jueves, 31 de diciembre de 2009




LA C ULTURA FUE EN GERMAN RODRIGUEZ FILIGRANA
UN PROYECTO PERSONAL QUE, GRACIAS A SU PERSEVERANCIA,
LOGRÓ CONVERTIRLO EN UNA NECESIDAD SOCIAL EN ACAYUCAN.
DESCANSE EN PAZ.
POETAS DEL SUR VERACRUZANO.


EN MEMORIA DE GERMAN RODRIGUEZ FILIGRANA.
Samuel Pérez García

La muerte llega tan imprevistamente que a todos coge con las manos en la masa. El 29 de diciembre de este año llegó al domicilio de Germán Rodríguez Filigrana y se lo llevó entre cuentos, decires, poemas y rescate cultural de la Historia de Acayucan.
Don Germán Rodríguez fue un activo promotor de la cultura, de la escritura literaria y del rescate de la memoria histórica de la ciudad de Acayucan. Fundó un grupo denominado Historia, Conciencia y Movimiento, cuyo propósito, entre otros, era rescatar la historia de su pueblo, y eso lo condujo a fundar en el papel y en los hechos, la Casa de Cultura de Acayucan, que, durante muchos años trabajó en la Casa del Comisariado Ejidal, aunque también realizaba sus actos en la segunda planta del Palacio Municipal.
Cuando todavía no existían oficialmente Casas de Cultura en el Estado de Veracruz, Acayucan contaba con la suya, aunque no físicamente, sino un movimiento de promoción de la cultura mediante el cual, la ciudadanía sabía de bailables, crónica histórica, huapango y encuentros poéticos memorables, como aquellos que Germán Rodríguez y otros entusiastas llevaron a cabo en 1987 y 1991, así como otros menores realizado a favor de la poesía.
La anécdota que sale a colación en esta perseverancia de don Germán es que cuando había que apoyar con la cena o los refrescos a los visitantes que venían a actuar o iba el ballet de la Casa de la Cultura de Acayucan a alguna ciudad de la región, era él quien sufragaba de su bolsillo lo necesario para que el evento se llevara a cabo. Lo daba todo por la cultura, aun cuando los políticos del ayuntamiento le negaran su apoyo. Así se movía Germán, tocaba aquí y allá, recibía lo que podía, y cuando no le daban lo que faltaba, sacaba la cartera y sufragaba el gasto necesario.
Durante muchos años las oficinas de la casa de cultura estuvo ubicada en su consultorio de Radiología, ubicado en la calle Guerrero casi esquina con Moctezuma. Ahí lo conocí en 1985, cuando impartí unas clases de poesía en esa Casa a un grupo de aspirantes a poetas, que luego se autonombró SOMBRAS DE LUZ, y en el cual participaron entusiastamente Rubén de Leo Martínez, Francisco García Hernández, María Elena Baruch, Alberto Velazco y otros que ya no recuerdo. Los tres primeros, a su manera, han conseguido algunos reconocimientos por su dedicación al ejercicio de la escritura literaria. Lo lograron por un factor que es necesario destacar: en primer lugar, que haya habido un centro y un hombre que se diera a la tarea de difundir la creación literaria, y ese centro y ese hombre fue Germán Rodríguez Filigrana, quien le ponía empeño a su tarea como si en ello se le fuera la vida. Sin ese eje aglutinador que en materia de cultura expresó en sus buenos tiempos Germán Rodríguez Filigrana, ellos no hubieran nacido literariamente, o por lo menos, hubieran tardado mucho más de lo que imaginaban. El edificio de la Casa de Cultura que hoy existe en Acayucan esconde una historia que debía rescatarse y que ahora señalo: sin la labor de Germán, y otros que lo acompañaron, a veces de frente, a veces de soslayo, no existiría en Acayucan ninguna Casa de Cultura. Germán la representaba y la promovía sin buscar más allá que colocar al frente dos palabras: Cultura y Acayucan.
Y es que una ciudad sin cultura, es una ciudad en harapos. Y en aquellos tiempos de la década de los setenta y todo lo que va de los ochenta y noventa, todo lo que tenía que ver con la cultura lo expresaba Germán Rodríguez Filigrana. Justo sería reconocer también las ideas de Eva Ochoa, Romeo Bejar, Eva Vela, Modesto Peña Jara, Artemio Cruz y otros tantos que, de algún modo, hicieron su parte por amor a la cultura de su tierra natal, cultura que todavía no se vende ni se compra, se sigue mendigando frente al poder político, cuya forma de mirar el mundo es estrecha, de soslayo y hasta de fuchi. Sea hombre o mujer, pariente lejano o consanguíneo, en esos que llegan al palacio la cultura no les entra ni con calzador, por esa razón mantuvieron en los últimos años en el olvido a don Germán, hasta que la muerte acudió en su auxilio para su eterno descanso, y ahora los gobiernos municipales podrán pelearse la titularidad de la cultura sin la sombra del radiólogo.
Quisiera recordar esta anécdota que viví con él cuando se publicó mi libro Oluta: Memoria y Recuerdo. Después de la presentación de la obra, que se había dado el 23 de junio de 1989 en Oluta, Germán nos invitó a cenar a mí y a Francisco García, el minipoeta como le decíamos en ese entonces, cenamos unos tacos en La Parrilla que hubo donde hoy es el Hotel del Parque. De ahí lógicamente, continuamos la velada literaria en el famoso tugurio de La Quinta. Cuando llegamos, como era día de entresemana, no había clientela. Pedimos una botella de Don Pedro, pero al calor de las copas y la soledad que nos embargaba, incité a que llamáramos a un güera que estaba sentada en la barra. La mujer vino en el acto y la senté a mi lado. Pero no era una prostituta cualquiera: para empezar era de cabellos rubios, piel blanca, alta, y cara agradable. Cuando llegó a la mesa lo primero que dijo es que me conocía. Supuse que a lo mejor me había visto en alguna cantina de esas que hubo en el barrio uno de Oluta, pero no. Se puso a recordar y me dijo que había visto mi cara en un libro que vendían en un expendio de revista que había en la calle Victoria, por el palacio municipal. En efecto, se trataba del libro que acabábamos de presentar esa noche, que ella había hojeado y que luego dio muestras de tener un conocimiento literario sin igual que nos llevó a terminar recordando a Mario Benedetti, también recientemente fallecido. Por poseer esas cualidades culturales, toda vez que se dijo antropóloga y chihuahueña a quien se le había acabado el dinero y era la razón por la cual estaba ahí, a mí se me olvidó que el propósito de haberla traído a la mesa no era para charlar de literatura, sino para otros menesteres propios del lugar. Pero por meternos al rollo literario, el avieso motivo quedó relegado y las horas se pasaron hablando más de literatura que de la corporeidad y sus pasiones. Al concluir la botella decidimos emigrar de La Quinta y prometí volver y no darle tantas vueltas al asunto. Pero en la siguiente semana me llegó la notificación de mi amigo Mario Romero, quien me ofrecía un trabajo hasta Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y allá tuve que irme dejando sóla a Ivonne Blachete, que así dijo llamarse la güera de La Quinta. Regresé a los seis meses y al llegar mi primera visita fue ir al tugurio, pero ahí mi informante, me dijo que la güera que buscaba, un ranchero se la había llevado a vivir con él.
Ahora, después de muchos años, es bueno recordar las historias que se construyen con los amigos. Y esta es una parte de la que viví con Germán Rodríguez Filigrana, cuando él era Radiólogo y promotor cultural en una ciudad donde solamente había yermo y arena; soledad e incomprensión; habladurías y política rascuache, propia de un pueblo ranchero y caciquil como ha sido Acayucan, adonde a Germán le tocó la suerte de vivir y porfiar por la cultura. Los que aún quedamos en esa tarea lo despedimos con el honor y el respeto que se merece un hombre perseverante y claridoso, como él lo fue. Descanse en paz.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Queremos libros, no bombas
Por Amy Goodman

Escuche
La semana pasada, los campus universitarios de California se vieron conmocionados por varias protestas, provocadas por el gran aumento de la cuota estudiantil aprobado por el Directorio de Regentes de la Universidad de California. Luego de un año en el que hubo una serie de recortes presupuestarios, despidos y licencias obligatorias de docentes y funcionarios y la eliminación de departamentos académicos enteros, el 32 por ciento de aumento de la matrícula fue el disparador de acciones a nivel estatal a una escala sin precedentes. Ante el inminente anuncio de la nueva estrategia del Presidente Barack Obama en la guerra de Afganistán –que, según información filtrada, incluirá un aumento de 35.000 soldados- muchos se sienten indignados de que se estén realizando recortes en el presupuesto educativo mientras se aumenta el presupuetso militar, y eso está ayudando a construir un movimiento.
Mientras viajaba por California la semana pasada en una gira de presentación de un libro, me encontré, casualmente, en medio de la votación de los regentes y de las protestas en los campus. En las sedes de la Universidad de California en Berkeley, Santa Cruz, Santa Barabara, Los Ángeles, Cal State Fresno, Davis y Cal State Chico, los estudiantes me contaron cómo el aumento de la cuota va a privarlos de seguir estudiando. En el marco de la protesta, los estudiantes ocuparon las instalaciones de sus universidades y realizaron marchas y clases públicas. En la sede de Davis, varias jóvenes, que se encuentran entre las 52 personas que fueron arrestadas allí, me contaron cómo habían sido atacadas por la policía del campus, que les disparó con pistolas Taser. Los estudiantes de esa universidad también protestaron contra el cierre de las bibliotecas los días sábado. Se presentaron en la casa que la universidad le proporciona al rector, para estudiar allí porque la biblioteca estaba cerrada. En lugar de provocar un enfrentamiento que probablemente hubiera terminado con acción policial y arrestos, el rector les permitió entrar a su casa para que pudieran estudiar. Blanca Misse, una estudiante egresada de UC Berkeley y miembro de la organización Fuerza de Acción de Trabajadores y Estudiantes (SWAT, por sus siglas en inglés), fue una de las organizadoras de las protestas. Blanca me dijo: “Estamos en huelga porque nos importa mucho la educación pública y nos importa que haya otro tipo de educación pública, quizá, una diferente de las que ellos ofrecen, una educación pública verdadera, que no siga el modelo empresarial”.
Laura Nader (la hermana de Ralph Nader) es profesora de antropología sociocultural en la Universidad de California, sede Berkeley, donde ha enseñado durante casi 50 años. Este año fue co-autora de una medida aprobada por el Consejo del Claustro Docente de la universidad, que solicita que el programa de atletismo de la institución sea autosustentable y deje de recibir subsidios de las cuotas estudiantiles. Laura es crítica del creciente poder que las empresas como BP y Novartis tienen en las universidades, y tiene una larga trayectoria personal de lucha por la educación pública. Da clases de educación general que atraen a cientos de estudiantes, a las que considera fundamentales porque, afirma, dado que hoy en día lo que se les enseñan a los estudiantes es a rendir exámenes, “son muy buenos eligiendo respuestas en pruebas de múltiple opción, pero no saben nada de Hiroshima y Nagasaki”. El enfoque en estas cuestiones básicas refleja su preocupación por el ataque a la educación pública en su país: “No es algo que acaba de suceder, y no es algo que no fue planificado”, me dijo. “Hay mucha gente que realmente adhiere al modelo de que esto no debería ser un bien público. Y si seguimos por este camino habrá un sistema de dos clases: quienes vayan a la universidad serán quienes puedan pagarla, y quienes no, será la clase media”.
El eje principal del movimiento es una fuerte coalición que incluye estudiantes, empleados y docentes. Bob Samuels es presidente de la Federación de Docentes Estadounidenses de la Universidad de California (UC-AFT, por sus siglas en inglés), el gremio que representa a los profesores y a los bibliotecarios de la Universidad de California que no integran el claustro docente de la universidad. A pesar de que California afronta una seria crisis presupuestaria, Samuels me dijo que la universidad estatal de California tiene fondos más que suficientes: “No es necesario que se aumente las cuotas a los estudiantes. No tiene que despedir docentes. No tiene que eliminar cursos. Están hablando de eliminar los asignaturas secundarias y las principales. Están hablando de pasar las clases a Internet. Están tomando estas medidas drásticas. Y lo que vemos es que básicamente son los estudiantes no graduados quienes subsidian la investigación, están subsidiando a los administradores, están subsidiando cosas que no tienen nada que ver con su formación de grado”.
Durante el gobierno de Bush, el reclutamiento militar fue el más bajo de la historia. Ahora, luego de la crisis económica de fines de 2008, los reclutadores no están teniendo problemas. El Presidente Obama parece estar comprometido a aumentar la magnitud, y por consiguiente necesariamente la duración, de la guerra y ocupación en Afganistán. Una de las profesoras universitarias más reconocidas de California, Anaya Roy de la Universidad de California-Berkeley, ofrece un análisis que Obama debería considerar: “En este contexto de desigualdad, no se necesitan instrumentos radicales de redistribución. Uno tan solo necesita algunas cosas, como educación pública decente o tener acceso a asistencia médica o algún otro tipo de propuesta razonable que le ponga un freno a este enorme gasto en la guerra".
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2009 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es coautora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,” recientemente publicado en edición de bolsillo.
24 de noviembre 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009


¿NO PASA NADA EN MEXICO?

Anónimo.





En México la gente es tan estúpida ¡que paga por su propia subordinación! Nada más hay que ver que les imponen más y más impuestos que sólo sirven para enriquecer a los políticos y al mismo tiempo para pagarle a las corporaciones policíacas que los reprimen cuando se manifiestan en contra de los impuestos. Y los mexicanos, viendo la tele. Síganle pendejos.
Mientras el gobierno sigue hundiendo a México en la más deplorable y extrema pobreza, endeudamiento y sigue entregando todas las riquezas y la economía del país a extranjeros a cambio de favores y millones de dólares para la clase rica del país ¿qué hacen esa bola de imbéciles mediocres Mexicanos?, ¡están viendo el futbol y las telenovelas ¡ Síganle pendejos,
El país está viviendo la peor crisis de su historia, está hundido en el hambre y el desempleo peor que en una economía de postguerra, los políticos saquean al país hasta la médula, el gobierno solo está para enriquecerse y para atender intereses extranjeros y de los ricos, la policía y el ejército reprimiendo al pueblo ¿Y que hace ese pueblo de tarados, guevones, conformistas, pendejos? ¡Se están atacando entre ellos! Claro si yo estoy jodido, ¿cómo va a tener mi vecino algo mejor que yo? ¡Hay que ponerse en la madre entre jodidos!
Mientras se terminan los recursos naturales, el agua, el petróleo, los metales, etc y todo, absolutamente todo se va al extranjero ¿Qué hace el pueblo Mexicano, ese pueblo tercermundista, mediocre, imbécil? El pueblo sigue consumiendo productos extranjeros en lugar de consumir los productos de su propio país que generan empleo y activan la economía propia. ¡Despierta Mexicano!, compra en la tiendita y en los mercados, no vayas a Walmart ni a ninguna cadena de autoservicio en manos de extranjeros, mejor come sopes, tacos, o tortas en el puesto de la esquina, al menos morirás de colesterol y no morirás de hambre. CONSUME LOS PRODUCTOS HECHOS EN MÉXICO, no seas pendejo ¿que no ves que a todos se los está cargando la chingada?
Si eres tan pendejo que todavía crees que a ti NO te afecta que el gobierno despida a 44 mil trabajadores de Luz y Fuerza y le crees a Televisa y a TV Azteca que estos trabajadores vivían en los lujos con unos sueldazos de miedo y que son los culpables de que el país esté a punto de una guerra civil, nada más piensa idiota ¿cuántas familias se quedaron sin ingresos? ¿cuántos de esos trabajadores y sus hijos consumían lo que tú produces o vendes? Y lo más importante ¿Ya viste los súper privilegios que tienen los Diputados y Senadores, los ministros de la suprema corte, los presidentes y gobernadores, los expresidentes, los del IFE, etc? Y sabías que tú les pagas esos lujos con tus impuestos, ah pero como eres un estúpido PREFIERES darles tu dinero a los mismos que te están cogiendo, pero eso sí que les quiten los lujos a los trabajadores del infierno… malditos ¿cómo es que ganan más que Yo? Síguele pendejo, tus hijos te lo agradecerán.

Si trabajas en un banco no te extrañes que la rato las televisoras digan que tú también tienes un chingo de privilegios, no mames tienen médicos chingones y los más caros ¡y se los paga el banco!, ah cabrón eso sí que no, que también se chinguen a los de los bancos no mamen tienen un chingo de privilegios.
Si trabajas en alguna cervecera como Grupo Modelo y TODO EL MUNDO SABE que les dan un chingo de dinero de Reparto de Utilidades, cuidado al rato que un español quiera poner una cervecera en México y le ordene al pendejo del presidente y la bola de mierdas de su gabinete que les pongan en la madre no te extrañes que nuevamente te avienten al aparato de las televisoras y te pongan al pueblo en contra diciendo: “Esos gueyes ganan un chingo, sí que los corran a todos, si yo estoy jodido que todos estemos jodidos..” Aguas cabrones ¿o piensan que a ustedes no les va a tocar?
Si trabajas para el IMSS, ISSSTE, PEMEX, CFE o eres cualquier burócrata de cualquier dependencia de gobierno y lo único que piensas es “ Ya se cogieron a los de Luz y Fuerza, pero está bien eran unos guevones poca madre, al fin a mi no me afecta…” Aguas pendejo, a ti también te va a cargar la chingada, igual que a millones de mexicanos pusilánimes, cobardes, poco hombres, mediocres, conformistas, imbéciles, analfabetas; pero Síganle pendejos, sus hijos se lo van a agradecer.
Si trabajas en Telmex o Telcel peor tantito, ya les han estado echando cagada en todos los medios de comunicación y crees que la gente va a defenderte, pobre pendejo, recuerda que vives en México donde el guey de junto está viendo como ponerte en la madre, aunque no gane nada, ya con verte jodido se conforma. ¿No eres capaz de dejar de ver el futbol y las novelas al menos una semana? ¿No? Espérate pendejo, cuando te corran y te manden a la verga como a los del SME vas a tener que dejar de ver la pinche TV a guevo y entonces te vas a lamentar de haber sido tan pendejo.
Si trabajas para una aerolinea seguramente ya sabes lo que es que te despidan y te contraten por outsorcing, sin embargo cuidado porque al rato los de televisa van a salir conque ¡les regalan boletos! pinches guevones de mierda, ah no que se los quiten, pinches privilegios no mamen.
Mexicano, eres un pobre pendejo, tienes el PODER en tus manos, primero la resistencia civil PACÏFICA, presionando la economía, apaga la TV hasta que digan la verdad, no consumas en esas cadenas de autoservicio extranjeras, exige a tu diputado local que vote en contra del alza de impuestos, él es tu representante, está obligado a escucharte y a llevar tus peticiones a los niveles más altos ¿Tan siquiera sabes quién es el diputado de tu distrito electoral?
Si la resistencia civil no es suficiente organízate, únete y por tus hijos ve a la lucha. Los derechos se ganan, ten los guevos de pelearlos, al menos para tus hijos.
.... Pero, casi lo olvido, Mexico es el país de NO PASA NADA, ni siquiera creo que tengas los guevos de reenviar este correo.

martes, 24 de noviembre de 2009


DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS
Samuel Pérez García





En esta novela Gabriel García Márquez narra la historia de amor entre el sacerdote Cayetano Delaura y Sierva María, hija del Marqués de Casalduero, quien fue mordida por un perro rabioso, y depositada por su padre en el Convento de Santa Clara, para efecto de ser exorcizada del demonio que se había introducido en su alma a causa de la mordedura, según era la creencia religiosa en aquellos tiempos medioevales.
Para ese trabajo de exorcismo se había asignado el padre Cayetano Delaura, hombre de confianza del Obispo de la Diócesis de esa región, don Toribio de Cáceres y Virtudes, de quien se decía que tenía a Delaura a su lado por ser hijo suyo, o por lo menos amante.
Cayetano Delaura antes de ir a su encomienda tiene un sueño que fue como una premonición de lo que iba a ocurrirle a sus treinta seis años: una niña “estaba sentada frente a la ventana de un campo nevado, arrancando y comiéndose una por una las uvas de un racimo que tenía en el regazo. Cada uva que arrancaba retoñaba en seguida en el racimo. En el sueño era evidente que la niña llevaba muchos años frente a aquella ventana infinita tratando de terminar el racimo, y que no tenía prisa, porque sabía que en la última uva estaba la muerte.”
Un sueño similar le sucedió a Sierva María cuando Delaura ya había ganado su confianza. Cuando se lo contó, el sacerdote sintió que su relación tenía signos imprevisibles y que como un remolino lo conducía a las profundidades.
Sabedor que su amor por ella era un pecado, Delaura se autoinflinge un severo castigo bajo el pretexto de que el propio demonio de la niña se le había metido a su cuerpo. Pero al obispo no pudo mentirle y le contó la verdad de su pena. Por esa razón, aquel lo separa de la encomienda y le asigna la curación de los leprosos en otro hospital. En pláticas con los enfermos, el párroco enamorado se entera de un túnel por el cual se puede entrar al convento donde está la niña. Una noche vence los obstáculos para llegar hasta ella y mediante la argucia de llevarle dulces, gana su aceptación. Regresa todas las noches hasta que una de ellas le declara su amor. La niña no le cree. Pero para probar que le decía la verdad, le hace comer una cucaracha viva.
Lo interesante de esta novela es que el amor que refleja Delaura por la niña no es un amor estridente y carnal, sino uno que refleja distintos niveles y grados. Para esto, Gabriel García Márquez, le pide auxilio a Garcilazo de la Vega, y mediante Los poemas del español, Delaura enseña a leer y a querer a la niña producto de su amor. No hay en el texto una imagen que demuestre la furia sensual de una niña y un hombre maduro, sino apenas los atisbos de besos y abrazos, que aparecen como señal de que entre ambos otros sentimientos florecían. Este amor, como aquel de Memoria de mis putas tristes, esta envuelto en un halo de pureza, aunque también exhibe las profundidades ignotas del espíritu humano, sea hombre común o sacerdote como Delaura. Así, La niña, que antes había opuesto todas las resistencias posibles ante el asedio, primero por exorcidio y luego de amor, sucumbe ante el cariño demostrado por el párroco. Una noche de esas ella reclama huir con su enamorado de la prisión e irse a una comunidad de esclavos negros para vivir la plenitud de la dicha que los poseía. Pero el ánimo de Delaura no estaba para esos trotes y desiste de la idea. El creía más bien que ella saliera con bien, y al salir permiso a la Iglesia para regresar a la vida civil y luego casarse con el permiso del padre de la niña.
Por eso cuando Sierva María propuso la huída él se negó, sin saber que sería la última vez que se verían, pues esa misma noche, una presa contigua al de la niña, huyó del convento por el mismo túnel que Delaura usaba para sus visitas furtivas. Ane el suceso Sierva María fue acusada de cómplice, investigaron por donde había sucedido la fuga y encontraron abierta la puerta del túnel, la cual tapiaron, con la consecuencia de que el proceso de exorcidio se aceleró: el propio obispo de la diócesis retomó la tarea, pues al que había nombrado para sustituir a Delaura, días antes había fenecido de manera súbita.
Sin saber lo que había ocurrido, el sacerdote enamorado quiere entrar a la siguiente noche, pero ya no pudo. Al otro día entró al convento por la puerta de acceso, confiado de que no lo verían por el poder de la oración. Pero no pudo ver a Sierva María porque a esta la habían cambiado de celda. Buscándola estaba cuando fue sorprendido por las monjas y sometido a la autoridad del santo oficio, donde fue acusado de herejía, no si antes causar disturbios y controversias al interior de la Iglesia. Fue regresado al hospital de leprosos y ahí vivió su condena, sin contraer la lepra y sin saber lo que le había pasado a Sierva María desde esa última vez en que aquella le había propuesto huir para compartir el amor que ambos se habían declarado auxiliándose de los poemas de Garcilaso de la Vega.
Sierva María, en cambio, se había cansado de esperarlo. A los tres días de haberla cambiado de celda dejó de comer en una explosión de rebeldía que agravó los indicios de la supuesta posesión endemoniada. Debido a eso y por lo hechos que había ocurrido en su vida, fue sometido a los ejercicios de tortura con más energía. A sierva María le había rapado la larga cabellera y su estado se volvió tan crítico, que hubo reclamos para que los exorcismos se aplacaran. Pero el obispo ni así se compadeció.
La niña nunca supo porqué Cayetano Delaura nunca regresó con su cesto de dulces y ese amor que le prodigaba; en medio de esa nostalgia y el sufrimiento ante los ataques físicos que sufría su cuerpo, un día de mayo volvió a soñar con la ventana de un campo nevado, donde Cayetano Delaura no estaba ni volvería a estar nunca. Comía las uvas con más ganas y rapidez para que estas no le ganaran. Por eso, “la guardiana que entró para prepararla para la próxima sesión de exorcismo, la encontró muerta de amor en la cama con los ojos radiantes y la piel de recién nacida.”
Esta es otra novela donde el autor colombiano muestra la agilidad de su pluma, aunque también una constante que no lo abandona, incluso en su última obra: memoria de mis putas tristes, cuyo tema también es el amor entre un anciano de noventa años con una niña de catorce. Esta última obra, como ya afirmamos en otra entrega, iba a ser filmada en la ciudad de Puebla, pero fue prohibida por el gobernador de ese Estado, dado las quejas de que el libro y la película promovían la pederastia. Desde esta perspectiva similar, si alguien quisiera convertir en película Del amor y otros demonios, tendría un mismo destino: negarse a ser difundida mediante el cine por ser una apología a la pederastia, y más todavía: un infundio sin razón contra la investidura sacerdotal, pues ¿cómo está eso de que un sacerdote intelectual, amante de la poesía, fiel seguidor de Cristo pueda sentir amor carnal por una niña como Sierva María?
Pero la historia así esta contada. Un amor que resulta imposible (¿?) en la realidad, es posible en la literatura. O al revés. Pero esto se logra porque quien lo cuenta es diestro en ese menester. Y aunque se diga que esto atenta a las buenas costumbres, lo que queda es leer la obra y disfrutarla, antes que mirar en ella un atentado a la moral o a las costumbres sociales
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sábado, 17 de octubre de 2009

CENSURA Y PEDERASTIA


A PROPOSITO DE MEMORIAS DE MIS PUTAS TRISTES.
Samuel Pérez García.

En un artículo titulado Literatura y Pederastia, la periodista Lydia Cacho cuestiona si “los méritos de Gabriel García Márquez lo eximen junto a los productores de la responsabilidad moral al masificar un tema tan delicado como la trata de niños desde una perspectiva romántica.”
El artículo de la periodista fue escrito en razón de la cancelación a la producción de la película homónima al libro del Nobel de Literatura Memoria de mis putas tristes. Que -coincidencia aparte- fue prohibida por el gobernador Mario Marín del estado de Puebla, el mismo que ordenó apresar y trasladar hasta esa ciudad y estado a la periodista cuando ésta denunció a una red de pederastas que actuaban en Cancún, con Sucar Kuri a la cabeza, aunque también estuvo inmiscuido el textilero de origen libanés Kamel Nacif, y hasta el nombre de Miguel Ángel Yunes Linares Salió a relucir dentro de los potentados que gustaban de esos placeres. Ahora se quería rodar la película, pero manos misteriosas presionaron al gobernador para que cancelara el apoyo económico que se estaba dando a lo que ahora se pretende calificar como una apología de la pederastia.
Es bien cierto que la novela de Gabriel García Márquez trata de la historia de un anciano soltero, culto y periodista, amante de la música clásica y putañero en sus años mozos, quien decide celebrar su noventa aniversario con el placer de disfrutar a una virgen. Y para eso llama a la lenona Rosa Cabarcas para que se la consiga. Esta le dice que flores de esas ya no existen, pero que le hará la lucha para conseguirlo. El hombre está dispuesto a pagar todos sus ahorros con tal de darse ese gusto de onomástico. Finalmente, la niña es conseguida por la lenona, quien se la prepara al cliente, baño de por medio y adormecida con infusión de valeriana para que no sienta la hora del desenlace. Pero el anciano en lugar de proceder como tal vez hubiera procedido cualquiera, encuentra en ese cuerpo dormido otras sensaciones distintas. Por esas sensaciones singulares él no la toca ni la primera ni la segunda. Al contrario, gusta más en observar ese cuerpo menudo y desnudo, que en aprovecharse de ella, pese a que ya la había pagado. Y lo que había empezado como un simple deleite carnal, se transforma en pasión amorosa. El personaje cambia su propia visión y estereotipo del placer. Envuelto en esa contradicción conversa con una puta de su generación, y ésta le recomienda que amor de ese ya no existe y que lo más que puede hacer es disfrutarlo. Eso lo conduce a la conclusión de que –a su edad- no tiene porque andar con remilgos, más todavía cuando siente que lo que siente por la niña no es pasión carnal sino amor, ese que nunca sintió salvo aquella vez cuando estuvo por casarse con una adolescente, mucho menor que él, pero que por angas y por mangas, ella decidió posponer para siempre el enlace matrimonial. Por eso vuelve a insistir con la lenona para que se la vuelva a conseguir. Y esta cumple con su oficio de celestina mercenaria. Se la pone en el cuarto, pero ahora sin los vestidos pobretones de antes, sino llena de aretes y collares, con vestidos de lentejuelas tal y como las putas se visten y arreglan. Eso, en lugar de alegrar al anciano, lo enoja y rompe todo lo que esté al alcance de la mano, porque si bien aspiraba a una virgen, él no deseaba una puta.
A partir de ese hecho es que se da cuenta de su estado enamorado. El deseo se transforma en amor, la puntada carnal en inspiración amorosa, de cuya condición da cuenta en los textos que escribe en el diario donde labora, y por los cuales es reconocido en la ciudad.
A sus noventa años el personaje vive con el corazón desgarrado porque su Delgadina no está con él. Por eso la busca y la quiere. La recuerda y la vive en su imaginación que vibra de amor por ella. Vuelve de nuevo a buscarla, pero ahora sí parece ser la definitiva. De igual modo como las anteriores llega a la habitación de siempre, arreglada para una noche de amor y consigue lo que quería: sentir a la niña como parte suya. Pero la escena no se mira, y Gabriel García prefirió dejar que sea la imaginación del lector la que reconstruya los hechos.
Así, lo que había empezado como una acción de placer carnal, concluye con un acto de amor que lo reanima a vivir mucho más años de los que ya tenía. Sumido en ese estado amoroso, le propone a la lenona comprarle la casa, pero está evade la propuesta diciéndole que hagan una apuesta de viejos: el que quede vivo de los dos se queda con todo. El no acepta porque ahora dice que lo suyo es de Delgadina. La lenona responde que de igual modo, si ella sobrevive, al morir se lo dejará todo a la niña. Mientras tanto vale mejor acondicionar el cuarto para que él realice la dicha plena que siente por vivir.
Si bien la historia trata de la relación establecida entre un anciano con gustos singulares, como eso de celebrar un cumpleaños acostándose con una virgen, no es este el centro de la historia, sino el amor que le nace de improviso frente a la criatura. Y esto si resulta –aunque Lidia Cacho dude de ello- verosímil, porque el personaje vivió siempre entre las putas y se acostumbró a tal grado al placer comprado, que era lógico, la única manera de conseguir el goce de una mujer era procediendo igual. Pues cuando vivió la oportunidad con otra niña y con la cual se iba a casar, sucedió que está la abandonó en el último instante, y ya no supo qué diferencia existía entre el placer que una puta proporciona con el de quien se entrega por amor. Lo que hace interesante y creíble la historia no es que de pronto a un anciano, (cualquiera que sea, y la virtud de Gabriel García Márquez es no haberle dado nombre al personaje al dejarlo en el anonimato, como anónimo quisieran ser todos aquellos que acuden a una casa de cita, sean jóvenes, adultos o ancianos) se le ocurra acostarse con una púber, sino crear el contexto en el cual sobresale la vida del anciano: desvirgado en su juventud por una puta, viviendo entre ellas toda su vida, era lógico que cuando encuentra a la niña semidormida, sean otras las sensaciones las que le nazcan, pero sobre todo encontradas. Acostumbrado a llegar a lo que iba, piernas abiertas y palo adentro, el personaje encontró en la niña un semillero de virtudes que su propia imaginación solitaria le genera en ese momento. Pero, además, el suceso de la compra carnal, permite saber que la lenona no actuaba sola, sino con el consentimiento de las autoridades locales y las del propio gobernador. Que a su burdel no solamente llegaban los jubilados como él, sino banqueros potentados que llegaban en busca del placer comprado. Es toda la atmósfera lo que hace creíble la historia y no meramente si un anciano puede enamorarse de una niña de trece, o sí esta puede o no corresponderle. Si la niña se enamora o no, es tangencial, porque lo real es que el anciano encuentra en esa relación con la niña, un imprevisto amor que nunca habría imaginado si no se le ocurre proceder así en su cumpleaños.
Por eso la pregunta que Lidia Cacho se plantea de si ¿se puede eximir a Gabriel García Márquez de esta apología de la pederastia? De entrada, no me parece una pregunta pertinente, ni cabe tampoco para el director de cine hacerlo cómplice de una apología pederástica.
Trataré de ofrecer una respuesta desde varios frentes.
Uno: arte y moral no necesariamente están desvinculadas, se unen, pero también se separan. Pero no es el escritor o artista quien se encarga de pensar qué es lo que los une, y qué los separa. Cuando el artista interviene para elaborar una obra de arte, sea texto, pintura, escultura, música o poesía, no piensa en las consecuencias morales que conlleva su obra, pues ese no es su sentido ni propósito. Lo que pretende es crear una obra que pueda sostenerse por sí misma, sino pretexto de ninguna clase, sea moral o de ideología diversa: que lo haya hecho tal escritor, que presente buenas costumbres, que no deñe a terceros, etcétera. El artista no piensa en esto cuando produce. Quiere solamente expresar un sentimiento, un punto de vista sobre la naturaleza humana, sea este del orden que sea: moral, político, educativo, estético.
Dos: si esto conlleva una consecuencia moral es en lo que menos piensa el artista. Lo extraestético nunca es su punto de partida. Aquí la palabra clave es deleitar a través de una situación de vida interesante, y lo es si es humano, aún cuando muestre lo irreconocible. Más aún, lo es precisamente por eso. Porque la razón humana tiende a esconderse frente a la moral dominante, pero es el arte quien se atreve a dar cuenta de ello. Frente a lo racional del mundo, el arte escarba y reproduce lo que la ciencia no nos puede ofrecer con todo y sus recursos. Por eso la historia de Gabriel García Márquez se salva de ese juicio moral que pretende endilgarle Lidia Cacho y el grupo de moralistas que la siguen. No es la obra de arte una denuncia ni un señalamiento policiaco sobre el uso inmoral que los hombres realizan con los niños a quienes compran y venden para enriquecer su bolsillo o para disfrutar en un momento de su conciencia extraviada. Gabriel no escribió una denuncia, partió de una situación real: la compra de menores para satisfacer el placer de los posibles compradores cuya cartera está siempre llena, y aunque el anciano no es un potentado, puede desprederse del hecho, que este recurso antiguo de usar al cuerpo como placer sigue perenne entra muchas costumbres humanas.
Pero eso es solamente la atmósfera en que se desenvuelve el suceso. Lo que quiso –sin querer queriéndole- es mostrar lo insondable del corazón del hombre y los pensamientos encontrados que le surgen cuando se encuentra frente a un hecho crucial de su vida: tener noventa años y saber que el día de mañana puede ser el último. Y en virtud de la cultura y el medio que rodeó su vida –putañero irredento, pero culto- juega a celebrar su onomástico con el desvirgamiento que nunca había hecho y que ahora cree que es el único placer que le falta conseguir para morir. Pero he ahí que la vida le juega una mala pasada. En lugar de resolver el problema se embroca en otro más peligroso: enamorarse de quien a leguas contrasta con lo que su vida lleva de recorrido. Pero aún así, él sabe que no es fácil vivir noventa años, movido por las leguas de amor que le produce la niña, se atreve a soñar que eso es lo más maravilloso que puede haberle ocurrido desde que una adolescente, Ximena Ortiz, lo había dejado vestido y alborotado en la víspera del casamiento. Por eso Memoria de mis putas tristes es una obra que deleita no en términos de la vida real al observar como las niñas se prostituyen, sino en términos de la historia de amor que el escritor crea entre un anciano putañero y una niña que le cambia la vida y lo hace revivir del tedio de sus noventa años.
Tres: pero si queremos ver moros con tranchete en la historia, sea escrita o filmada, también se puede. Pero entonces ya no estamos en el terreno del arte, sino en el de la teoría moral. Pero de esto que se ocupen los filósofos o los policías que vigilan a quienes violan las leyes y quienes no. Supongo que el Director que filmaría la película no haría una película sobre las tratantes de blanca y sus nexos con las autoridades locales, estatales y federales, ese sería quizá el contexto de la cinta, sino el problema de amor que descubre el anciano al intentar autocomplacerse con una niña a quien pidió telefónicamente a su lenona íntima. Decir que el libro es una apología en pequeño y la cinta una macroapología, por lo cual será mal ejemplo para niñas o ancianos irredentos es exagerar la interpretación del texto y prejuiciarse antes de ver la cinta. Se tratan de juicios apresurados que resultan innecesarios si lo que en la mente del cineasta es un proyecto artístico y no una película porno.
¿Pero acaso debe embellecerse la pederastia? No creo que Gabriel García Márquez se haya planteado esa disyuntiva a la hora de escribir. Ningún escritor se lo plantea. Ni siquiera Sade cuando escribió sus obras que son crudamente eróticas. Menos lo hizo Sofocles cuando escribió Edipo Rey, donde Edipo mata a su padre y se acuesta con su madre. Escritores como estos –reitero -solamente dejan constancia de lo insondable del alma humana, y que la vida cambia de un momento a otro de modo inesperado. El putañero irredento consigue el amor de su vida por lazos que ni siquiera imaginaba, ni siquiera el propio escritor, pues una cosa es escribir sobre un plan preconcebido y otra cuando estás encarrerado en darle concreción a las ideas que van surgiendo con la rapidez como procede el pensamiento. Si eso tiene consecuencias morales o no es algo que ni siquiera sabríamos salvo cuando la vida misma te presenta su propio avasallamiento. Lo que el hombre quiere y lo que su voluntad exige parece no encontrar es el punto de unión que los reconcilie, pues la vida tiene más de contradictoria que de línea recta. La obra de García Márquez ni es apología ni conlleva por propia naturaleza una consecuencia negativa. Lo es para quienes quieren verlo así. Pero sí lo hacen no es gratuito. Lo es por el marco cultural que asumen y y los determina. O como dice el autor pero en boca de Rosa Cabarcas: “La moral es asunto de tiempo,…ya lo verás”. Por eso Lidia Cacho, si bien tuvo y tiene mucha razón cuando denunció la red de pederastas de Cancún, no lo tiene ahora cuando confunde la realidad con el arte. Y con ello no hace más que caer en aquel viejo realismo que exigía que el arte fuera un espejo que reflejara lo ideológico. Es decir, meter en la novela a personajes con ideologías de cartabón para que consiguiera en el lector un fin didáctico, político y moral. De esas acechanzas creía que ya estábamos curado, pero Lidia Cacho me lo ha puesto en la mesa y me dice, ingenuamente, que Memoria de mis putas tristes no puede ser filmada porque la consecuencia será masificar la trata de niñas y eso creará conciencias anómalas, pero así fuera, entonces, no hay que leer ni llevar al cine Edipo Rey, Electra, Cien años de soledad, En brazos de la mujer madura, o muchas otras obras que resultan similares como la obra del escritor colombiano, que ahora, como en los tiempos de la inquisición se puso en el índice de obras prohibidas para las buenas conciencias. ¿Será así de tan plana la visión de quienes censuraron y aplaudieron la censura que aplicaron con la cinta de la obra? Ver para creer.

martes, 29 de septiembre de 2009

LOS SOCIOS DE ELBA ESTHER



Samuel Pérez García.

Una crónica puntual, incisiva, novelesca a veces, empleando el enfoque biográfico que adereza la circunstancia política que llevaron a Elba Esther Gordillo, en la dirigente del hoy, todavía poderoso, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, es lo que logró Ricardo Raphael de la Madrid en el libro Los socios de Elba Esther, obra publicada por la editorial Planeta, y que todo maestro honesto debería leer para enterarse en donde residen las causas mayores y principales por las que ha transitado la educación básica en México.
Formada con apenas estudios de secundaria, y actualizada, tal vez, en algún centro de capacitación de Comitán o del valle de México, la profesora Elba Esther Gordillo, llegó a la primera esfera del poder político, gracias al apoyo que le prestara en su oportunidad Carlos Longitud, líder vitalicio de Vanguardia Revolucionaria y poder tras el trono desde aquel 1972, cuando Luis Echeverría lo ungió como líder alternativo en el Sindicato de profesores más grande de México y América Latina.
Al llegar al valle de México, viuda de su primer marido, dirigentes chiapanecos recomendaron a Elba Esther Gordillo con Carlos Longitud para que la ubicara en alguna plaza en la capital del país o en ciudad Netzahualcoyotl, lugar de procedencia de Arturo Montelongo, su primer esposo. Una vez llegado al altiplano, Elba Esther tuvo que pasar penurias para poder sobrevivir con su hija pequeña, y para ello tuvo que hacerla de maestra en las mañanas, recepcionista por las tardes, y mesera en las noches. Ante tal circunstancia quiso obtener una beca de apoyo para que su hija pudiera estar en una guardería de paga para que se la cuidaran todo el día, y esa petición lo llevó a vivir un pasaje aciago en su vida. El líder del SNTE que iba a ayudarla la citó en un restaurante de un hotel con sus documentos; al llegar al lugar el mismo dirigente le indicó que subieran a un cuarto del hotel, pues ahí tenía sus oficinas. Dice ella que ingenuamente subió con todos sus papeles, pero al ingresar a la habitación se enteró de la verdad: la beca estaba condicionada a ser pagado con cuerpomatic. Cuenta que bajo llorando de esa habitación…Dice ella.
Pronto se integró a profesores que profesaban una ideología de izquierda y luchó por ganar un espacio en el espectro político sindical. Pero cuando llegó la época de Luis Echeverría, éste para congraciarse con la sociedad y amainar los conflictos con la nueva generación de profesionales, creó la estrategia de cooptar a los cuadros rebeldes con posiciones en el gobierno. Así fue como Elba Esther se integró a ocupar posiciones cada día más elevadas dentro del SNTE, siempre contando con el aval de su protector Carlos Longitud Barrios, quien también subió en esa época como líder nacional del sindicato. Gracias a ese apoyo fue diputada dos veces y llegó a formar parte del comité ejecutivo nacional. Pero en el periodo de Miguel de la Madrid Hurtado, siendo diputada, le tocó responder al penúltimo discurso de Miguel de la Madrid. Con ese discurso, muy al estilo de la vieja guardia priísta, lisonjero a decir basta, logró llamar la atención de la clase política mexicana de aquel entonces, y esto molestó al líder vitalicio del SNTE, por lo que reaccionó privándola de participar en las cercanías del poder sindical, pues entreveró –no sin razón- un futuro caballazo.
Cuando se acercaba la sucesión presidencial de Miguel de la Madrid, Elba Esther ya se encontraba alejada del primer círculo de seguidores de Carlos Longitud, pero había creado vínculos con Manuel Camacho, hombre muy cercano a Carlos Salinas de Gortari. Este traía en mente plantear un proyecto de renovación educativa, al cual quiso que en su tiempo calificar como el mejor planteado desde la época de José Vasconcelos. Para lograrlo, el presidente, al ver que la revuelta de profesores disidentes al SNTE crecía sobre todo en la capital del país, desarrolló una estrategia para resolver el conflicto. Una medida para eso fue la defenestración de Carlos Longitud, pero había que buscar quien la podía sustituir sin que dicho líder siguiera mandando tras el trono. En esos corrillos del poder Manuel Camacho Solís recomendó que la mejor carta para sustituir al líder vitalicio es Elba Esther Gordillo. Para operar la medida de destitución del líder, Salinas de Gortari comisionó a Manuel Bartlet Díaz, en ese entonces secretario de educación, para invitar a que el líder sempiterno del SNTE acudiera a Los Pinos donde se le plantearía la necesidad de abandonar el cargo; y a Manuel Camacho para que llevara la tarde de ese mismo día a Elba Esther Gordillo para comunicarle que sería la sustituta. Cuenta en el libro Ricardo Raphael que al enterarse Carlos Longitud quien iba a ser su sustituto no pudo evitar que una lágrima asomar en sus ojos.
A partir de ahí comenzó la gloria para la dirigente sindical. Pero también a sufrir las embestidas que surgen estar en ese nivel, pero de las cuales –hasta ahora- la mujer ha salido airosa no sin serios raspones. Para ese tiempo la pobreza ya había quedado atrás. De vivir en lúgubre vecindades del Valle de México, Elba Esther pasó a Polanco, que luego cambió por una lujosa casa en Bosques de las Lomas para cambiarse con toda la familia. Dinero que ella dice que obtuvo de sus cargos como diputada y senadora y de dirigente sindical, pero nunca ha reconocido haber empleado para provecho personal las cuotas de cerca de un millón de trabajadores administrativos y docentes, que puntualmente cada quincena la SEP le entrega. Eso dice ella.
Vale la pena contar aquí algunas de esas embestidas. La primera fue la que operó Manuel Bartlet Díaz como secretario de educación. Por indicaciones de Salinas, el secretario de Educación se propuso llevar a cabo una reforma educativa donde el SNTE no tendría ninguna participación en asuntos de la educación, pues para ese entonces se había diagnosticado que el sindicato nacional tenía cooptado innumerables puestos, y sería un serio obstáculo a la reforma programada. Salinas quería en ese entonces modernizar la educación transfiriendo los planteles, los recursos administrativos y humanos a cada uno de los estados, lo cual implicaba la desaparición del sindicato como nacional y constituir 32 sindicatos independientes. Cuando Elba Esther lo supo, montó en cólera, pues ella no estaba enterada de ese proyecto, y empezó el conflicto, el cual se dirimía en los diarios. Para evitarlo, Salinas mismo invitó a su secretario de educación a que bajar el tono y conciliar, pero Manuel Bartlet no quiso hacerlo, pues considero inviable la reforma si el sindicato participaba en ella. ¡O es la reforma o es el sindicato! le planteó al presidente Salinas. Y ahí quedó. Bartlet renunció y llegó Ernesto Zedillo Ponce de León, quien ambicioso por llegar a ser presidente de la República, pensó astutamente no pelearse con la líder, sino tocarle de una bonita manera: sus propuestas no son sino lineamientos que deben ser acatados, dicen que Zedillo respondió cuando Elba Esther ofreció sus contrapropuestas a la reforma educativa salinista. En algún centro recreativo se reunió ella y su cuerpo de asesores con los del secretario de Educación y elaboraron conjuntamente lo que se conoció como Acuerdos para la modernización de la educación básica, dado a conocer en el mes de mayo de 1992 y que consistió en el traspaso a los estados los planteles, los recursos administrativos y humanos, pero no se tocó el aspecto de la división del SNTE, y si bien sería el Estado quien pagaría los sueldos, esto se haría una vez que se hubieran descontado los recursos económicos que le pertenecía al sindicato nacional: el descuento del uno por ciento y los apoyos económicos que surgieran de las negociaciones, sería la tesorería del sindicato nacional quienes lo cobraría y después lo repartiría a cada una de las secciones de los 31 estados y el Distrito Federal. Está última zona quedó excluida del acuerdo por ser área de conflicto magisterial, además de que en dicha región predominaban los opositores a Elba Esther y al propio gobierno.
Por otra parte, al realizarse de ese modo, la supuesta reforma modernizadora, lo único que logró fue pasar de una ventanilla a otra. Si antes era la ventanilla de la federación quien pagaba los salarios de los docentes y administrativos, ahora sería el estado el responsable de pagar, pero el presupuesto vendría de la federación. Un obstáculo que Ricardo Raphael da a conocer en su obra es que contrario a lo que se esperaba con relación al presupuesto educativo, fue que éste no tenía una formula adecuada para su asignación, y en lugar de eso se empezó a proporcionar con razón a lo obtenido en el año anterior, y no en relación a las necesidades que provenían del número de alumnos, docentes, programas, etcétera, que tuviera la escuela. Así, si una escuela recibió el ciclo pasado 1000 pesos para operar, al siguiente recibiría o bien lo mismo o bien menos, todo dependía del gasto ejercido en el ciclo anterior. Con esa medida, las escuelas fueron quedando abandonadas y sin tener la posibilidad de mejorar la calidad de los servicios educativos. Y si alguna podía mejorar la atención y el servicio ofrecido a la sociedad, esto dependía de la relación que sus directivos tuvieran con la cúpula sindical o del gobierno en turno. O bien a la presión política ejercida.
Otro aspecto de esa mentada modernización educativa fue la carrera magisterial, así como unir en un solo concepto a la educación preescolar y primaria con la secundaria. Ahora la educación básica abarcaría a los tres niveles. El primer caso, dice Ricardo Raphael, fue un engendro de Reforma, cuya esencia era adquirir puntos por cada curso y subir de nivel con la presentación de examen, cuyos beneficiados directos han sido aquellos maestros fieles y sumisos a los designios de los líderes en turno. Al respecto, es entendible como en corrillos se comenta, cómo los menos diestros en el saber, son quienes pasan esos exámenes y suben de nivel, en tanto los maestros dedicados y responsables, siguen permaneciendo con su categoría inicial. Por eso es que Elba Esther aceptó la reforma Salinista, pues no se le quitó nada de su poder, al contrario se le amplió.
Pero la relación con Zedillo no fue siempre armónica. Pues resultó que este secretario comenzó a operar los planes y programas sin comunicárselo a la líder, quien aparte de los recursos financieros y programas que lo beneficiaban, quería también entrometerse en los lineamientos pedagógicos, los cuales eran competencia de la federación. Rebuznó todo lo que pudo, pero no impidió que Zedillo impulsara un cambio en los programas de educación básica y que fueron planteados en los libros de texto. Pero cometió un error: en la elaboración de los libros de textos gratuitos se fincaba responsabilidad a las fuerzas armadas por el suceso de 1968, se valoraba a los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo como populista e ineptos, además desaparecían del panteón nacional Los Niños Héroes y El Pípila. Al aparecer esos libros de texto, hubo inconformidad del ejército y de los expresidentes aludidos, y eso le permitió a Elba Esther prender la mecha para crear el alboroto entre el magisterio, lo que llevó finalmente, a la sustitución de Zedillo por Miguel González Avelar.
Esta pugna con el secretario de Educación salinista le costó para 1995, por un lado que la obligaran a dejar la Secretaría General, que por estatuto debía abandonar, aunque para eso había conseguido con antelación ganar un escaño en el Senado. Pero también a que el presidente nunca la recibiera, sino hasta que se acercó la sucesión presidencial del año 2000. Para eso, Elba Esther Gordillo ya había andado en otras esferas que le arrojaron otro perfil distinto a una maestra de poca talla intelectual. Para quitarse esa imagen, la profesora contrato asesores y apoyos que pronto le cambiaron su léxico: ahora hablaba de democracia, de transparencia, de rendición de cuentas, y hasta elaboró unos estatutos, donde bien se cuidó de incluir a los opositores dentro de las planillas sindicales de cada región, y si bien las delegaciones son elegidas con el voto universal y secreto, no sucede lo mismo para elegir a los secretarios generales, quienes se eligen por delegados, propiamente amaestrados, y cooptados mediante favores futuros o anteriores recibidos. Esos cambios de fachada, lo llevaron a relacionarse desde 1994 con intelectuales de la talla de Jorge Castañeda, Carlos Monsiváis, y políticos como Vicente Fox y otros.
Así, cuando Ernesto Zedillo la manda a llamar es porque al presidente su propio partido le había amarrado las manos para elegir a su sucesor. El PRI, previendo que el presidente podía ungir como sucesor a un cuadro técnico tal y como lo había sido Miguel de la Madrid, Salinas y el mismo Zedillo, modificaron los estatutos del partido, poniendo como condición principal que un candidato a un puesto de gobernador o presidente de la República tenía antes que haber ganado algún cargo mediante el sufragio. Eso ató las manos a Zedillo para ungir a su sucesor favorito. Y en busca de aliados mando a buscar a Elba Esther. Dice ella que en la charla, el presidente le planteó una posible derrota del partido oficial. Eso prendió la duda en la dirigente sindical y convocó a sus asesores para discutir la situación. Estos razonaron que el dicho del presidente había que entenderlo de que ella estaba liberada para apoyar o no a su propio partido. Con esas luces, Elba Esther se puso a jugar por dos bandas: apoyar a Labastida Ochoa abiertamente, y por debajo del agua a Vicente Fox. Iba y venía con otro. Y para tener información de la primera mano uso a los maestros para crear un cuerpo electoral de primer orden para efecto de ir conociendo minuto a minuto el avance de los resultados electorales el día de la elección. Así fue ella una de las primeras en saber, igual como había sido en 1994 con Ernesto Zedillo, del triunfo de Vicente Fox. Eso le permitió congraciarse con este presidente y conseguir la permanencia para ella ante el cambio democrático.
¿Y la calidad de la educación? Esta quedó hundida gracias a la política. Más que buscar el mejoramiento de ésta, lo que Elba Esther hizo en esa primera época que van desde su arribo en 1989 hasta el año 2000, fue buscar mecanismo de permanencia con el poder. Hacerse indispensable a éste no por sus proyectos educativos alternativos a las propuestas gubernamentales, sino hacerse necesaria mediante la creación de un cuerpo electoral que sirviera los intereses del cambio político. La educación es su fachada; pero lo importante es el poder. Y a tal grado ha llegado su ambición que ahora si bien ya no es la Secretaria General del SNTE, es la presidenta vitalicia y líder moral, con esa actitud obra como Carlos Longitud, quien para permanecer por siempre en el poder creó Vanguardia Revolucionaria; Elba Esther, en cambio, creó su propio partido, Nueva Alianza, mejor conocido como PANAL y la Fundación para la Cultura del Maestro y otros, que no son sino fachada que tienen como propósito conseguir medios de sobrevivencia, que queda sintetizado en esta frase de Renward García Medrano, publicado en la revista Etcétera, en julio del año 2000:
“Permítame felicitarla, profesora…No sólo ni principalmente porque con notable habilidad y agudo instinto político se está adaptando rápidamente a un realidad política que a todos nos era desconocida y a muchos resulta desconcertante, sino por su admirable capacidad de supervivencia.”.
De todo esto y de otros aspectos más, trata el libro Los socios de Elba Esther que tan oportunamente nos ha entregado Ricardo Raphael y que le permitirá enterarse a cualquier lector, sea maestro o no, las razones políticas por las que la educación en nuestro país no alcanza los propósitos que se plantea el cada sexenio de gobierno. Visto de esa manera, el sindicalismo magisterial más que una ayuda para conseguir la calidad en beneficio de la niñez, es un cáncer que imposibilita toda salud. Incluso, diría que ni quitando a Elba Esther de esa presidencia vitalicia y jubilando a todos sus incondicionales la educación podría tomar un mejor rumbo. Pues esta cultura por el poder, por la ambición de esto genera: mejoramiento de vida, dinero, placeres, ha enraizado en gran parte del magisterio, que como el cáncer, reitero, ha infestado la vida educativa a tal grado que para superarlo habría que operar una medida radical: crear un nuevo proyecto educativo que surja desde las entrañas de la propia sociedad, pero para lograrlo implicara no una revolución educativa, sino una revolución social donde sea otra filosofía la que sirva de guía para la transformación de la educación en México. Ojalá que pudiera lograrse.

TIEMPO CIRCULAR

Samuel Pérez García


A mis amigos y amigas

Después de tantos bailes
De apretar la oscuridad entre las nalgas
De hacer cabriolas con los sueños
De tomar como propio el recuerdo ajeno
Me va quedando la soledad
El horizonte yermo de las manos
El amarillo suave de mi sexo
La lentitud de mis propios años.
Sucede que me voy haciendo rayo
Mástil roto en la penumbra
Recuerdos de motor en su última potencia
O tal vez una iguana orando
En la oquedad de un árbol seco.
Después vienen los dolores que se me quedan
Cuando pienso el comienzo de los espejos
Que son mis ojos redondos
Y que a pesar de sus otras luces
Ya no salvan tanto empaño
Que ha dejado la vida
Después de tantos bailes
De apretar la oscuridad entre las nalgas
De hacer cabriolas con los sueños
De tomar como propio el recuerdo ajeno
De juntar los sueños que me hicieron
Poeta estrafalario
Mercader
Sombra primera
Bajo un sol de enero
Hace muchísimos años.

domingo, 20 de septiembre de 2009

LA OTRA CARA DE JUANITO

Samuel Pérez García.

Lo que hoy sucede en el Distrito Federal, precisamente en Iztapalapa, donde cada semana santa se recuerda la crucifixión de Jesús, con relación al caso de Rafael Acosta, mejor conocido como Juanito, llama a risa o a coraje, de hacer creer a un pobre hombre que su capacidad es inmensa y que por sí solo, con esa escasa mentalidad que muestra podrá gobernar una delegación compleja como lo es la mencionada demarcación.

Rafael Acosta, antes de ser Delegado electo por esa Delegación defeana, no era más que simple ciudadano, militante perredista, a la que le dijeron si quería ser candidato delegacional, no porque fuera el hombre que tuviera todas las condiciones para ser un candidato ganador, sino porque el propio partido que lo propuso, el PT, sabía que para mantener el registro hay que jugársela en cada distrito y sumar los cuantos votos que se puedan. Al no haber otro posible, frente a las figuras que presentaban otros partidos, el PT solamente quiso cumplir el ritual electoral. Pero ahí esta que la suerte, ese azar que a veces se presenta inesperadamente en la vida de cada quien, se dio que a la fuerte aspirante, Clara Brugada, gente cercana a López Obrador, El Tribunal Federal Electoral le da de palos al quitarle la candidatura y otorgársela a la contendiente opositora del propio PRD, pero enemiga de aquella, y entonces surge una revoltura de impredecibles consecuencias. López Obrador, molesto ante tan inicua jugada del Tribunal, en asamblea pública propone que sea al PT al partido que se deba apoyar al no tener ya otro recurso, frente a la insidia de los propios perredistas amafiados con el poder electoral, propone a Juanito como candidato por el cual se debe votar. Ahí es donde Juanito aparece por vez primera, frente a un público que le aplaude la decisión de decir que sí cumplirá la promesa de que, en caso de ganar la elección, renunciará al cargo, para que en su lugar se proponga ante la Asamblea del Distrito Federal a la legítima candidata: Clara Brugada.

Y cómo parecía avecinarse, el 5 de julio, el PT gana la elección en Iztapalapa y los votos convierten en Delegado electo a Rafael Acosta. Este personaje salido de la manga, se da cuenta, entonces, que no soñaba, que era real lo que estaba viviendo, y como tal, hoy cree que no debe compartir el cargo con Brugada. Pero para que no huela a cerrazón o ambición de su parte, pide para él y su gente el 50% de puestos administrativos, que no ha dicho cuáles son, pero que es de suponer que ha de pedir como mínimo la tesorería, la contraloría, obras públicas, así por el estilo. Es decir, posiciones neurálgicas en una administración municipal. Y cómo Brugada le ha dicho que no. Que ese no era el acuerdo. Entonces él acude a la basílica con una veladora a orar porque la virgen la ayude en ese trance en que se ha metido. Quiere gobernar, pero sin problemas. Quiere que la virgen le quite a los enemigos, que él mismo ha empezado a crear al convertirse más que un hombre de palabra, en un político simplón, de corte priísta, de aquellos que vociferaban promesas mil sin cumplir ninguna. Pues ¿no lo es cuando alguien promete públicamente gestionar tal o cual asunto y luego se le olvida? En efecto, Juanito es ahora un merolico de banqueta, no un político serio. Un hombre cuya ambición le ha nacido a raíz de haber conquistado un puesto que por suerte se encontró en la calle, pero que no le pertenecía, pues no se lo ganó con trabajo, con esfuerzo y honestidad. Se apoderó de él por las circunstancias en que en rededor se generaron. Y como hasta en el PT le hicieron fuchi, pues ahora se dice panista de corazón, y con el apoyo del PAN se prepara a gobernar Iztapalapa. Vueltas de la vida política.

La lección que se puede extraer de este acontecer que a muchos ha azorado es que el hombre –Juanito y cualquier otro- es capaz de enceguecerse cuando la fortuna se encuentra. Ante tanto poder y tanta gloria, Juanito, se haya confundido, pero no porque sea débil, sino porque le ha renacido la ambición, esa que ocultaba cuando era un don nadie. Y con ello cumple aquel dicho: dale bastante dinero a un hombre, y verá cómo pierde los escrúpulos. Es lo que está pasando con este personaje digno de sicoanálisis, pero también, objeto de estudio sociológico. En su actitud y en su cara de “yo no fui” hace quedar mal a los políticos pobres económicamente,(porque a los ricos ya los conocemos) que como él, son a veces nombrados candidatos, vociferan éstos que sí serán democráticos, honestos y toda bondad a la hora de gobernar, pero dales a esos mismos pobres la oportunidad de gobernar, y entonces se sabe realmente hasta dónde decían la verdad o mentían. Más esto que lo primero. Como dijera el filósofo Nietzsche en el siglo XIX: el ser humano es como un árbol, por arriba vemos lo bonito que son sus ramas, sus hojas, la frescura que nos proporciona; pero lo que no vemos es la profundidad de sus raíces, si estas andan derechas y torcidas, si son superficiales o profundas. Eso no lo vemos. Humanamente esto se interpreta así: el hombre ante los ojos de los demás muestra siempre una cara; pero cuando la noche se oculta, cuando nadie lo ve; muestra otra. Juanito mostró una cara cuando públicamente aceptó ser candidato del pueblo y del PT y prometió renunciar para entregarle el poder a quien injustamente le habían quitado la candidatura. Pero una vez que ganó, aparecieron las raíces torcidas que lo sostienen. No es Juanito, cara de menso, cuando decía “si Protesto”. Ahora es don Juanito, que aparece devoto ante la sociedad, pero que ha de llevar el diablo escondido. Con esa actitud la lección es que a partir de ahora a los políticos incumplidos vamos a poder gritarles: “Pinche Juanito” en referencia a que sea hablador, incumplido, ojete, ladrón, pero no pendejo, tal como Juanito hoy lo es. Y mentira que esté jugando al ensarapado, si por acaso luego se retracta. Lo que es, es lo que muestra hoy. Y eso no tiene vuelta. Lástima de personaje. En sus manos tuvo la oportunidad de mostrar que los pobres son distintos a los ricos, pero con ello los equiparó cuando de política se trata. El primero quiere enriquecerse más mediante los cargos públicos y la política; el otro salir de la pobreza, y por eso sus empeños en ser por lo menos regidor o empleado subalterno. Todo lo que no mata es bueno, y Juanito no está muerto. Esta vivo, físicamente; pero políticamente es un hombre muerto, al cual sólo basta arrojarle las monedas para definirlo tal cual es: el Pedro moderno de la política defeña.

jueves, 27 de agosto de 2009

LO MAL DEL GORDITO DE ORO


Samuel Pérez García










Que mal se ve el gordito de oro. semiinclinado en la foto, con una niña que recibe la roja mochila.
Mal se ve el gordito de oro, con la cara rígida, los cachetes colgándoles, sin alegría, como si pensara de que ahora a lo mejor se le haga de vivir del presupuesto pùblico, pero bien sabe el gordito, que la pelea por un espacio político en la cámara de Diputados o en el municipio está todavía verde, sobre todo cuando proviene de alguien que ha perdido su oportunidad. Por eso quizá, piensa, se dice a sí mismo, si ni con las mochilas gano, ya me llevó la chingada.
Qué mal se ve el gordito regalando mochilas baratas a niños humildes, que frente al mal regalo, ofrecen una sonrisa sincera, frente a un gordito que no lo es, y que pide votos a cambio del regalito.
Qué mal se ve el gordito Juan de Dios Sáncehez Abreu, con sus ciento veinte kilos de peso, haciendo un esfuerzo para sostenerse y así salir en la foto.
Qué mal se ve este líder del PRI en Coatzacoalcos, al obsequiar las mochilas de veinte pesos a los niños marginados, mientras él acepta gustoso la foto en una cámara que registra la desolación, el sobrepeso, el recuerdo de una derrota y lo negro del futuro.
Dadivoso el gordito con los niños, pero ¿de que partida presupuestal habrá salido el dinero para comprar mil mochilas y hacer labor proselitista por anticipado en la inminente campaña por la gubernatura y el poder municipal?
¿Para quién trabaja el gordito: para Roberto Chagra y Mili, para Marcos Theurel, para Gonzalo Guízar, para quién? Yo no lo sé de cierto, sólo lo
supongo.

domingo, 16 de agosto de 2009

LA NUEVA NOMENCLATURA EN COSOLEACAQUE

Samuel Pérez García.

Hace tiempo cuando los petroleros tenían el poder completo sobre los pueblos donde mandaban, llámese Minatitlán, Las Choapas, Agua Dulce o Nanchital, les daba por bautizar algunos centros sociales con el nombre del dirigente en turno. Por ejemplo en Nanchital el parque central se bautizó con el nombre de “Manuel Pérez Escalante”, la biblioteca pública con el de “Joaquín Hernández Galicia”, un centro de baile con el de “Salvador Barragán Camacho”. Aquí en Minatitlán existe una colonia con el nombre de “Sebastián Guzmán Cabrera”.

En Cosoleacaque, Gladys Merlín no podía quedarse atrás en esa costumbre arrogante de demostrar su poder. Acaba de bautizar el nuevo Servicio Médico Forense (SEMEFO) con el nombre de su difunto esposo, “Carlos Hugo Enríquez Montejo”. La pregunta pertinente aquí es qué obra digna realizó en vida su querido consorte, aparte de golpear a sus opositores durante las elecciones de 1994, cuando ella fue candidata a diputada federal por el PRI. No hizo nada, pero eso en Cosoleacaque no cuenta. Lo que vale es el poder de la familia, y en virtud de ello, le sugiero a la presidenta que no se arredre ante los malquerientes, y que actúe –como siempre lo ha hecho- en beneficio de ella y sus congéneres. Así, puede bautizar el rastro municipal con el nombre de JUAN MERLIN ALOR, al fin y al cabo don Juan fue Síndico, regidor y vitalicio en la CTM. Su nombre bien podría lucir en el Rastro, puesto que además fue ranchero. El campo deportivo que hoy se llama “La Choca”, debe agregarle el suyo propio. Ahora se debe llamar “Unidad Deportiva La Choca Gladys Merlín”.¿O le da pena que le digan choca, choquita, ¡cho, quita! Al equipo deportivo que patrocina el ayuntamiento mediante la egregia figura de su bebesaurio, debe nombrarse “Equipo de Futbol Emigdio Enrìquez Merlín”. El Colegio de Bachilleres no debe quedar fuera de esos designios familiares: agréguese el nombre de “ELVIA MERLIN CASTRO”, claro para justificar algo, es importante que ella amplíe su currìculum: sugiérale que escriba un libro de carácter pedagógico. Pero no se preocupe si su hermanita no lo sabe hacer, hay muchos periodistas de los que la frecuentan que medianamente saben usar la pluma y pueden elaborarle un libro, copiando y pegando aquí y allá. La tecnología, señora, debe emplearla en beneficio de la familia. Acuérdese de ese dicho: la familia es PRImero. No olvide, tampoco, a la Delegación de Tránsito. ¿Le parece que ahora se llame Delegación de Tránsito Local “Heliodoro Merlín Castro” por eso de quien manda ahí es su hermano. ¿El Palacio? Ah, ese nombre no se discute, se oye y se acata, qué le parece PALACIO MUNICIPAL “HELIODORO MERLIN ALOR”, y ¿La Hacienda el Renacimiento? Esa es más fácil porque es un negocio privado. Que se bautice con el nombre de “HACIENDA EL RENACIMIENTO TOMAS MERLIN ORTIZ”. ¿Y el Ministerio Público? No faltaba más, a partir de ahora puede llamarse RAFAEL MERLIN ALOR, aunque él ya tiene su escuelita y seguro que cuando muera no se llamará Colegio Municipal de Bachilleres, se le agregará el nombre de quien a la malagueña se apoderó de él. Usted no se arredre ni le dé pena por enaltecer el apellido familiar. De todos modos la van a criticar, así que manos a la obra.

Ah, una última sugerencia, los baños, si, los baños, no pueden quedarse solamente como baños, que le parece si los bautiza con el nombre de BAÑOS TRICOLOR, no por su partido, no sea mal pensada, lo tricolor es por los partidos con los cuales hoy sostiene un amasiato a morir. El PRI, el PAN, el PRD y Convergencia tienen la cualidad de que ellos se parecen a los baños del palacio: por sus cañerías corren la suciedad y las aguas negras de la corrupción.

Pero si usted teme de que el próximo año sea otro el que llegue a gobernar, y le destroce esta genial nomenclatura institucional, que tanto trabajo le costó lograr, entonces no queda más que preveer. Mueva desde ahorita sus piezas, busque a sus monigotes para ungirlos candidatos, de igual modo como le hizo en el 2007. Usted tiene que ganar otra vez. ¿Qué le parece a Héctor Merlín para Presidente? ¿Y su bebito a la diputación local? Total que los de su partido ni respingan. Pero por si aquello le falla, tenga preparada su carta escondida. Ajá, esa de decirle Sí a Dante Delgado, su adorado padrino; también Sí a Miguel Angel Yunes o a Buganza; desde luego a Javier Duarte, ni se diga. Con eso usted no abre una puerta sino tres. A una de las tres debe acertarle.

Pero también vaya escogiendo a un buen escultor para que le haga un busto a su papá, en caso de que muera antes o bien cuando usted ya no estè en el poder. Es que los bustos salen caro, entonces aproveche el presuuesto pùblico para comprarlo.

Una vez muera su padre, ese busto lo va a colocar en el mismo lugar donde estaba la estatua de Martín Lancero, es decir, en el mero centro del parque, con una leyenda que diga: HELIODORO MERLIN ALOR, PRECLARO CIUDADANO FUNDADOR DEL PODER FAMILIAR EN COSOLEACAQUE. y en seguida: “Honor a quien honor merece.” Pero para que el poder sea completo, haga que algún familiar suyo se convierta en sacerdote, y a travès de su poder controle a los católicos de Cosoleacaque. Claro, con Jaso no hay quite, el pobre le lame las manos con tal de que lo siga apoyando; ahora gracias a usted el color de Dios es el rojo.Sin embargo, tome en cuenta que veces hasta el perro muerde la mano del amo. Así que prevea, prevea. Y no olvide nunca: en las buenas y en las malas, la familia es PRImero.

EL FRENTE AMPLIO CONTRA LA FAMILIOCRACIA

Ciudadanos inconformes con el poder familiar que existe en Cosoleacaque, se están reuniendo, reflexionando para avanzar en la construcción de un frente amplio, que no tenga una sola ideología, sino muchas, que sea un arcoiris ideológico, para ser el puño que destruya al cacicazgo que prevalece en Cosolecaque.

¿Qué busca, que quiere este frente? Dicen ellos, los impulsores de que el Frente debe proponerse ampliar y profundizar la democracia social y política en todo el municipio, para evitar que sean familias ambiciosas, deshonestas, autoritarias y salvajes las que decidan el futuro de los ciudadanos y la de los hijos

Pretenden hacer converger en un frente común a todas aquellas fuerzas políticas, organismos civiles, campesinos y ciudadanos librepensadores, cuyos ideales sean afines al proyecto de democratizar Cosoleacque, con el fin de organizar la lucha contra gobiernos despóticos, familiares de toda laya y del color que fueren.

Buscan proponer a la ciudadanía una candidatura democrática, plural e incluyente, para competir por el poder municipal en los comicios del 2010; lo quieren conseguir mediante la invitación abierta a todos los ciudadanos que gusten de participar en la construcción de un proyecto alternativo de gobierno para Cosoleacaque.

Los que andan en ese proyecto tienen un apellido en la conciencia, que para ellos ha resultado nefasto para la democracia: Merlín. Dicen no querer nada con la familia que encabeza Heliodoro Merlín Alor, artífice de la familiocracia y el enriquecimiento, explicable mediante el presupuesto público. ¿Cómo lo piensan hacer? Primero dicen que hay que construir el frente, acicatear la conciencia ciudadana para que recupere su poder de defensa y oposición de antaño, y el diálogo creador con los ciudadanos encontrar a los mejores hombres y mujeres para iniciar la lucha. Si hace tiempo se hizo¿Por qué ahora no? –dicen.

¿Con qué partido, se pregunta? El partido es lo de menos, lo que va a contar es que el candidato surja del frente, defienda los principios ideológicos de ese organismo y acuerde públicamente el establecimiento de un gobierno democrático, plural, consultivo y respetuoso del poder de los ciudadanos. La familiocracia en Cosolecaque debe caer, los ciudadanos son los que decidirán cómo y cuando. Mientras más temprano, mejor. Y creo que tienen razón: la democracia en Cosolecaque apesta al sudor familiar, y urge un baño radical para quitar los malos olores, peinarla de activismo popular para airearla por todos los barrios, rancherías, colonias y comunidades. Esa es la tarea del frente: enfrentar a la familiocracia en Cosolecaque.

lunes, 10 de agosto de 2009

REVOLUCION/ANDO


Samuel Pérez García


Supe de ti
Con los primeros parpadeos
Del sol venciendo a la ignominia
Cuando la sangre de mi hermano
Cantó en el arroyo
Y el huizache, leña al hombro
Calentó el silencio de los pobres.


Históricamente lejos
Se oye tu resuello polvoriento
A cien años
Los escombros caen justo en la pregunta
¿Y valió la pena que gritara el alba
Tu naciento cruento?
¿Y nos hicimos libres
Como los caminos a la orilla de la selva?


Desde tu inmortal postura
Naciste entre los indios
Pero Abundio ni se inmuta
Cuando te ve pasar cargando siglos.
Magón flameó tu noche
Con visiones libertarias
Que se distribuyeron por los meridianos
Y desde el palacete de las dentaduras
Vio huir a los que amamantaron fortunas
Para calzar su día.
Revolución/ ando
Te plagiaron el nombre los partidos
Y te levantaron banderolas
Las imprentas, los libelosy pasquines
Me duele verte remendada
Entre los surcos de la urbe
Te gastan los discursos
Los papeles.



Con la crisis
(desmesurademente crisis)
Desdentamos almanaques
Para girar sobre nosotros mismos
Hasta el fondo la fábrica
Con la tuerca revolucionando
Al paso de la noche
Los informes de septiembre
Alumbran ciegos
Y apenas
Siquiera apenas
Creo en ti
A pesar de mi hambre
De mi ropa vieja
Y apolillados libros
Revolución/ ando
Con un sueño igualitario
Entre las masas marginadas
Casi rurales
Casi urbanas
Revolución/ ando
Parto de mil años
Poéticamente hablando
Cansado estoy de comer en el mismo plato
Y en la misma mesa
¡Revolución anda!
Y la revolución anda
En Tlatelolcos
En pancartas que desvisten la existencia
En las marchas juchitecas
Con los que barren su pobreza
En las aceras del progreso

Anda revolución
Crece ante los que te ven
Envejecida
Abre pórticos
Para que pase tu ojo
Por el hilo de la aguja
Quítale el sopor a la mañana
Y deja tu aroma en los rincones de los pueblos
¡Habrá mejores tiempos!
Descobíjale tu edad al siglo
Que hoy como mañana
Me pareces igual que antes.

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL PORVENIR DE COSOLEACAQUE

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Samuel Pérez García

Después de apabullar a la oposición panista, reducir a escombros al perredismo y a los otros partidos, el PRI se prepara para el asalto final al sillón presidencial. Sin embargo, no a todos convence esta demostración de poder que ha dado el tricolor. A algunos le parece que es como la fuerza de flaqueza que saca el moribundo para pararse de la cama, andar unos pasos para luego despedirse finalmente de este mundo. Otros están que trinan de puro gusto, porque eso les permite acariciar esperanzas de volver a ser los chingones de la película. Y es que haber ganado la mayoría simple en la Cámara de Diputados pone entre la espada y la pared a Felipe Calderón, quien desde ahora, tendrá que pedir permiso y entregar a cambio mucho con tal de que sus iniciativas pasen la lupa de los diputados.
Pero lo que a nivel nacional puede ser regocijo, en Cosoleacaque es fatalidad. Lo es porque aquí no gobierna el PRI, sino una familia que se volvió a enquistar en el poder, gracias a los errores y administración mal habida de los tres gobiernos perredistas (DARIO ABURTO PERDOMO Y ROMAN GARCIA MARTINEZ). Soñaron con ser los salvadores de Cosoleacaque, pero lo único que fueron son naufragadores. Sin embargo, demostraron lo que se ha hecho ley en la historia política: si quieres fregar a un pobre dale el poder para que se engolosine y pierda el piso. Dale el poder a una familia y creerá que todo lo habido y por haber les pertenece solo a ellos. Y en este sentido, tanto el PRD como la Familia Merlín cojean del mismo pie. Aquellos creen que son los salvadores del país, y éstos los únicos beneficiarios del presupuesto público. Hoy la familia Merlín está en el poder, y muchos de los perredistas son su bastión de apoyo.
Lo acaba de denunciar Alejandro Encinas, en Veracruz los dirigentes del PRD entran y salen de la oficina del gobernador. Suponen ellos que negociando el silencio se gana más, que siendo digna oposición. Creencias de más, creencias de menos. Cada quien mira lo que desea mirar cuando de política se trata. Pero aquí en Cosoleacaque eso es lo que pasa con los supuestos opositores.
Pero volviendo a la victoria del PRI, en Cosoleacaque esta genera varias lecciones de las cuales se debe aprender. Veamos:
1.- Haber votado por el PRI es haber favorecido a la familia Merlín. Esta victoria doña Gladys ya la está aprovechando al lanzar una campaña mediática, a través de notas de prensa y cometarios de gacetilleros a sueldo, con el fin de que la figura del bebesaurio, hoy diputado suplente, Emigdio Enríquez Merlín, resalte, sea conocido y pueda estar apto para competir en la próxima contienda municipal.
Haber obtenido el triunfo le da más poder a la familia Merlín para creerse vencedora y negociar en los altos niveles de la política la candidatura tanto para diputado local como para presidente municipal. Dos son sus gallos más sobresalientes, aunque puedan salir después otros escondidos. Por lo pronto, y en primerísimo lugar, Emigdio Merlín ( ojo: al bebesaurio no le gusta el apellido Enríquez, prefiere que lo llamen Merlín: cuestión de atención psicológica y primera pérdida de piso); en segundo lugar, Héctor Merlín Castro, el hermano que ha aprendido que el mejor medio de enriquecimiento no es la medicina, sino la política cuando se llega a ocupar altos cargos. Entre ambos está el premio municipal. Si no es Héctor, será el bebesaurio, quien ya se siente como suplente electo, hombre capaz de dictarle la agenda de trabajo a Benítez Lucho. ¿Podrá hacerlo? Depende. De pendejo quedará Benítez Lucho si se deja mangonear por su suplente, que no es él, sino la mano que se esconde de los mirones: Heliodoro Merlín Alor, a quien Lucho deberá obedecer sino se quita a tiempo ese fardo molesto que él mismo se dejó imponer en aras de los amarres previos a la campaña política.
2.- Ante ese crecimiento de la familia, quien no querrá dejar el poder municipal, lo que queda es organizar el descontento contra el cacicazgo y formar con todos los ciudadanos bien pensantes y democráticos un Frente Amplio de Oposición al cacicazgo para detener el avance de esa familia en las elecciones venideras en el 2010, que no están sino a la vuelta de la esquina.
Un frente amplio, que como su nombre lo indica, se integre con ciudadanos de diversas ideologías, pues no es posible en las condiciones actuales la conquista del poder político con un solo pensamiento ni con un solo bastión de gente. Ningún partido tiene la posibilidad, en caso de ir solo, ni para enfrentar ni para ganarle a la familia que hoy vive del presupuesto público. Incluso en el propio PRI. Los militantes priistas deben saber desde ahora que mientras la familia Merlín controle la vida política en ese instituto político nadie más podrá ejercer el poder municipal si no hace lo que esa familia le demande. Eso significa que para aspirar a algún cargo o bien se convierte previamente en sirviente o bien en un pelele a la orden de los Merlín cuando el cargo se obtenga, pero también obligado mocharse, como dice la voz popular que actualmente siguen haciendo los regidores que entraron por el PRI.
De cómo esta familia ha forjado su poder, está escrito en la historia política de Cosolecaque. Desde amenazas, agresiones físicas y asesinatos es la estela que la memoria registra en Cosoleacaque cuando la familia Merlín ha intervenido en la política, desde aquellos lejanos años cincuenta, pasando por los sesenta y los setenta. En 1976 hubo dos muertos y muchos heridos en la trifulca de toma del poder. O eran ellos o se imponía una administración municipal. Todavía en 1985 Heliodoro Merlín se impuso a sangre y fuego como presidente municipal. En 1994 a balazos se quiso voltear los resultados que le daban la victoria a Darío Aburto Perdomo. En el 2006 una turba de malencarados anduvo en camionetas sin placas intimidando a los votantes. Como resultado de esa intimidación un auto particular y una camioneta de la Secretaría de Salud quedaron incendiados como producto de la elección, hubo también un golpeado. El dos de julio del 2008 drogadictos encabezados por los Merlín agredieron a campesinos de Coacotla. A eso se le llama violencia y son los modos comunes de trabajar de esta familia. Si no te compran te golpean, si no te golpean te matan. Pero su afán es permanecer en el poder. No han descubierto otro modo de sobrevivencia más que el presupuesto público. Por eso en las elecciones que fueren usan todos los medios a su alcance. Y no se tientan el corazón. Para ellos la máxima es: ganar no importa cómo.
Por eso para enfrentarlos en la próxima elección tiene que haber una organización popular, un frente amplio como instrumento de lucha, donde converjan todos los ciudadanos que quieran a Cosoleacaque, y por lo mismo aspiren a vivir en un municipio democrático. Pero para eso hay que despojarse de la ideología particular. Consensuar otra colectiva, que mire hacia adelante y no hacia atrás. El voto de los ciudadanos libres debe tender hacia el futuro, no hacia el pasado. Votar por cualquier otro apellido, menos por aquel que diga Enríquez Merlín, Merlín Castro o Merlín Alor. Si no lo hacemos, entonces no queremos a Cosoleacaque, no amamos nuestro municipio. Y si no lo queremos tampoco queremos a nuestros hijos. Pues si los hombres de hoy no luchamos por el cambio, no estamos abriendo un mejor destino para los niños y los jóvenes, que son nuestro mañana. El porvenir de Cosoleacaque dependerá de la decisión que los ciudadanos tomen. O bien se suman a un frente amplio para contener el avance del cacicazgo, o bien optan por permitir que el cacicazgo haga y deshaga. Espero que en Cosoleacaque haya menos de estos apáticos y más de los que luchan por un porvenir mejor. Que así sea.