martes, 22 de febrero de 2011

¿BEATIFICAMOS A GLADIS MERLIN O LA MANDAMOS AL INFIERNO?


Samuel Pérez García.

COSOLEACAQUE: PUEBLO HEROICO Y MÁGICO.

Mientras que en un municipio como Coatzacoalcos, ya salió a relucir el peine de un proceso corrupto de administración municipal, donde aparecen deudas mayores que ascienden a tres centenas de millones de pesos, incremento de la plantilla laboral con salarios holgados para los recomendados del ex presidente municipal Marcelo Montiel, entre ellas una ex regidora perredista (Tomasa Santiago Gómez), que sin estudios ni nada, trabaja en una biblioteca; en tanto que primos, hermanos e hijos de exfuncionarios montielista hoy gozan de un puesto administrativo, a través de la plaza que pudieron conseguir por la connivencia corrupta con el montielismo; y mientras que en Jáltipan, el presidente Bahena Corbalá se ciñe los pantalones y reclama muchos miles de pesos correspondientes a becas, cuyos recursos fueron asignados pero que no recibieron los beneficiados, y que presuntamente se agenció José Antonio Lázaro, aquí en Cosoleacaque, pueblo mágico de la política, no ha pasado nada. Gladis Merlín es impoluta.
En este pueblo de indígenas nahuas hay un silencio de panteón político, donde callar es mejor que denunciar para no alborotar el avispero. Pero todo conlleva a una inferencia: ¿De qué tamaño es el acuerdo del presidente municipal Cirilo Vázquez Parissi con la familia Merlín para que la mujer de palabra no sea tocada por las malas vibras que originan su actuación como presidenta municipal?
Creo y resulta justo solicitar mediante el derecho de petición plasmado en el artículo 8º de nuestra constitución, que por honestidad y compromiso con la democracia que lo llevó al poder, que Cirilo Vásquez entregue cuentas acerca de cómo recibió las finanzas públicas, porque si él no puede hacerlo por temor o por pacto diabólico con la familia Merlín, entonces que denuncie el caso y convoque a asamblea pública para que sea el pueblo el que decida qué hacer con la revoltura financiera que, suponemos, a ojo de buen cubero, dejó el merlinismo. Pero no. Esto no puede suceder. Si no puede denunciar los malos manejos, menos va a convocar al pueblo para decirle que se siente incapaz de tocar los fueros familiares.
Tanto silencio en el gobierno municipal me asombra. Tantas lenguas cortadas en los ediles me anonada. Tanta magia para convertir lo sucio en limpio me impacta la mirada y obnubila mi inteligencia. Impensable observar que en tanto en otros municipios ya se ha venido detectando anomalías graves, en Cosoleacaque no pasó nada, pese al despilfarro de dinero que hubo en la campaña política pasada. Imposible pensar que Gladis Merlín esté incuestionada. Pero si, en efecto, sucedió así, que Gladis Merlín está limpia de alguna deshonestidad, entonces con mayor razón se justifica la tesis de agregar otra cualidad a nuestro municipio; ahora a más de ser heroico es mágico, por el hecho de que aquí los que llegan al poder y lo disfrutan por tres años, cuando se van, se pueden llevar todo, dejar descompuesto todo, y nadie les dice nada, no por el poder que posean sino por la cualidad de ser mago para aparecer y desaparecer lo que la voluntad decida, y saber acordar por lo bajito, con aquel que lo ha de sustituir.
DE POLICIAS Y RATERILLOS.
Y sigue la mata dando, mientras que en la última semana de enero, en la colonia Congreso los raterillos de poca monta se introdujeron en un domicilio de la calle Ruiz Cortínez, se llevaron el equipo de cómputo de la escuela primaria y se surraron en el altar de la Iglesia católica y de pilón se llevaron un cristo para venderlo en algún tianguis, el jefe de la policía municipal Odel Díaz Villalobos ha declarado a la prensa de que los índices delictivos van a la baja, y que tiene orden de redoblar la vigilancia, pese a ello, los robos siguen y hay muchos casos que ni siquiera se denuncian, porque precisamente, cuando los hechos suceden nadie se dio cuenta, nadie supo nada. La policía menos.
Y hablando de la policía, viene aquel cuento del famoso inspector, cuyo nombre no recuerdo, pero que le decían Mano Negra, uña y carne del amadeísmo en aquellos años sesenta y principios de los setenta en Coatzacoalcos. Dicen que este inspector cuando detenía a un ladrón, después de su respectiva calentada, le indicaba lo siguiente: Ya sé quién eres, quiero que te vayas de aquí, en caso contrario, eres hombre muerto. De ese modo, la policía mantenía aquietada a los raterillos de poca monta. Verdad o mentira de este decir popular, lo que hace falta en Cosoleacaque es vigilancia y equipamiento, armas modernas, equipos de telecomunicaciones, estrategias de vigilancia, un programa de inteligencia para detectar a tiempo las anomalías, pero sobre todo, crear un cuerpo de policía a la altura del desarrollo moderno de Cosoleacaque, con policías que antes que golpeadores, estén preparados para resguardar el orden público, defender al ciudadano y no asumir el papel de trogloditas primitivos, cuando se trata de resolver un conflicto. Pero sobre todo, buen salario. Si no se quiere que los guardianes del orden incurran en un proceso corrupto de aceptar dinero para callar o para meter a la cárcel a quien no la debe, entonces el municipio tiene que pensar que los policías tienen derecho a vivir bien, porque también tienen familia y exponen su vida en cada incursión por resguardar el orden público. Y a propósito de esto, a qué mente inteligente se le ocurrió decir que las casetas de vigilancia no tienen ninguna función, que los policías solo lo agarran para dormir, y que por lo tanto, no tiene caso ocuparse de ellos? Si quien lo dijo tuviera razón, entonces, tampoco tiene caso que existan los cuarteles ni las postas de vigilancia. El policía que lo dijo carece de conocimientos de estrategia y táctica militar; no fue a la escuela, y si fue pasó de noche. Mi querido policía inteligente: los modulos de policía abiertos en todo el municipio deben seguir funcionando porque es un punto de apoyo para cualquier latrocinio que suceda en los alrededores. Si un hecho delictivo sucede a dos cuadras o tres o cuatro de donde está el módulo, el afectado tiene a donde ir a quejarse, y el policía de guardia, si está equipado con equipo de radiocomunicación, puede inmediatamente solicitar ayuda, así sea las diez de la mañana o la una de la madrugada. Pero sin eso, ¿a dónde encuentras una patrulla? Por haber quitado la vigilancia de la colonia Congreso es que en el 2009 robaron al pagador del agua, hecho que sucedió frente al módulo de policía. Por haber quitado la vigilancia en todas las colonias, es que los atracos a escuelas y casas habitación se siguen dando con la frecuencia que aparecen en la nota roja de los diarios. Desde que se comenzó a desmantelar las casetas de vigilancia, y desde que se creó el mando único, la única consecuencia es que ahora ya no hay a quien exigirle que exista vigilancia. ¿A quién se lo pedimos, si la policía ya no depende corporativamente del municipio? Y sin embargo, es el municipio quien aporta los recursos financieros para la sobrevivencia. Entonces, ¿por qué aceptar el mando único? Me parece que este asunto debe ser discutido profundamente por el Cabildo de Cosoleacaque, y no simplemente aceptar porque la disposición viene de más arriba. Lo que el presidente municipal está obligado a mantener es la paz social no sólo en las calles sino en las casas habitación de cada familia cosoleacaneca, y para ello, debe crear un buen programa de gobierno que incluya una estrategia de vigilancia para que los robos constantes, si no se eliminen completamente, por lo menos bajen el índice y así se pueda tener la impresión de que se cuenta con un gobierno capaz. En caso contrario podemos pensar que no.
LA BEATIFICACIÓN DE GLADIS MERLÍN.
Pero Cosoleacaque es un pueblo mágico. Aquí el policía se torna ladrón, y el ladrón se hace policía. El defraudador es honesto, y el honesto de pronto se vuelve lo contrario. El político –aunque sea corrupto- es bueno cuando está en el poder y es intocable. Cuando sale del poder, poco falta para que lo beatifiquen. Creo que el párroco de Cosoleacaque ya inició sus gestiones con Gladis Merlín para que más pronto que tarde, inicie ese proceso en la mujer. Pero dicen que le hace falta el visto bueno de Cirilo Vázquez. Si dentro de poco o mucho el silencio sigue, los católicos de las nuevas generaciones, esos que hoy son niños, acudirán a la Iglesia a rendirle incienso y oración a Gladis Merlín, que pese a ser como Magdalena, tuvo el atributo de saber casar lo político con lo religioso, pero sobre todo, acordar bien para que su imagen siga el camino de la beatitud. Pero a lo mejor me equivoque, y la mujer de palabra en lugar de esperar tanto, en tres años venga con todo y aureola santa a recuperar la silla que dejó prestada. Cirilo Vázquez sabe. Cirilo Vázque piensa. El sabe si ayuda a la beatificación o la manda al infierno.

viernes, 4 de febrero de 2011

NO TE SALVES - MARIO BENEDETTI - CORAZON CORAZA

miércoles, 2 de febrero de 2011

HERENCIA ROBOCRATICA, VANDALOS CONTRA TAXISTAS, POLICIA ARBITRARIA Y UNA PREGUNTA PÚBLICA.
Samuel Pérez García

La herencia robocrática.

Dicen los que saben, que son muchos los que vinieron de otros pueblos a gobernar a Cosoleacaque. No podía ser de otro modo. Es la consecuencia necesaria frente a un pueblo que está decepcionado de muchos políticos que desde el PRD o el PRI han usado el acceso a la silla presidencial para fortalecer su menguada economía. Pero también a las contradicciones internas de esos partidos. El primero, por las diferentes corrientes que lo constituyen y los intereses materiales, que no ideológicos, que prevalece en el actuar de cada uno, llámese como se llame: Darío Aburto Perdomo, Carlos González Martínez, Román García, Ernesto Ortegón, Hilda Gutiérrez y agregue usted los nombres que faltan. Más que luchar por establecer un gobierno democrático, lo que hicieron Román y Darío en los diez años de gobierno fue establecer uno de carácter robocrático (la segunda candidatura, Darío se la robó a los demás precandidatos y al propio pueblo de Cosoleacaque), es decir, una forma de gobernar para el robo descarado: (En el primer periodo de Darío desaparecieron muchas toneladas de cemento que nunca aparecieron; y en el segundo, el asfalto; Román se adjudicó el 10% de las dietas de los regidores y Darío Aburto se negó a cubrirlas en los dos trienios. Claro y justo es reconocer, no tan descarado ni tan cuantioso como lo que lograron los priístas.). Todo esto implicaba un aprendizaje de las mañas de quienes al amparo del PRI y de la familia Merlín llegaron al poder: Heliodoro Merlín, Rafael Merlín, Gladis Merlín y Cuauhtémoc Cadena. De aquellos y de éstos últimos, lo único que se puede aprender es que ese modo de gobernar no cabe ya como un buen ejemplo a seguir, pero también hicieron lo siguiente: gobernaron con los amigos y quienes supieron agachar con ellos la cerviz y por eso más que uno repitió en el empleíto, que les permitió vivir bien los mismos años de su servidumbre. Y ningún gobernante, por arte de la política tuvo escozor policiaco. Cada uno supo ventilar sus asuntos y no llegaron más que a periodicazos que nunca les quitó el sueño; los del PRI porque tenían amarres del mero gobernador; los del PRD porque supieron jugar astutamente: Darío Aburto, en su primer trienio, para evitar que Román García llegara, acordó con el candidato pura sangre: Heliodoro Merlín Alor para quitarle los bríos al caballito amarillo. Éste, cuando Darío quería llegar por segunda ocasión, le puso piedras del tamaño de una sindicatura, y por ahí, Darío simplemente tuvo que aguantar de que todo estaba en regla. Cuauhtémoc Cadena se la jugó con Hilda Gutiérrez para vencer a la hoy “coordinadora de proyectos especiales del montielismo”, pero perdió la apuesta. Resulta que Hilda Gutiérrez traicionó al perredismo y al zorro financiero al pactar con Gladis, quien era la que también le surtía de recursos para la campaña y por eso, cuando llegó el día de la verdad electoral, ni siquiera aleteó un poco, tan solo se puso a llorar y pintó su raya para emigrar a Jalapa. El Cuty tiene parte de esa historia, de cómo la doña se mensajeaba con Hilda, y ésta le reclamaba el incumplimiento a la “mujer de palabra, ayer fiel a Fidel, hoy a Montiel. Llegó la asunsión de la comadre Gladis y despotricó el día de su toma de protesta, acusando a Cuauhtémoc de haber usufructuado el recurso público a favor propio y que por eso ella había denunciado penalmente a todo el Cabildo. Cuauhtémoc Cadena no llegó ese día y se puso a rascarse la espalda, en espera de que la vieja se cansara de vociferar, porque él sabía que el pacto lo había hecho con el gorila mayor y no con los monitos.
Los desperfectos en el ayuntamiento actual.
Ahora, en este 2011 que inicia, el panismo en el poder encuentra serios desperfectos en la nave del ayuntamiento, que ya comienza a hacer agua, pero el capitán del barco ni le duele ni le acongoja lo que pase, tal vez él sabe que los desfalcos no se matan a periodicazos sino con las pruebas en la mano y por eso simplemente dice que hay chuecuras en las finanzas y en otros rubros, y que eso se está analizando, quizá tratando de decir que mañana se sabrá la verdad. Pero a lo mejor no. Por la sencilla razón de que vivimos en México. Y aquí está permitido robar, siempre y cuando sea un político y no un pobre vándalo de barriada. Si el que roba es de esos de alcurnia ni la cárcel pisan, pero si es de origen pobre y vive en algún callejón de este rancho, se va al bote. Y si no, ¿cuántos alcaldes se han llevado hasta los alfileres y no les ha pasado nada? Y aunque ahora anden a salto de mata algunos alcaldes sureños, después de tantos años de gozar de libertad, es difícil creer que sea una acción justiciera, acaso tal vez un ajuste de cuenta por haber promovido el voto a favor del yunismo y no del duartismo en las pasadas elecciones estatales.
Taxistas contra “Vándalos” (¿Los chiquilines o los taxistas?)
Unos supuestos vándalos, menores de edad, que viven en la prolongación de la calle Hidalgo, hijos de gente sin fortuna, fueron sacados de sus domicilios, gaseados y golpeados y llevados a la cárcel municipal, acusados de haber romperle los parabrisas a un taxi. Por ese desperfecto que se originó en la madrugada del domingo 23, a las dos de la mañana, en la esquina de Guerrero y transístmica, ahí donde está la farmacia Unión, el chofer del taxi 285, se molestó porque un mototortillero –el mismo cuya familia reconoce que venía con dos alcoholes- se estacionó inapropiadamente en el sitio para taxis de la mencionada farmacia, lo que ocasionó un fuerte reclamó del taxista, pero recibió a cambio una mentada de madre del muchacho. Este, creyendo que no pasaba a más, arrancó de regreso a su casa, pero fue perseguido por el taxi y otro colega, quienes le dieron un encerrón frente a su domicilio, quien se metió corriendo hacia la casa de Juan Jiménez, ahí en la prolongación Hidalgo del barrio segundo. Y ahí empezó el pleito entre moradores y taxistas. El saldo: los parabrisas delantero y trasero rotos; puertas, ventanas y chapas rotas, allanamiento de morada, presos e intervención ilegal de la policía para aprender a los muchachos rijosos, pero no a los taxistas que ocasionaron serios daños en el domicilio referido, y a pesar de que ambas partes salieron perdiendo bienes materiales en la trifulca, la Natalia del MP. Hizo la conciliación a cambio de que los presos pagaran quince mil pesos para reparar el daño a los taxistas. Pero ¿quién pagará los platos rotos en los domicilios mi señora abogada?

El poder de los taxistas.
Cosoleacaque es un pueblo mágico, porque a los pobres los hace ricos, y a los ricos, pobres; a los policías los inviste de prepotencia, y a los taxistas, igual. Por eso los taxistas aquí en Cosoleacaque, con esa magia que poseen se llenaron de fuero con la Delegada de Tránsito que también viene de muy lejos, que no es de aquí y por eso en la colonia Las Arboledas a petición de sus hijos los taxistas, mandó a quitar los topes, sin siquiera consultar a los ciudadanos. Delegada de tránsito, la marielita, que parece ser mamá de los choferes, porque cree que los ciudadanos de Cosoleacaque no saben hablar español ni conocen de leyes, de igual modo piensan los policías que ayudaron a los taxistas para que éstos entraran a la casa, sacaran a los muchachos y los llevaran a la cárcel municipal (o fue al revés?), en un pleito que los propios choferes habían iniciado y que al querer agredir al muchacho de la moto, los amigos de éste le hicieron el paro y ahí se originó el desenlace, que a ellos les costó quince mil pesos para recibir el perdón de los propietarios y poder salir de la cárcel, pero resulta que si los muchachos fueron sacados de sus casas y remitidos a la cárcel municipal a esto se llama abuso de autoridad y allanamiento de morada, en caso de que haya sido cometida por los policías, que por supuesto no traían ninguna orden judicial, pero sí, el garrote y la prepotencia con que se invisten cuando se trata de actuar frente a indefensos ciudadanos, todo gracias a la magia que se practica en Cosoleacaque. Pero si fue hecho por los choferes eso mismo se llama allanamiento violenta de la morada, y merece ser castigado, no apoyada para que ellos se hicieran justicia por propia mano.
Como haya sido, el caso no es dejar pasar y dejar hacer, ni para los vándalos moradores, ni para los taxistas agresores. Cada uno debe recibir su justo castigo porque esa noche hubo alteración del orden público, pero hay que desentrañar la causa que lo originó. Porque al haber desbarajuste de puertas, ventanas y muebles del domicilio de Juan Jiménez, ahí en la prolongación Hildalgo del barrio segundo, es un caso que debe ser investigado y no meramente usted perdone.
El regidor no sabe nada.
Sobre este asunto le pregunté a Luis González Luna si sabía algo al respecto, en tanto responsable de la comisión de policía, y dijo que no, que no sabía nada, que no le habían informado nada, y esto me lleva a pensar que si la policía hizo eso en la cabecera municipal, qué no podrá hacer en alguna colonia abandonada. La magia del poder todo lo puede en Cosoleacaque Vázquez, que antes se apellidaba Merlín Castro.
Pregunta pública
¿Cómo protegerse contra los guardianes del orden o contra taxistas que mientan madres, persiguen, golpean y cuando los ciudadanos le reviran del mismo modo, ellos echan mano de sus influencias y reciben apoyo policiaco para que puedan encarcelar a quienes osaron faltarles el respeto?
Se les hizo fácil actuar así porque los supuestos agresores son humildes, no ricos. Si lo hubieran sido, en el domicilio de Gladis Merlín o de un Cadena? ¿Harían lo mismo? Es decir, les valdría madre ocasionar un allanamiento sin orden judicial, sacarían de los pelos a sus moradores y los llevarían a la cárcel acusados por delitos inventados por los mismos guardianes del orden? No me lo crea, pero eso que pasó el domingo 23 en la madrugada, es solo un botón de muestra de que en Cosoleacaque no hay quien pare a la policía. Ese es uno de los problemas del mando único. Ni el presidente, ni el regidor de policía, ni la ciudadanía pueden pararlos cuando, bajo el pretexto del mando único y de la proliferación del narco, los policías sienten que vuelven por sus fueros, en aquella vieja época del bestial merlinismo, cuando el comandante Molina, hacía y deshacía por órdenes de su jefe Heliodoro Merlín Alor. ¿Lo vamos a permitir? Que se acuerden los taxistas y los policías que la violencia genera violencia, que no respetar las leyes que rigen la tranquilidad de un pueblo puede ocasionar males mayores de los que tratan de remediar. Al tiempo.
Por eso Cirilo Vázquez Parissi debe prender sus antenas y crear su propio CISEN para estar enterado lo que pasa, vuela o llora en la ciudad de su gobierno. Debe ordenar una investigación en este caso que las madres de los pequeños señalan que no fue así como lo han contado, y ante esta controversia, ni tanta luz que alumbre al santo, ni tanta sombra que lo desaparezca. Urge investigar el modo de trabajar de la policía, porque de lo contrario, habrán conflictos fuertes en la cabecera y en las colonias, que desde hace mucho el hampa anda suelta y con eso de que no hay módulos de policía, o los que había ya los regalaron, tal y como sucedió con el módulo de la colonia Congreso, que la directora del plantel, de nombre Rebeca, se apropió indebidamente, sin acaso consultar el parecer de los vecinos, y desde el mes de octubre existe ese problema que se ha hecho saber a Cirilo Vázquez y a David Torres Piñuelos, mediante escrito oficial, y que esperamos que resuelvan a favor de la ciudadanía, en busca de tranquilidad y paz social, y la única manera es recuperando ese módulo para que exista vigilancia, pero que los policías sepan que se trata de cuidar a los ciudadanos, no meterse a sus casas para golpearlos y acusarlos de falta de respeto a la autoridad.
No despertemos al Cosoleacaque violento, que mora apacible, y que en cualquier momento puede despertar. No lo despertemos, gobernemos en paz, apegado al derecho, vigilante de lo que la policía hace, creando un sistema de información rápida y confiable, creando organismos de apoyo vecinal contra la arbitrariedad policiaca o rateril. Los ciudadanos tienen la palabra y la acción.