jueves, 28 de marzo de 2013
Programa 1 - Escuela de cuadros - Manifiesto Comunista, Parte I (Marx y ...
para formar cuadros políticos con una concepción definida de hacia dónde vamos, si seguimos en la lógica del capitalismo
domingo, 2 de diciembre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
EN MEMORIA DEL CHE GUEVARA
CHE GUEVARA: AHORA IGUAL QUE SIEMPRE
Samuel Pérez García
Si no te hubieran emboscado en la Quebrada del Yuro boliviano, seguro que con tu puro a medio consumir, sonreirías ante los nuevos acoses de la historia. Recostado sobre la rebeldía de tus ideas, a los pueblos latinoamericanos aconsejarías que la construcción de la nueva sociedad no es fácil ni gratuita, sobre todo cuando se trata de la independencia nacional.
Desde que iniciaste a tejer tu mundo entre las sombras, la historia se ha comportado como una quinceañera. Ahora acata los dictados del hombre, mañana los desobedece. Ayer buscábamos luminosos la vereda del socialismo trazada por Marx y por Lenin. Ahora, con los ajustes ideológicos que la realidad impone, muchos miran hacia la retaguardia, y piensan en la vieja tesis de que el Neoliberalismo es la salvación a crisis recurrente capitalista.
Mucho antes habías llegado con tu experiencia adquirida en la Sierra Maestra, al lado de Fidel y de Camilo. Eso hizo abrir una brecha más en la esperanza de otro mundo. Te fuiste a Bolivia con Inti Peredo y con otros, y desde sus montes y cañadas fraguaste el sueño de todos, la idea imposible que alguna vez soñamos: una sociedad igualitaria.
A principios de los sesenta ya había abrevado en ti Carlos Fonseca Amador en la revolucionaria Nicaragua. Aquí en México, Genaro Vázquez Rojas y Lucio Cabañas quisieron seguir tu ejemplo. Sobre sus rostros cayo la tierra enrojecida por tantos campesinos muertos. Ahora, Marcos, el Subcomandante Insurgente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, está entre los que ondean tu bandera y tus ideas de construir una patria liberada.
En Chile, Salvador Allende confió en la bondad del hombre y quiso un socialismo democrático. Vano deseo el suyo. El 11 de septiembre de 1973 cayó asesinado por las fuerzas de Augusto Pinochet, su General en Jefe. Hoy, el dictador está bajo custodia en Inglaterra, acusado de asesinar a ciudadanos españoles durante su dictadura. Vueltas que da la historia.
De igual modo no te habrías imaginado que en 1998, el gobierno cubano rescataría tus huesos y los de los guerrilleros que te acompañaron en esa gesta. Con esa acción tu argentinidad quedó trocada por la cubana, y hoy descansas para siempre en el panteón de sus héroes nacionales.
En Febrero de 1990, los sandinistas -después de diecinueve años de lucha guerrillera y diez de asumir el mando revolucionario en su país -presionados por la contrarrevolución y el Imperialismo, perdieron el poder, al conceder la apertura de las urnas para que el pueblo decidiera qué clase de gobernantes quería. Los ciudadanos -confundidos o no- votaron en ese entonces por doña Violeta Chamorro, y últimamente por Arnoldo Alemán, pero no por Daniel Ortega. Aquella vez los ojos de Daniel se nublaron por la derrota. Al día siguiente de conocerse los resultados, hubieras escuchado su voz entrecortada en su último mensaje a los compas nicaragüenses.
Se te hubiera despedazado el corazón de mirar caer las estatuas de Lenin en Petrogrado en el 91.
¿Qué hubieras pensado si alguien te hubiera contado que las estatuas del creador del partido bolchevique, el gran Ulinanov, ahora sólo tienen cabida en el museo del país pionero del capitalismo: Inglaterra. Los bustos de Lenin y sus libros son reliquias que hoy caben en todos lados, menos en la Rusia ex-soviética.
Seguro que hubieras mantenido la serenidad de siempre, del mismo modo cuando viste caer a tus hombres frente a los esbirros del General Barrientos. Sabías que ese combate del ocho de octubre sería decisivo para tus sueños. Y lo enfrentaste sin pedir cuartel. Con tu captura y tu posterior asesinato, se cerró apenas el capítulo de la historia que deben recorrer los hombres que aspiran a la libertad de América Latina. ¿Qué podías haber pensado, o mejor, qué consejos ofrecerías en estos momentos, cuando la revolución cubana se encuentra acorralada, con un acose cotidiano y firme por parte del Imperialismo?
Fidel es acusado de dictador. En la mente de muchos intelectuales, el parangón no tiene límites. La burra es burra porque presenta cuatro patas, aunque su rostro y su génesis tengan otra historia. Pocos somos ahora, Che, quienes pensamos que a la historia se le debe entender en su concatenación, en su dinámica contradictoria. Que nada deviene como un trazo horizontal vista por el ojo a la orilla de la playa. Y si la Física demostró que un disparo nunca viaja en línea recta, que conforma una parábola, lo mismo podría decirse de la historia de los pueblos y de los hombres. Los utópicos
conciben al Socialismo como resultado y no como proceso, por eso pensaron que para construirlo bastarían 82 años, cuando el capitalismo se gestó en siglos y siglos. Acostumbrados a solazarse con las apariencias de los fenómenos, relegan a segundo plano la búsqueda de lo esencial, que por fuerza necesaria es contradictoria. Es cierto, no debemos negarlo. Contigo y con Lenin, la historia fue conceptualizada más allá de las propias fuerzas. Lenin, en agosto de 1917 pensó que la revolución estaba tocando las puertas de Europa. El fracaso de la revolución alemana entre otros casos, le hizo ver que no era posible concretar tal idea. Debido a ello,debió enfrentarse con su legión de bolcheviques a la construcción de un socialismo acorralado por todos los países europeos. Del mismo modo como la Revolución Francesa de 1789 lo estuvo con la Santa Alianza. La paz sin indemnizaciones ni anexiones proyectada por Trosky tuvo que convertirse en una paz vergonzosa, pues en 1918 debió cederse el botín exigido por Alemania. ¿De qué otro modo pudo haberse logrado en medio de los descalabros de una guerra colonialista? Esas condiciones condujeron a pensar al nuevo estado soviético que se podría construir el Socialismo en un solo país. De igual forma, Che, para 1965 te diste cuenta de la necesidad de fraguar un movimiento revolucionario de carácter continental. Había prendido en ti la idea bolivariana de la gran América. Así, un día, sin decirle adiós a nadie, partiste de Cuba hacia el encuentro contigo mismo. A dejar claro el ejemplo del hombre que ama a la revolución y se entrega apasionadamente. En eso -es innegable- seguías el espíritu de Lenin. Este soldado bolchevique -dijeron quienes lo conocieron- se pasaba día y noche pensando en la revolución. Tú no podías quedarte lejos. Cumpliste al pie de la letra aquel aforismo marxista de que la terrenalidad de un pensamiento solo puede comprobarse en la práctica. Y de un revolucionario consecuente como tú, no podría esperarse menos. Por eso, a 32 años de tu muerte, con el peor de los embates que hoy sufre la revolución cubana, pienso en la fuerza moral que ofrecerías a los pueblos del mundo y a Fidel, en este derrumbe que la realidad ocasiona frente a los esquemas conceptuales. La historia nos desborda. Y sin embargo, Che, sigo pensando que tu vereda no fue en vano. Tu estrategia quedó sembrada, y no va a olvidarse hasta en tanto no existan condiciones para un tránsito pacífico en la construcción del hombre nuevo en que tú pensaste. Tampoco aquella idea que en una carta le enviaste a tus hijos: la de ser capaces de sentir en cualquier parte del mundo y en cualquier momento toda injusticia cometida. Esa -dijiste- es la cualidad más linda de un revolucionario. Eso y otras cosas no lo olvido. Y sé -como quizá alguna vez hubieras pensado- que pese a los vuelcos de la historia, la Revolución Cubana debe ser defendida. Ahora igual que siempre.
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Este artículo se escribió en 1999
martes, 9 de octubre de 2012
EN ESTE PAIS NO VALEMOS LO MISMO
En este país no valemos lo mismo
Jorge Gómez Naredo
jorge_naredo@yahoo.com
@jgnaredo
I
Si mueren diez o treinta, setenta personas en un día, todas juntas, y nadie de ellas es "importante", o tiene familiares "importantes", seguro son delincuentes, seguro andaban en "malos pasos", seguro los mataron porque se lo buscaron, porque andaban metidos en eso de las drogas, o el secuestro, o cualquier actividad ilícita.
Si mueren diez, o treinta, setenta personas, todas juntas, y nadie de ellas es "importante", o tiene familiares "importantes", la policía dará largas a los familiares, y no investigará, porque en este país, los no importantes valen menos que nada.
Si muere un hijo de un ex gobernador, seguro lo mataron por venganza, seguro murió porque los "malos" quisieron hacerle daño a los "buenos": seguro murió por la patria. Y muere con honores. Y muere y todo el país se entera de su nombre, de su familia, de lo que hacía o que decía que hacía. Y muere y la clase política va y da el pésame. Y muere y hay plañideras por todas partes; y las autoridades todas dicen que van a investigar, y que llegarán las últimas consecuencias. Y muere y las policías andan ahí raudas tratado de saber quién mató al hijo del ex gobernador. Y muere y unas cuantas horas después, ya hay indicios de los actores materiales, y quizá rápido se les atrapa.
En este país hay diferencias cuando se nace, cuando se vive y cuando se muere. Así de simple. Así de claro.
II
Coahuila es el estado de la República, en proporción de habitantes, más endeudado. Son más de 36 mil 700 millones de pesos lo que debe. La mayoría de ese dinero fue contratado en el sexenio de Huberto Moreira Valdés, papá de Eduardo Moreiria, quien hace unos días fue asesinado.
Quien quedó de sucesor de Humberto Moreira, ¡casualidades de la vida!, fue nada más y nada menos que su hermano, Rubén Moreira Valdés.
¿Para qué se pidió tanto dinero en Coahuila? Misterio. Muchos dicen que fue a dar, toda esa inmensa cantidad de pesos, a la campaña de Enrique Peña Nieto. Todo tiene lógica: se pidieron los empréstitos poco antes de iniciar formalmente la campaña de quien hoy se ostenta como presidente electo de México, y quien la pidió fue quien fungió por unos cuantos meses como dirigente nacional del PRI (es decir, una pieza fundamental en la campaña del ex gobernador mexiquense).
Cuando se destapó públicamente la aberrante deuda de Coahuila, hubo presión, y Humberto Moreira tuvo que dejar la presidencia del PRI. Pero nada más eso. No hubo castigo, no hubo investigaciones en su contra. Su hermano jamás lo iba a meter a la cárcel, jamás iba a permitir que las instancias encargadas de procurar justicia lo tocaran con el pétalo de una averiguación.
Rubén Moreira, como miembro de una familia de caciques estatales, colocó en un puesto de cierto realce a su sobrino, el hijo de su hermano, Eduardo Moreira. Éste aspiraba a seguir ascendiendo en los puestos: alcalde, diputados, senador., hasta gobernador. El jueves pasado lo asesinaron. La clase política coahuilense y nacional se puso triste. Dolió mucho eso de que mataran al hijo de un ex gobernador.
III
Nadie en su sano juicio se puede alegrar por la muerte de una persona. Pero el asesinato del hijo de Humberto Moreira es sintomático de la descomposición política del país: entre tanta matazón, entre tanta gente asesinada que jamás es tratada con dignidad y que jamás son aclarados los porqués de los homicidios, asesina al hijo de un exgobernador (que, hay que decirlo bien claro, endeudó a un estado y dejó en una situación vulnerable a sus habitantes), y parece que esa muerte vale más que las miles de muertes que han habido.
No es justo. Este país no es justo. Y el caso Moreira lo evidencia de una manera tan pero tan clara. Nadie se debe alegrar por la muerte de una persona, pero todos tenemos el derecho de indignarnos ante las formas en cómo se tratan los diversos asesinatos, las diversas pérdidas.
¿Por qué en este país la clase política no recuerdan a cada rato que no valemos lo mismo, que hay una amplia mayoría que vale un comino para las autoridades, y hay unos cuantos que valen muchísimo?
Indigna. Todo eso indigna.
Si mueren diez o treinta, setenta personas en un día, todas juntas, y nadie de ellas es "importante", o tiene familiares "importantes", seguro son delincuentes, seguro andaban en "malos pasos", seguro los mataron porque se lo buscaron, porque andaban metidos en eso de las drogas, o el secuestro, o cualquier actividad ilícita.
Si mueren diez, o treinta, setenta personas, todas juntas, y nadie de ellas es "importante", o tiene familiares "importantes", la policía dará largas a los familiares, y no investigará, porque en este país, los no importantes valen menos que nada.
Si muere un hijo de un ex gobernador, seguro lo mataron por venganza, seguro murió porque los "malos" quisieron hacerle daño a los "buenos": seguro murió por la patria. Y muere con honores. Y muere y todo el país se entera de su nombre, de su familia, de lo que hacía o que decía que hacía. Y muere y la clase política va y da el pésame. Y muere y hay plañideras por todas partes; y las autoridades todas dicen que van a investigar, y que llegarán las últimas consecuencias. Y muere y las policías andan ahí raudas tratado de saber quién mató al hijo del ex gobernador. Y muere y unas cuantas horas después, ya hay indicios de los actores materiales, y quizá rápido se les atrapa.
En este país hay diferencias cuando se nace, cuando se vive y cuando se muere. Así de simple. Así de claro.
II
Coahuila es el estado de la República, en proporción de habitantes, más endeudado. Son más de 36 mil 700 millones de pesos lo que debe. La mayoría de ese dinero fue contratado en el sexenio de Huberto Moreira Valdés, papá de Eduardo Moreiria, quien hace unos días fue asesinado.
Quien quedó de sucesor de Humberto Moreira, ¡casualidades de la vida!, fue nada más y nada menos que su hermano, Rubén Moreira Valdés.
¿Para qué se pidió tanto dinero en Coahuila? Misterio. Muchos dicen que fue a dar, toda esa inmensa cantidad de pesos, a la campaña de Enrique Peña Nieto. Todo tiene lógica: se pidieron los empréstitos poco antes de iniciar formalmente la campaña de quien hoy se ostenta como presidente electo de México, y quien la pidió fue quien fungió por unos cuantos meses como dirigente nacional del PRI (es decir, una pieza fundamental en la campaña del ex gobernador mexiquense).
Cuando se destapó públicamente la aberrante deuda de Coahuila, hubo presión, y Humberto Moreira tuvo que dejar la presidencia del PRI. Pero nada más eso. No hubo castigo, no hubo investigaciones en su contra. Su hermano jamás lo iba a meter a la cárcel, jamás iba a permitir que las instancias encargadas de procurar justicia lo tocaran con el pétalo de una averiguación.
Rubén Moreira, como miembro de una familia de caciques estatales, colocó en un puesto de cierto realce a su sobrino, el hijo de su hermano, Eduardo Moreira. Éste aspiraba a seguir ascendiendo en los puestos: alcalde, diputados, senador., hasta gobernador. El jueves pasado lo asesinaron. La clase política coahuilense y nacional se puso triste. Dolió mucho eso de que mataran al hijo de un ex gobernador.
III
Nadie en su sano juicio se puede alegrar por la muerte de una persona. Pero el asesinato del hijo de Humberto Moreira es sintomático de la descomposición política del país: entre tanta matazón, entre tanta gente asesinada que jamás es tratada con dignidad y que jamás son aclarados los porqués de los homicidios, asesina al hijo de un exgobernador (que, hay que decirlo bien claro, endeudó a un estado y dejó en una situación vulnerable a sus habitantes), y parece que esa muerte vale más que las miles de muertes que han habido.
No es justo. Este país no es justo. Y el caso Moreira lo evidencia de una manera tan pero tan clara. Nadie se debe alegrar por la muerte de una persona, pero todos tenemos el derecho de indignarnos ante las formas en cómo se tratan los diversos asesinatos, las diversas pérdidas.
¿Por qué en este país la clase política no recuerdan a cada rato que no valemos lo mismo, que hay una amplia mayoría que vale un comino para las autoridades, y hay unos cuantos que valen muchísimo?
Indigna. Todo eso indigna.
miércoles, 22 de agosto de 2012
¿HACIA DÓNDE VAMOS?
Samuel Pérez García
Después del primero de julio y de muchas marchas
nacionales organizadas por los estudiantes del # 132, con bastante concurrencia en las capitales de algunos estados: Veracruz,
Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México, donde se demostró singular participación
social, poco a poco, los ciudadanos, cuando se refieren a las elecciones de
este año, se expresan desencantados. No he escuchado a ninguno decir, que en
las próximas elecciones sí podrán conseguir la victoria. Algunos, incluso, se
atreven a señalar que las elecciones ya no son el camino adecuado para acceder
al poder político de la nación. Y recuerdan a Zapata o a Madero en aquella
gesta revolucionaria de 1910. De ese desencanto y de lo que sigue después, es
de lo que trata este artículo.
Por mi parte,
creo que les asiste la razón. No es la primera vez que los ciudadanos sienten
que les roban la elección. No con mañas o por no saber, sino a través de una
serie de objetos que el PRI pudo repartir, y también, gracias al proceso de
triangulación financiera que se realizó para pagar el voto al precio que fuera.
Estufas, bolsas, paraguas, lapiceros, encendedores, monederos electrónicos para
las despensas, despensas físicas, chivos, gallinas y borregos, dinero en
efectivo, cemento, lámina, de todo pudo conseguir este partido para
intercambiarlo a favor del voto. Aquí en la colonia Congreso de Cosoleacaque, por
supuesto, no podía faltar la entrega de la despensa que repartieron doña Ana
Berta Gutiérrez Zárate y Carlos Sánchez, de la tarjeta telefónica que repartió
doña Martha Mirelda González, todo eso en apoyo al panista Ponciano Vázquez, hijo del cacique
Cirilo Vázquez, para fortalecer al neocaciquismo
que pretenden imponer los ahora chuncos del otrora Cacique Cirilo Vázquez
Lagunes.
Pero lo que parecía una elección como cualquiera, con
tranzas similares de cada periodo electoral, sucede que ahora está saliendo a relucir que
el partido oficial, no simplemente
repartió los objetos de siempre, sino que realizó una compleja operación
financiera de muchos millones de pesos que superó, exponencialmente, lo
asignado a la campaña presidencial. No sólo esto, los diarios nacionales están
dando cuenta de que Peña Nieto tiene nexos con ciudadanos de Sonora que fueron
aprehendidos en España, y que están vinculados al cártel de Sinaloa.
Lógicamente, como un libreto bien aprendido, los jerarcas priístas han salido
en defensa, diciendo que fueron fotos anodinas, pero la información sigue
fluyendo y demuestran que no fue así.
Tal vínculo del
partido ganador con la gente señalada, fortalece la idea de que los millones de
pesos conseguidos por fuera del presupuesto oficial, y que fueron empleados en la elección presidencial, provino
de fuentes oscuras, bastantes oscuras. Pero en la que es posible que no están
indemnes, las tesorerías estatales de muchos gobiernos, entre ellos el del
Estado de México, y hasta el de Veracruz,[recuerden los 25 millones en efectivo
que el gobierno de Duarte envío al del Estado de México y que fueron apañados
por la PGR] como dijera el brujo Chagala, que todo lo sabe y lo que no, lo
inventa, pero de que los gobiernos estatales estuvieron metidos en ese enjuague
financiero, ni quien lo dude, de igual modo, como tampoco se duda, que los
jueces responsables de dictaminar la validez de la elección, resolverán
favorablemente, y no negativa, como pudieran pensar ciudadanos que todavía
creen en los milagros.
Todos esos millones que circularon, triangulados a
través de empresas (Efra, Inizio y otras)-gobierno estatales y bancos, como son
los casos de Bancomer, Scotiabank, Monex, le dan argumentos al Movimiento
Progresista que postuló a Andrés Manuel López Obrador, para reiterar que la
presidencia de México no fue ganada,
sino comprada. Y que debido a ello, en lugar de pedir la anulación a esos
resultados, lo que están solicitando es la invalidez
de la elección, por la razón de que no fue equitativa, y eso atenta contra
preceptos constitucionales.
Forma parte de este intríngulis electoral, el caso de las
tiendas Soriana, como entidades implicadas en el reparto de despensas
electrónicas, cuyos dueños, para defenderse de tal acusación y de las protestas
que han padecido sus locales, han publicado un manifiesto donde acusan a Andrés Manuel López Obrador de
ser instigador a la violencia y de la suerte que les ha venido ocurriendo
después del primero de julio, pero como dijera tío Lencho, qué desconsideración
de haberse metido a jugar sucio, y cuando le toca el faul, no se aguantan. De
que Soriana participó abiertamente en el reparto de tarjetas despensaras, es un
hecho inocultable, salvo para quienes, como el tío Lolo, se hacen pendejos solos.
De toda esta maraña litigiosa, que los jueces tendrán
que resolver encontrando la punta de la madeja, para dar un veredicto
inatacable,
la mayoría del pueblo, sin haber estudiado derecho
constitucional, supone que la línea de conducta de tales jueces, será siempre a
favor de quien estará obligado a recompensarles en los seis años que siguen, es
decir, a favor de Enrique Peña Nieto, como siempre lo han hecho cuando dicho
candidato, como gobernador del Estado de México, enfrentó algunos casos en su
contra. Tantos casos hubo contra el ex gobernador, como aquellos en los cuales
salió con sentencia a favor. Y si, durante la elección corrieron muchos ríos de
dinero, ¿por qué no han de seguir
corriendo con tal de verse favorecido una vez más?
Así, no hace
falta ser muy entendedor ni poseer un doctorado en derecho para saber por donde
la iguana mascará su chicle. Y mientras los jueces, intentan encontrar los
argumentos que salten las difíciles pruebas que le ha puesto el Movimiento
Progresista, al pueblo solamente le
queda resignarse y pensar, a contracorriente, en el mañana, o bien organizarse
para enfrentar la subida de Peña Nieto
al poder.
Atisbo que, en caso de llegar al gobierno, en los seis
años posteriores, México continuará teniendo un gobierno
pro empresarial y represivo, mentiroso
y alejado del pueblo, a quien seguirá usando en cada elección como siempre
lo ha hecho: población susceptible de ser comprada a cambio de quinientos
pesos, una estufa, una despensa, un metro de gravilla, tres sacos de cemento,
pero ahora con la diferencia, de que pondrá todo su empeño para que sea más
discreto y las cosas puedan seguir igual.
Creo, asimismo que
durante el primer año, será igual como los recién casados: de arrumaco
con la izquierda y con el PAN, aventándoles billetadas para que se agachen y
acepten las reformas que vienen, de beso y abrazo con ese sector del pueblo
embaucado, en espera de que este crea que Peña Nieto no era lo que se pensaba,
pero lo que querrá, es crear las condiciones para poder ejercer su
autoritarismo descarado o a ultranza,
con aquellos que no votaron por él.
Querrá hacer una política ensarapada hasta poseer la
mayoría en la cámara, para que pueda ejercer un pleno dominio en su gobierno, y
entonces sí, que se cuiden todos aquellos organismos sociales y políticos que
se atrevieron a endilgarle calificativos, que lo hicieron caer del pedestal de
donde estaba, pero que se repuso gracias a las malas artes de la política, del
apoyo televisivo y al dinero que circuló como nunca. Entonces, con esas
condiciones a su favor, Peña Nieto surgirá como ha sido visto por la mayoría:
un hombre reprimido, por eso su tendencia homosexual y por lo mismo, represivo
con todos aquellos que se le opusieron, sean amas de casa, estudiantes,
campesinos. Pues dicen que no hay individuo más negativo que aquel que sufre
doble personalidad, y el futuro presidente de México, dado su orientación
sexual que busca lo masculino como placer inmediato, no podrá ser la excepción.
Y para prueba, hay que preguntarle al profesor, que siendo su amante, fue
encarcelado, golpeado, violado y perseguido y que si no huye del país, ahora
estuviera muerto. Ahí está en Youtube el caso de Agustín Estrada, quien mantuvo
una relación homosexual con el que será Presidente de México.
Frente a estas condiciones, qué nos toca hacer a los
mexicanos que estamos a punto de convertirnos en súbditos de un gobernante que
no está en sus cabales, psicológicamente hablando, ni tampoco tiene el
consentimiento racional de las mayorías, pues el hecho de que haya comprado el
voto, no le permite decir que es un gobernante elegido por los mexicanos. Qué
hacer frente a la situación de que muchos mexicanos, les da lo mismo juana que
chana, y se hacen los occisos frente a la situación política que vivimos. Qué
hacer cuando te dicen en tu propia cara, que de ahora en adelante él será tu gobernante, lo quieras o no. ¿Qué hacer
cuando a nadie le importa lo que pase en el país, mientras no toquen el
bolsillo, la familia o a uno mismo?. Qué hacer, cuando estamos a punto de
desbarrancarnos como país, frente a
hechos que hablan de que la presidencia se compró? Qué hacer, pregunto, si
permitimos que Peña Nieto llegue al gobierno en esas condiciones ominosas que
afrentan la dignidad del pueblo? ¿Qué hizo madero cuando le dijeron que había
perdido frente al gran dictador Porfirio Díaz? ¿Qué pensó y cómo actuó Emiliano
Zapata cuando se dio cuenta de que la tierra no sería para quien la trabaja, si
la pedía de buen modo y apegado a las leyes que existían en aquel legendario
periodo mexicano?
Si usted sabe algo de historia, sabrá lo que le estoy
dando a entender. Suerte en su cavilación y hasta pronto.
miércoles, 6 de junio de 2012

¿QUÉ LE PASA AL IFE?
Samuel Pérez García
Justiniano Santiago
Cruz, representante ante el IFE del distrito 21, con sede en Cosoleacaque, ha
denunciado que el Instituto Federal Electoral ha propuesto medidas que se
aplicarán el primero de julio con relación al proceso electoral que se vive.
Tales medidas, priorizan el tiempo, pero coartan la vigilancia del proceso.
Quiere el IFE, informa Justiniano, que:
1.
Que los representes de partidos políticos no acompañen
al Presidente de la casilla a entregar el paquete electoral.
2.
Que para ser más ágiles en la recepción de los votos,
pretende crear sedes alternas, sobre todo en aquellos distritos, cuyos
municipios se encuentran alejados entre sí.
3.
Quiere establecer grupos de trabajo para efecto de
concluir el proceso de revisión más rápidamente, es decir, que todo concluya
antes del domingo 8 de julio.
Tales medidas, en
lugar de ayudar a transparentar y dar certeza al proceso electoral, lo que
lograría es, si bien terminar antes del domingo 8 de julio, no ofrecería
certeza en los resultados, dado qué, la delegación de responsabilidades no está
contemplada por la ley, pero además, delegar en este proceso tan competitivo,
se prestaría a que ningún candidato quedaría satisfecho de los resultados.
Seguir al juego al
IFE es como, si se tratara de contar un millón de pesos, y le decimos a los
colaboradores que, como tenemos que terminar rápido, que cada uno cuente cien
mil pesos, en lugar de que uno solo se ocupe de contar el millón. Pero contar dinero, no es lo
mismo que contar votos.
Con el dinero, te
puedes equivocar al contar, y repites la operación hasta verificar la cantidad.
Pero en el proceso electoral, no es dinero lo que se cuenta, sino la voluntad
ciudadana, y ésta, para ser legítima y legal, por eso, debe, antes que nada, se
vigilada muy exhaustivamente.
Pero también, el otro
problema es la delegación. Los que saben de dirección de empresas, saben que
para delegar, no es simplemente haber quien ocupa el lugar vacío, sino, si
quien lo quiera ocupar posee el perfil profesional y la honestidad probada para
realizar la tarea encomendada. Además, por supuesto, de la inteligencia y el
tacto requerido. Porque no es quien quiere ser comisionado electoral o quién quiere
ocupar este lugar de vocal ejecutivo, o quién desea coordinar la recepción de
los votos en algún municipio, para luego, trasladarlo a la sede central.
No es solamente
eso, sino que en primer lugar, la ley no contempla esas medidas que el IFE está
proponiendo, y en segundo, la mayoría de los partidos, y el propio instituto no
cuentan con el personal profesional requerido, ni tampoco está facultado
legalmente para proponer lo que quiere.
Las sedes alternas,
los grupos de trabajo y la negación de que los representantes de partido
acompañen al presidente de casilla a entregar los paquetes electorales, no
están asentados en el Código Electoral Federal. Y por ende, asumir tales
propuestas como válidas, están poniendo en tela de juicio la legitimidad del
proceso, porque no se está basando dicho instituto, en la ordenanza legal
establecida para conducir el proceso electoral.
Debido a ello,
denuncia Justiniano Santiago Cruz, que en Cosoleacaque y en los 300 distritos
electorales, el Partido del Trabajo ha ventilado un recurso de revisión contra
estas disposiciones, que atentan con desvirtuar el proceso. Pero en tanto, el
propio instituto revisa lo que procede, la elección se pone en entredicho, al
estarse inventando procedimientos ilegales.
Por ende, y aunque
mucha gente, cree que Andrés Manuel volvió de nuevo a su discurso del 2006, por
aquello del fraude que se orquesta en su contra, tales medidas, hacen pensar
que el candidato, no está errado, porque una institución que de pronto, se saca
de la manga medidas como las anteriores, genera dudas y mucho sospechosismo –como
dijera Creel Miranda- con relación a la elección del primero de julio.
Frente a tales
medidas, aparte de interponer el recurso de revisión, lo que vale aplicar es la
presión de la sociedad, que la sociedad organizada se plante ante el IFE, no
solamente de un solo partido, sino de todos, porque tales medidas afectan a
todos los candidatos, salvo que alguien en especial quiera verse favorecido con
esas medidas que el IFE quiere que se lleven a cabo. Pero si no, lo
recomendable es la presión de la sociedad para que el propio Instituto no
invente medidas y se apegue en sus acciones, a lo que la ley señala.
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