos de siempre, sino que realizó una compleja operación
financiera de muchos millones de pesos que superó, exponencialmente, lo
asignado a la campaña presidencial. No sólo esto, los diarios nacionales están
dando cuenta de que Peña Nieto tiene nexos con ciudadanos de Sonora que fueron
aprehendidos en España, y que están vinculados al cártel de Sinaloa.
Lógicamente, como un libreto bien aprendido, los jerarcas priístas han salido
en defensa, diciendo que fueron fotos anodinas, pero la información sigue
fluyendo y demuestran que no fue así.
Tal vínculo del
partido ganador con la gente señalada, fortalece la idea de que los millones de
pesos conseguidos por fuera del presupuesto oficial, y que fueron empleados en la elección presidencial, provino
de fuentes oscuras, bastantes oscuras. Pero en la que es posible que no están
indemnes, las tesorerías estatales de muchos gobiernos, entre ellos el del
Estado de México, y hasta el de Veracruz,[recuerden los 25 millones en efectivo
que el gobierno de Duarte envío al del Estado de México y que fueron apañados
por la PGR] como dijera el brujo Chagala, que todo lo sabe y lo que no, lo
inventa, pero de que los gobiernos estatales estuvieron metidos en ese enjuague
financiero, ni quien lo dude, de igual modo, como tampoco se duda, que los
jueces responsables de dictaminar la validez de la elección, resolverán
favorablemente, y no negativa, como pudieran pensar ciudadanos que todavía
creen en los milagros.
Todos esos millones que circularon, triangulados a
través de empresas (Efra, Inizio y otras)-gobierno estatales y bancos, como son
los casos de Bancomer, Scotiabank, Monex, le dan argumentos al Movimiento
Progresista que postuló a Andrés Manuel López Obrador, para reiterar que la
presidencia de México no fue ganada,
sino comprada. Y que debido a ello, en lugar de pedir la anulación a esos
resultados, lo que están solicitando es la invalidez
de la elección, por la razón de que no fue equitativa, y eso atenta contra
preceptos constitucionales.
Forma parte de este intríngulis electoral, el caso de las
tiendas Soriana, como entidades implicadas en el reparto de despensas
electrónicas, cuyos dueños, para defenderse de tal acusación y de las protestas
que han padecido sus locales, han publicado un manifiesto donde acusan a Andrés Manuel López Obrador de
ser instigador a la violencia y de la suerte que les ha venido ocurriendo
después del primero de julio, pero como dijera tío Lencho, qué desconsideración
de haberse metido a jugar sucio, y cuando le toca el faul, no se aguantan. De
que Soriana participó abiertamente en el reparto de tarjetas despensaras, es un
hecho inocultable, salvo para quienes, como el tío Lolo, se hacen pendejos solos.
De toda esta maraña litigiosa, que los jueces tendrán
que resolver encontrando la punta de la madeja, para dar un veredicto
inatacable,
la mayoría del pueblo, sin haber estudiado derecho
constitucional, supone que la línea de conducta de tales jueces, será siempre a
favor de quien estará obligado a recompensarles en los seis años que siguen, es
decir, a favor de Enrique Peña Nieto, como siempre lo han hecho cuando dicho
candidato, como gobernador del Estado de México, enfrentó algunos casos en su
contra. Tantos casos hubo contra el ex gobernador, como aquellos en los cuales
salió con sentencia a favor. Y si, durante la elección corrieron muchos ríos de
dinero, ¿por qué no han de seguir
corriendo con tal de verse favorecido una vez más?
Así, no hace
falta ser muy entendedor ni poseer un doctorado en derecho para saber por donde
la iguana mascará su chicle. Y mientras los jueces, intentan encontrar los
argumentos que salten las difíciles pruebas que le ha puesto el Movimiento
Progresista, al pueblo solamente le
queda resignarse y pensar, a contracorriente, en el mañana, o bien organizarse
para enfrentar la subida de Peña Nieto
al poder.
Atisbo que, en caso de llegar al gobierno, en los seis
años posteriores, México continuará teniendo un gobierno
pro empresarial y represivo, mentiroso
y alejado del pueblo, a quien seguirá usando en cada elección como siempre
lo ha hecho: población susceptible de ser comprada a cambio de quinientos
pesos, una estufa, una despensa, un metro de gravilla, tres sacos de cemento,
pero ahora con la diferencia, de que pondrá todo su empeño para que sea más
discreto y las cosas puedan seguir igual.
Creo, asimismo que
durante el primer año, será igual como los recién casados: de arrumaco
con la izquierda y con el PAN, aventándoles billetadas para que se agachen y
acepten las reformas que vienen, de beso y abrazo con ese sector del pueblo
embaucado, en espera de que este crea que Peña Nieto no era lo que se pensaba,
pero lo que querrá, es crear las condiciones para poder ejercer su
autoritarismo descarado o a ultranza,
con aquellos que no votaron por él.
Querrá hacer una política ensarapada hasta poseer la
mayoría en la cámara, para que pueda ejercer un pleno dominio en su gobierno, y
entonces sí, que se cuiden todos aquellos organismos sociales y políticos que
se atrevieron a endilgarle calificativos, que lo hicieron caer del pedestal de
donde estaba, pero que se repuso gracias a las malas artes de la política, del
apoyo televisivo y al dinero que circuló como nunca. Entonces, con esas
condiciones a su favor, Peña Nieto surgirá como ha sido visto por la mayoría:
un hombre reprimido, por eso su tendencia homosexual y por lo mismo, represivo
con todos aquellos que se le opusieron, sean amas de casa, estudiantes,
campesinos. Pues dicen que no hay individuo más negativo que aquel que sufre
doble personalidad, y el futuro presidente de México, dado su orientación
sexual que busca lo masculino como placer inmediato, no podrá ser la excepción.
Y para prueba, hay que preguntarle al profesor, que siendo su amante, fue
encarcelado, golpeado, violado y perseguido y que si no huye del país, ahora
estuviera muerto. Ahí está en Youtube el caso de Agustín Estrada, quien mantuvo
una relación homosexual con el que será Presidente de México.
Frente a estas condiciones, qué nos toca hacer a los
mexicanos que estamos a punto de convertirnos en súbditos de un gobernante que
no está en sus cabales, psicológicamente hablando, ni tampoco tiene el
consentimiento racional de las mayorías, pues el hecho de que haya comprado el
voto, no le permite decir que es un gobernante elegido por los mexicanos. Qué
hacer frente a la situación de que muchos mexicanos, les da lo mismo juana que
chana, y se hacen los occisos frente a la situación política que vivimos. Qué
hacer cuando te dicen en tu propia cara, que de ahora en adelante él será tu gobernante, lo quieras o no. ¿Qué hacer
cuando a nadie le importa lo que pase en el país, mientras no toquen el
bolsillo, la familia o a uno mismo?. Qué hacer, cuando estamos a punto de
desbarrancarnos como país, frente a
hechos que hablan de que la presidencia se compró? Qué hacer, pregunto, si
permitimos que Peña Nieto llegue al gobierno en esas condiciones ominosas que
afrentan la dignidad del pueblo? ¿Qué hizo madero cuando le dijeron que había
perdido frente al gran dictador Porfirio Díaz? ¿Qué pensó y cómo actuó Emiliano
Zapata cuando se dio cuenta de que la tierra no sería para quien la trabaja, si
la pedía de buen modo y apegado a las leyes que existían en aquel legendario
periodo mexicano?
Si usted sabe algo de historia, sabrá lo que le estoy
dando a entender. Suerte en su cavilación y hasta pronto.