miércoles, 22 de agosto de 2012

¿HACIA DÓNDE VAMOS?


 

Samuel Pérez García

 

Después del primero de julio y de muchas marchas nacionales organizadas por los estudiantes del # 132, con  bastante concurrencia en  las capitales de algunos estados: Veracruz, Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México, donde se demostró singular participación social, poco a poco, los ciudadanos, cuando se refieren a las elecciones de este año, se expresan desencantados. No he escuchado a ninguno decir, que en las próximas elecciones sí podrán conseguir la victoria. Algunos, incluso, se atreven a señalar que las elecciones ya no son el camino adecuado para acceder al poder político de la nación. Y recuerdan a Zapata o a Madero en aquella gesta revolucionaria de 1910. De ese desencanto y de lo que sigue después, es de lo que trata este artículo.

Por  mi parte, creo que les asiste la razón. No es la primera vez que los ciudadanos sienten que les roban la elección. No con mañas o por no saber, sino a través de una serie de objetos que el PRI pudo repartir, y también, gracias al proceso de triangulación financiera que se realizó para pagar el voto al precio que fuera. Estufas, bolsas, paraguas, lapiceros, encendedores, monederos electrónicos para las despensas, despensas físicas, chivos, gallinas y borregos, dinero en efectivo, cemento, lámina, de todo pudo conseguir este partido para intercambiarlo a favor del voto. Aquí en la  colonia Congreso de Cosoleacaque, por supuesto, no podía faltar la entrega de la despensa que repartieron doña Ana Berta Gutiérrez Zárate y Carlos Sánchez, de la tarjeta telefónica que repartió doña Martha Mirelda González, todo eso en apoyo al  panista Ponciano Vázquez, hijo del cacique Cirilo Vázquez,  para fortalecer al neocaciquismo que pretenden imponer los ahora chuncos del otrora Cacique Cirilo Vázquez Lagunes.

Pero lo que parecía una elección como cualquiera, con tranzas similares de cada periodo electoral,  sucede que ahora está saliendo a relucir que el partido oficial,  no simplemente repartió los objetos de siempre, sino que realizó una compleja operación financiera de muchos millones de pesos que superó, exponencialmente, lo asignado a la campaña presidencial. No sólo esto, los diarios nacionales están dando cuenta de que Peña Nieto tiene nexos con ciudadanos de Sonora que fueron aprehendidos en España, y que están vinculados al cártel de Sinaloa. Lógicamente, como un libreto bien aprendido, los jerarcas priístas han salido en defensa, diciendo que fueron fotos anodinas, pero la información sigue fluyendo y demuestran que no fue así.

 Tal vínculo del partido ganador con la gente señalada, fortalece la idea de que los millones de pesos conseguidos por fuera del presupuesto oficial, y que fueron  empleados en la elección presidencial, provino de fuentes oscuras, bastantes oscuras. Pero en la que es posible que no están indemnes, las tesorerías estatales de muchos gobiernos, entre ellos el del Estado de México, y hasta el de Veracruz,[recuerden los 25 millones en efectivo que el gobierno de Duarte envío al del Estado de México y que fueron apañados por la PGR] como dijera el brujo Chagala, que todo lo sabe y lo que no, lo inventa, pero de que los gobiernos estatales estuvieron metidos en ese enjuague financiero, ni quien lo dude, de igual modo, como tampoco se duda, que los jueces responsables de dictaminar la validez de la elección, resolverán favorablemente, y no negativa, como pudieran pensar ciudadanos que todavía creen en los milagros.

Todos esos millones que circularon, triangulados a través de empresas (Efra, Inizio y otras)-gobierno estatales y bancos, como son los casos de Bancomer, Scotiabank, Monex, le dan argumentos al Movimiento Progresista que postuló a Andrés Manuel López Obrador, para reiterar que la presidencia de México  no fue ganada, sino comprada. Y que debido a ello, en lugar de pedir la anulación a esos resultados, lo que están solicitando es la invalidez de la elección, por la razón de que no fue equitativa, y eso atenta contra preceptos constitucionales.

Forma parte de este intríngulis electoral, el caso de las tiendas Soriana, como entidades implicadas en el reparto de despensas electrónicas, cuyos dueños, para defenderse de tal acusación y de las protestas que han padecido sus locales, han publicado un manifiesto  donde acusan a Andrés Manuel López Obrador de ser instigador a la violencia y de la suerte que les ha venido ocurriendo después del primero de julio, pero como dijera tío Lencho, qué desconsideración de haberse metido a jugar sucio, y cuando le toca el faul, no se aguantan. De que Soriana participó abiertamente en el reparto de tarjetas despensaras, es un hecho inocultable, salvo para quienes, como el tío Lolo, se hacen pendejos solos.

De toda esta maraña litigiosa, que los jueces tendrán que resolver encontrando la punta de la madeja, para dar un veredicto inatacable,

la mayoría del pueblo, sin haber estudiado derecho constitucional, supone que la línea de conducta de tales jueces, será siempre a favor de quien estará obligado a recompensarles en los seis años que siguen, es decir, a favor de Enrique Peña Nieto, como siempre lo han hecho cuando dicho candidato, como gobernador del Estado de México, enfrentó algunos casos en su contra. Tantos casos hubo contra el ex gobernador, como aquellos en los cuales salió con sentencia a favor. Y si, durante la elección corrieron muchos ríos de dinero,  ¿por qué no han de seguir corriendo con tal de verse favorecido una vez más?

 Así, no hace falta ser muy entendedor ni poseer un doctorado en derecho para saber por donde la iguana mascará su chicle. Y mientras los jueces, intentan encontrar los argumentos que salten las difíciles pruebas que le ha puesto el Movimiento Progresista, al pueblo  solamente le queda resignarse y pensar, a contracorriente, en el mañana, o bien organizarse para enfrentar  la subida de Peña Nieto al poder.

Atisbo que, en caso de llegar al gobierno, en los seis años posteriores, México continuará teniendo  un gobierno pro empresarial y represivo, mentiroso y alejado del pueblo, a quien seguirá usando en cada elección como siempre lo ha hecho: población susceptible de ser comprada a cambio de quinientos pesos, una estufa, una despensa, un metro de gravilla, tres sacos de cemento, pero ahora con la diferencia, de que pondrá todo su empeño para que sea más discreto y las cosas puedan seguir igual.

Creo, asimismo que  durante el primer año, será igual como los recién casados: de arrumaco con la izquierda y con el PAN, aventándoles billetadas para que se agachen y acepten las reformas que vienen, de beso y abrazo con ese sector del pueblo embaucado, en espera de que este crea que Peña Nieto no era lo que se pensaba, pero lo que querrá, es crear las condiciones para poder ejercer su autoritarismo  descarado o a ultranza, con aquellos que no votaron por él.

Querrá hacer una política ensarapada hasta poseer la mayoría en la cámara, para que pueda ejercer un pleno dominio en su gobierno, y entonces sí, que se cuiden todos aquellos organismos sociales y políticos que se atrevieron a endilgarle calificativos, que lo hicieron caer del pedestal de donde estaba, pero que se repuso gracias a las malas artes de la política, del apoyo televisivo y al dinero que circuló como nunca. Entonces, con esas condiciones a su favor, Peña Nieto surgirá como ha sido visto por la mayoría: un hombre reprimido, por eso su tendencia homosexual y por lo mismo, represivo con todos aquellos que se le opusieron, sean amas de casa, estudiantes, campesinos. Pues dicen que no hay individuo más negativo que aquel que sufre doble personalidad, y el futuro presidente de México, dado su orientación sexual que busca lo masculino como placer inmediato, no podrá ser la excepción. Y para prueba, hay que preguntarle al profesor, que siendo su amante, fue encarcelado, golpeado, violado y perseguido y que si no huye del país, ahora estuviera muerto. Ahí está en Youtube el caso de Agustín Estrada, quien mantuvo una relación homosexual con el que será Presidente de México.

Frente a estas condiciones, qué nos toca hacer a los mexicanos que estamos a punto de convertirnos en súbditos de un gobernante que no está en sus cabales, psicológicamente hablando, ni tampoco tiene el consentimiento racional de las mayorías, pues el hecho de que haya comprado el voto, no le permite decir que es un gobernante elegido por los mexicanos. Qué hacer frente a la situación de que muchos mexicanos, les da lo mismo juana que chana, y se hacen los occisos frente a la situación política que vivimos. Qué hacer cuando te dicen en tu propia cara, que de ahora en adelante él será  tu gobernante, lo quieras o no. ¿Qué hacer cuando a nadie le importa lo que pase en el país, mientras no toquen el bolsillo, la familia o a uno mismo?. Qué hacer, cuando estamos a punto de desbarrancarnos como país,  frente a hechos que hablan de que la presidencia se compró? Qué hacer, pregunto, si permitimos que Peña Nieto llegue al gobierno en esas condiciones ominosas que afrentan la dignidad del pueblo? ¿Qué hizo madero cuando le dijeron que había perdido frente al gran dictador Porfirio Díaz? ¿Qué pensó y cómo actuó Emiliano Zapata cuando se dio cuenta de que la tierra no sería para quien la trabaja, si la pedía de buen modo y apegado a las leyes que existían en aquel legendario periodo  mexicano?

Si usted sabe algo de historia, sabrá lo que le estoy dando a entender. Suerte en su cavilación y hasta pronto.