Samuel Pérez García.
Ninguno quiere enfrentarse al muro del cacicazgo. Lo saltan, le dan la vuelta o se apoyan en él. Hacen con ello el adagio aquel de si no puedes con tu enemigo, únete a él. Tampoco nadie dice nada contra el narcotráfico, como si en el sur de Veracruz fuera algo inexistente. Hablan de ofrecer seguridad, pero eso y la carabina de Ambrosio resulta lo mismo.
Lo novedoso de esta contienda en Cosoleacaque son varios hechos a todas luces evidente: por un lado, el enfrentamiento de dos enemigos, acérrimos aparentes, pero en el fondo cantan en el mismo tono las coplas rancheras. Se trata del PRI y del PAN, actores estelares de esta contienda por hacerse del poder legislativo, pues ambos saben lo que eso implica. Para el PAN conseguir el camino a profundizar su política neoliberal; para el PRI, en lo inmediato, tener un alto poder de negociación con el presidente del país y doblegarlo a sus orientaciones, pero en lo mediato ganar la presidencia de la república en el 2012.
Aquí en Cosoleacaque va por el PRI, el perdedor del 2006, gracias al impacto de Andrés Manuel López Obrador y al trabajo a trasmano que le hiciera la familia Merlín Alor. Por eso ahora ANTONIO BENÍTEZ LUCHO, sabiendo lo poderoso que es su enemigo decidió jugarse su última carta: llevar como suplente a Emigdio Merlín Enríquez, hijo de la actual presidenta municipal, Gladis Merlín Castro. El acuerdo no proviene de un amor maternal por enseñar al vástago las mieles del poder. Consiste solamente en haberle pintado al candidato del PRI el mensaje claridoso: o estás conmigo o estás contra mí, y aquel, zorro igual que la otra, responde que como prueba le llevará al hijo de suplente para conducirlo por los caminos cerdunos de la política. Y vuelven otra vez a amarrar la alianza que falló en el 2006, donde iba como suplente Héctor Merlín Castro, hermano de la otrora Diputada local, hoy presidenta municipal. ¿Qué falló entonces aquella vez que a Benítez Lucho le desaparecieron la diputación federal? En primer lugar, el impacto de Andrés Manuel López Obrador en el sur de Veracruz, pero también, a la política de hormiga que le supo jugar Heliodoro Merlín Alor al apoyar a Juan Darío Lemarroy, candidato del PRD, pues de algún modo sabían la experiencia fatal de aquel 1994, cuando la señora Gladis, cual mujer, se puso a llorar por haber perdido la diputación federal frente a Nicolás Reyes Álvarez, que luego, por arte de la magia priimperial, las cifras de voltearon en favor de la hija, en esa turbia mesa de negociación en la que participó Porfirio Muñoz Ledo, presidente del PRD, hoy asesor cercano de Andrés Manuel López Obrador. Cero y va un perdedor.
Otro que se la juega en estas tierras de Martín Lancero es otro perdedor: DOMINGO BAHENA, subdirector de SEDESOL en el estado y segundo lugar en aquellas elecciones del 2000 frente a Cuauhtémoc Cadena. Que carece de una mente pensante es algo que sobresale en su volante de propaganda. Dice el candidato que si llega a San Lázaro pugnará por ampliar el seguro popular, ampliar el programa 70 +, más centros de Salud, no doblegarse contra el crimen, más becas y más apoyos al campo, pero cero lucha contra el caciquismo de la familia Merlín. Parece que Domingo Bahena ya se las olió y piensa que antes que estar en contra de esa familia, es mejor sentir su apoyo. Así también piensa Heliodoro Merlín, pues sabe que el panista es uno de los que le puede poner cascabel al gato y, como hicieron con Juan Darío Lemarroy en la contienda pasada, también buscarán dialogar con el panista para tenerlo a la disposición en caso de que ganara. ¿Pero no que están aliados con Lucho? Sí y no. Político moderno no es el que guarda fidelidad a una palabra empeñada o a una figura, sino aquel que tiene el don de la ubicuidad para estar bien con el que gane la contienda. Ni a Gladis Merlín ni a su padre le conviene tener en contra al diputado federal, pues al haber hecho de la política en Cosoleacaque un estilo de gobernar familiar, perder tan codiciado tesoro es vivir en la miseria. Para seguir igual metió de alfil a su hijo en la fórmula de acompañamiento a Benítez Lucho, pero para asegurar la ofrenda abrió su capacidad negociadora con otros candidatos, entre los que sobresale el candidato del PAN, razón por la cual tampoco a éste le conviene echarse en contra a la familia Merlín Alor. Y para que no quepa duda de esta jugada, recordemos que Rafael Merlín Alor anda en el PAN abriendo un frente de lucha en pago al apoyo que los panistas le dieron a su hermana en el 2006. Los votos del triunfo de Gladis contra la perredista Hilda Gutiérrez fueron de perredistas enemistados con la ex esposa de Román García, y también de panistas descontentos, pero no tanto porque hayan visto en Gladis Merlín luces de sabiduría y belleza inmaculada. Con Domingo Bahena sumamos dos candidatos perdedores.
Pero la nota novedosa de esta contienda no son estos candidatos timoratos frente al caciquismo, sino el pony político que en 1997 le ganó al caballo pura sangre, Heliodoro Merlín Alor. Se trata de ROMAN GARCIA MARTINEZ, quien se anuncia en los caminos de lancero y de la sierra como candidato por la Coalición SALVEMOS MEXICO, esa que encabeza Dante Delgado Rannauro a nivel nacional y a la que supuestamente apoyará Andrés Manuel López Obrador, pues se sabe que éste, en Veracruz está desligado de los perredistas, según declaración televisiva.
Érratica visión de Andrés Manuel, que puede traer nocivas consecuencias para el año 2012, si surgiera como candidato. Pues aquí en Cosoleacaque la cuestión pinta más interesante.
Veamos otro aspecto. Dante Delgado es viejo conocido de Heliodoro Merlín, y por ahí se sabe que hasta bautizó en sus buenos tiempos a la hoy presidenta municipal. Así que, si bien Román García Martínez no es santo de devoción de la familia Merlín –pues como está eso que le haya podido ganar al caballo –hoy viejo- pero antes era pura sangre y jovial, la familia sabe que no pueden estar contra Dante Delgado, cuasi gobernador en Veracruz en el 2010, así que jugarán con él al camaleón: dialogarán si no con el candidato –que éste así como anda de despellejado, aceptaría dialogar hasta con el mismo diablo, salvo que el senador Arturo Hervitz le diga que no, pues se sabe también que ROMAN GARCIA solamente batea las bolas que el senador le indica, no aquellas que le lanza cualquier pitcher pichurriento- lo hará muy de cerca con el mandamás de la coalición, por aquello de las dudas de que Román se alzará con el triunfo, pero dado que Romancito tiene un pasado en su pueblo muy truculento desde que era tesorero de Darío Aburto Perdomo, dicen que se apoderó de las cuotas del perredismo y los usó en la compra de despensas que repartía entre sus bienquerientes militantes, pero también de haberse embolsado algunas toneladas de cemento, de las cuales Darío nunca recuperó, y por eso, en venganza, el espíritu de Román, a través del síndico Ricardo López Antonio en el segundo período de Darío, le hizo desaparecer varias toneladas de asfalto que nunca se supo donde quedaron. Pero ahí Darío ni pío hizo. Otro pecado que carga Romancito es haber repartido frijol con gorgojo cuando quiso ser diputado local y quedó en ridículo tercer sitio. No hablo de sus queridas porque es asunto trillado. Pero ahora viene por más y con más experiencia como dijera el ex sacerdote político, hoy gato merlinés, DARÍO ABURTO; pero no crean que viene por la buena, Román juega un round de sombra, lo que quiere es subirse a la cresta que va a propiciar la ola política de Dante Delgado el próximo año, y Arturo Hervitz lo ha mandado por delante para que explore el camino y analice las posibilidades reales para el senador durante el 2010 en aras de sumar una alianza PRD- PT-CONVERGENCIA. Por eso a Román con lo que le tires se acomoda. Él sabe que no viene como antes con todo el poder popular que le dio haber ganado al caballo pura sangre, y que por su miopía política echó a perder. Antes fue un candidato perro, ahora es un perro hambriento nombrado candidato. Y en esas condiciones, sin perfil moral ni político que podrá decir contra la familia Merlín. Al contrario, lo que hará en cuanto Gladis le haga psss, es que se le acercará moviendo la cola y metiéndola entre las piernas en espera del hueso descarnado que la cacica le tire. Cero y vas tres perdedores.
Un último candidato es un tal FREDY AYALA, ex diputado local, conseguido con la compra del voto de los Delegados perredistas, sayuleño muy conocido en su tierra porque fue Presidente Municipal, pero auténtico desconocido en Cosoleacaque. Lleva como suplente a Maribel Athié, quien hoy batea por lo oscurito a favor de Gladis Merlín y en abierto a favor de Arturo Hervitz para gobernador el próximo año. Fredy Ayala quiere su paraíso en la tribuna de San Lázaro para seguir viviendo como se debe. Viene el tal Fredy Ayala con el único aval de sus 1200 votos que le dieron sus paisanos en Sayula y sin ningún conocimiento de cómo el pueblo de Cosoleacaque se la juega en la política. Al no ser oriundo del pueblo ni vivir en las entrañas de su cultura, y al estar el PRD hecho pedacitos, muy pocos votos se le puede augurar en el municipio. Y quien no gana Cosoleacaque, difícilmente podrá alzarse con el triunfo. Otra razón es que la división de convergentes y petistas en un solo frente, y en otro el PRD, hará que los votos de la oposición se dividan. Y aunque doña Hilda quiera mover a su gente, ya valió sombrilla con esa corredera que hizo cuando se dejo ganar por la Cacica Merlín, y la gente dice que se fue corriendo porque ya había vendido la elección. ¿Puede ser, no puede ser?
Al presentarse esas condiciones en Cosoleacaque, solamente el PRI o el PAN son quienes pueden garantizar el triunfo electoral. Y lo harán en una lucha que se vaticina dura y riesgosa, no tanto por la inversión que puedan realizar, sino por los golpes bajos que vendrán de todos los frentes. Acarreados, material de regalo, compra de votos, intimidación y uno que otro golpeado o baleado. Quien dé más es quien podrá tener las posibilidades reales de acudir a San Lázaro en calidad de vencedor. BENITEZ LUCHO O DOMINGO BAHENA lo saben y por eso están aliados al cacique. Por eso ni en su pensamiento ni en su acción el caciquismo está presente. El único contento será Darío Aburto, porque el diputado no será un león frente al cacique, sino otro manso gatito, del cual él es mano y el otro le servirá de compañía.
Pero Fredy Ayala y Román García ni rezando a Chalma podrán a ganar, pues no son eleccio0nes presidenciales, y con el rostro demacrado por el hambre, el bolsillo roto y los zapatos agujerados, de donde sacarán un pan para repartírselo a los pobres de las sierras y de las colonias. ¿Del narcotráfico? Pues sí, es el único que le interesaría patrocinar a uno que otro candidato de perfil corrupto como los nombrados, para que pudieran desde las altas tribunas buscar la derogación de los acuerdos de extradición que existe entre México y Estados Unidos. Hay narcotraficantes inteligentes que lo van a pensar bien y van a procurar estar dentro de la política con la voz de algunos diputados. Así es la política en este distrito de los mil cuentos y una noche, como aquel de la presidenta que iba a enjuiciar al zorro Cadena, y cómo, si ambos son del mismo partido y se tapan con la misma cobija: la inveterada corrupción y el disfrute del dinero que viene del pueblo, pero que a ellos la suerte les dio para administrar. ¿Suerte o falta de conciencia? Lo que fuere. Lo cierto es que el caciquismo está jugando con todos los candidatos. Y éstos, como no ya se les tapó la boca con apoyos económicos y materiales prefieren hacerse los desentendidos. Suerte les dé Dios. A Lucho para quitarse de encima a la familia Merlín; a Bahena para que del cielo azul un rayo desintegre los votos príístas y a él lo haga parecer Santo. A Román y Fredy Ayala para que llegue Jesús, el Salvador, y les diga: ¡únanse hermanos separados, porque así se los va a llevar la chingada!. Regresaremos.
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