miércoles, 2 de febrero de 2011

HERENCIA ROBOCRATICA, VANDALOS CONTRA TAXISTAS, POLICIA ARBITRARIA Y UNA PREGUNTA PÚBLICA.
Samuel Pérez García

La herencia robocrática.

Dicen los que saben, que son muchos los que vinieron de otros pueblos a gobernar a Cosoleacaque. No podía ser de otro modo. Es la consecuencia necesaria frente a un pueblo que está decepcionado de muchos políticos que desde el PRD o el PRI han usado el acceso a la silla presidencial para fortalecer su menguada economía. Pero también a las contradicciones internas de esos partidos. El primero, por las diferentes corrientes que lo constituyen y los intereses materiales, que no ideológicos, que prevalece en el actuar de cada uno, llámese como se llame: Darío Aburto Perdomo, Carlos González Martínez, Román García, Ernesto Ortegón, Hilda Gutiérrez y agregue usted los nombres que faltan. Más que luchar por establecer un gobierno democrático, lo que hicieron Román y Darío en los diez años de gobierno fue establecer uno de carácter robocrático (la segunda candidatura, Darío se la robó a los demás precandidatos y al propio pueblo de Cosoleacaque), es decir, una forma de gobernar para el robo descarado: (En el primer periodo de Darío desaparecieron muchas toneladas de cemento que nunca aparecieron; y en el segundo, el asfalto; Román se adjudicó el 10% de las dietas de los regidores y Darío Aburto se negó a cubrirlas en los dos trienios. Claro y justo es reconocer, no tan descarado ni tan cuantioso como lo que lograron los priístas.). Todo esto implicaba un aprendizaje de las mañas de quienes al amparo del PRI y de la familia Merlín llegaron al poder: Heliodoro Merlín, Rafael Merlín, Gladis Merlín y Cuauhtémoc Cadena. De aquellos y de éstos últimos, lo único que se puede aprender es que ese modo de gobernar no cabe ya como un buen ejemplo a seguir, pero también hicieron lo siguiente: gobernaron con los amigos y quienes supieron agachar con ellos la cerviz y por eso más que uno repitió en el empleíto, que les permitió vivir bien los mismos años de su servidumbre. Y ningún gobernante, por arte de la política tuvo escozor policiaco. Cada uno supo ventilar sus asuntos y no llegaron más que a periodicazos que nunca les quitó el sueño; los del PRI porque tenían amarres del mero gobernador; los del PRD porque supieron jugar astutamente: Darío Aburto, en su primer trienio, para evitar que Román García llegara, acordó con el candidato pura sangre: Heliodoro Merlín Alor para quitarle los bríos al caballito amarillo. Éste, cuando Darío quería llegar por segunda ocasión, le puso piedras del tamaño de una sindicatura, y por ahí, Darío simplemente tuvo que aguantar de que todo estaba en regla. Cuauhtémoc Cadena se la jugó con Hilda Gutiérrez para vencer a la hoy “coordinadora de proyectos especiales del montielismo”, pero perdió la apuesta. Resulta que Hilda Gutiérrez traicionó al perredismo y al zorro financiero al pactar con Gladis, quien era la que también le surtía de recursos para la campaña y por eso, cuando llegó el día de la verdad electoral, ni siquiera aleteó un poco, tan solo se puso a llorar y pintó su raya para emigrar a Jalapa. El Cuty tiene parte de esa historia, de cómo la doña se mensajeaba con Hilda, y ésta le reclamaba el incumplimiento a la “mujer de palabra, ayer fiel a Fidel, hoy a Montiel. Llegó la asunsión de la comadre Gladis y despotricó el día de su toma de protesta, acusando a Cuauhtémoc de haber usufructuado el recurso público a favor propio y que por eso ella había denunciado penalmente a todo el Cabildo. Cuauhtémoc Cadena no llegó ese día y se puso a rascarse la espalda, en espera de que la vieja se cansara de vociferar, porque él sabía que el pacto lo había hecho con el gorila mayor y no con los monitos.
Los desperfectos en el ayuntamiento actual.
Ahora, en este 2011 que inicia, el panismo en el poder encuentra serios desperfectos en la nave del ayuntamiento, que ya comienza a hacer agua, pero el capitán del barco ni le duele ni le acongoja lo que pase, tal vez él sabe que los desfalcos no se matan a periodicazos sino con las pruebas en la mano y por eso simplemente dice que hay chuecuras en las finanzas y en otros rubros, y que eso se está analizando, quizá tratando de decir que mañana se sabrá la verdad. Pero a lo mejor no. Por la sencilla razón de que vivimos en México. Y aquí está permitido robar, siempre y cuando sea un político y no un pobre vándalo de barriada. Si el que roba es de esos de alcurnia ni la cárcel pisan, pero si es de origen pobre y vive en algún callejón de este rancho, se va al bote. Y si no, ¿cuántos alcaldes se han llevado hasta los alfileres y no les ha pasado nada? Y aunque ahora anden a salto de mata algunos alcaldes sureños, después de tantos años de gozar de libertad, es difícil creer que sea una acción justiciera, acaso tal vez un ajuste de cuenta por haber promovido el voto a favor del yunismo y no del duartismo en las pasadas elecciones estatales.
Taxistas contra “Vándalos” (¿Los chiquilines o los taxistas?)
Unos supuestos vándalos, menores de edad, que viven en la prolongación de la calle Hidalgo, hijos de gente sin fortuna, fueron sacados de sus domicilios, gaseados y golpeados y llevados a la cárcel municipal, acusados de haber romperle los parabrisas a un taxi. Por ese desperfecto que se originó en la madrugada del domingo 23, a las dos de la mañana, en la esquina de Guerrero y transístmica, ahí donde está la farmacia Unión, el chofer del taxi 285, se molestó porque un mototortillero –el mismo cuya familia reconoce que venía con dos alcoholes- se estacionó inapropiadamente en el sitio para taxis de la mencionada farmacia, lo que ocasionó un fuerte reclamó del taxista, pero recibió a cambio una mentada de madre del muchacho. Este, creyendo que no pasaba a más, arrancó de regreso a su casa, pero fue perseguido por el taxi y otro colega, quienes le dieron un encerrón frente a su domicilio, quien se metió corriendo hacia la casa de Juan Jiménez, ahí en la prolongación Hidalgo del barrio segundo. Y ahí empezó el pleito entre moradores y taxistas. El saldo: los parabrisas delantero y trasero rotos; puertas, ventanas y chapas rotas, allanamiento de morada, presos e intervención ilegal de la policía para aprender a los muchachos rijosos, pero no a los taxistas que ocasionaron serios daños en el domicilio referido, y a pesar de que ambas partes salieron perdiendo bienes materiales en la trifulca, la Natalia del MP. Hizo la conciliación a cambio de que los presos pagaran quince mil pesos para reparar el daño a los taxistas. Pero ¿quién pagará los platos rotos en los domicilios mi señora abogada?

El poder de los taxistas.
Cosoleacaque es un pueblo mágico, porque a los pobres los hace ricos, y a los ricos, pobres; a los policías los inviste de prepotencia, y a los taxistas, igual. Por eso los taxistas aquí en Cosoleacaque, con esa magia que poseen se llenaron de fuero con la Delegada de Tránsito que también viene de muy lejos, que no es de aquí y por eso en la colonia Las Arboledas a petición de sus hijos los taxistas, mandó a quitar los topes, sin siquiera consultar a los ciudadanos. Delegada de tránsito, la marielita, que parece ser mamá de los choferes, porque cree que los ciudadanos de Cosoleacaque no saben hablar español ni conocen de leyes, de igual modo piensan los policías que ayudaron a los taxistas para que éstos entraran a la casa, sacaran a los muchachos y los llevaran a la cárcel municipal (o fue al revés?), en un pleito que los propios choferes habían iniciado y que al querer agredir al muchacho de la moto, los amigos de éste le hicieron el paro y ahí se originó el desenlace, que a ellos les costó quince mil pesos para recibir el perdón de los propietarios y poder salir de la cárcel, pero resulta que si los muchachos fueron sacados de sus casas y remitidos a la cárcel municipal a esto se llama abuso de autoridad y allanamiento de morada, en caso de que haya sido cometida por los policías, que por supuesto no traían ninguna orden judicial, pero sí, el garrote y la prepotencia con que se invisten cuando se trata de actuar frente a indefensos ciudadanos, todo gracias a la magia que se practica en Cosoleacaque. Pero si fue hecho por los choferes eso mismo se llama allanamiento violenta de la morada, y merece ser castigado, no apoyada para que ellos se hicieran justicia por propia mano.
Como haya sido, el caso no es dejar pasar y dejar hacer, ni para los vándalos moradores, ni para los taxistas agresores. Cada uno debe recibir su justo castigo porque esa noche hubo alteración del orden público, pero hay que desentrañar la causa que lo originó. Porque al haber desbarajuste de puertas, ventanas y muebles del domicilio de Juan Jiménez, ahí en la prolongación Hildalgo del barrio segundo, es un caso que debe ser investigado y no meramente usted perdone.
El regidor no sabe nada.
Sobre este asunto le pregunté a Luis González Luna si sabía algo al respecto, en tanto responsable de la comisión de policía, y dijo que no, que no sabía nada, que no le habían informado nada, y esto me lleva a pensar que si la policía hizo eso en la cabecera municipal, qué no podrá hacer en alguna colonia abandonada. La magia del poder todo lo puede en Cosoleacaque Vázquez, que antes se apellidaba Merlín Castro.
Pregunta pública
¿Cómo protegerse contra los guardianes del orden o contra taxistas que mientan madres, persiguen, golpean y cuando los ciudadanos le reviran del mismo modo, ellos echan mano de sus influencias y reciben apoyo policiaco para que puedan encarcelar a quienes osaron faltarles el respeto?
Se les hizo fácil actuar así porque los supuestos agresores son humildes, no ricos. Si lo hubieran sido, en el domicilio de Gladis Merlín o de un Cadena? ¿Harían lo mismo? Es decir, les valdría madre ocasionar un allanamiento sin orden judicial, sacarían de los pelos a sus moradores y los llevarían a la cárcel acusados por delitos inventados por los mismos guardianes del orden? No me lo crea, pero eso que pasó el domingo 23 en la madrugada, es solo un botón de muestra de que en Cosoleacaque no hay quien pare a la policía. Ese es uno de los problemas del mando único. Ni el presidente, ni el regidor de policía, ni la ciudadanía pueden pararlos cuando, bajo el pretexto del mando único y de la proliferación del narco, los policías sienten que vuelven por sus fueros, en aquella vieja época del bestial merlinismo, cuando el comandante Molina, hacía y deshacía por órdenes de su jefe Heliodoro Merlín Alor. ¿Lo vamos a permitir? Que se acuerden los taxistas y los policías que la violencia genera violencia, que no respetar las leyes que rigen la tranquilidad de un pueblo puede ocasionar males mayores de los que tratan de remediar. Al tiempo.
Por eso Cirilo Vázquez Parissi debe prender sus antenas y crear su propio CISEN para estar enterado lo que pasa, vuela o llora en la ciudad de su gobierno. Debe ordenar una investigación en este caso que las madres de los pequeños señalan que no fue así como lo han contado, y ante esta controversia, ni tanta luz que alumbre al santo, ni tanta sombra que lo desaparezca. Urge investigar el modo de trabajar de la policía, porque de lo contrario, habrán conflictos fuertes en la cabecera y en las colonias, que desde hace mucho el hampa anda suelta y con eso de que no hay módulos de policía, o los que había ya los regalaron, tal y como sucedió con el módulo de la colonia Congreso, que la directora del plantel, de nombre Rebeca, se apropió indebidamente, sin acaso consultar el parecer de los vecinos, y desde el mes de octubre existe ese problema que se ha hecho saber a Cirilo Vázquez y a David Torres Piñuelos, mediante escrito oficial, y que esperamos que resuelvan a favor de la ciudadanía, en busca de tranquilidad y paz social, y la única manera es recuperando ese módulo para que exista vigilancia, pero que los policías sepan que se trata de cuidar a los ciudadanos, no meterse a sus casas para golpearlos y acusarlos de falta de respeto a la autoridad.
No despertemos al Cosoleacaque violento, que mora apacible, y que en cualquier momento puede despertar. No lo despertemos, gobernemos en paz, apegado al derecho, vigilante de lo que la policía hace, creando un sistema de información rápida y confiable, creando organismos de apoyo vecinal contra la arbitrariedad policiaca o rateril. Los ciudadanos tienen la palabra y la acción.

martes, 18 de enero de 2011

DE GUERITAS, MORENITOS, SINDICATOS FANTASMAS, FILOSOFÍA RAFAELINA Y PREDIOS EN DISPUTA.
Samuel Pérez García

¿DE DONDE VIENE LA TESORERA DE COSOLEACAQUE?
Mireya Domínguez Valerio se dejó venir de allá de lejos, de Actopan, cerquita de jalapa, de contralora en el gobierno del fidelismo, pasó a contralora en el municipio de Actopan, que ahora llega a la tierra de Martín Lancero para administrar el dinero de los ciudadanos chocos. Pero ahora no llega como contralora, sino como tesorera de un municipio más importante que del que viene. ¿Quién la apadrina? ¿Qué factura paga al aceptarla el presidente Cirilo Vázquez? Todavía no se sabe pero se sabrá. Hemos de ir pacientemente desmarañando la tela de la araña que venció a la culebra, que ahora, tristemente, sólo alcanzó a ser bolera de Marcelo Montiel, quien para tenerla a su lado, la nombró coordinadora de proyectos especiales, como ha de ser, para que sea ella quien le busque un buen muchachón que le quite el estrés a su jefe, que va que vuela para Senador por Veracruz, es decir, como contrario de Ranulfo Márquez, que no ve la luz, ante la sombra que le está causando el cuatísimo de Manlio Fabio Beltrones, es decir, del buen HECTOR YUNES LANDA.
Y EL SECRETARIO DE DÓNDE LLEGA EL SANCHO PANZA DEL COJOLITE DE MIL COLORES?
Dicen que de Soconusco. Después de haber perdido las oportunidades de ser candidato en el PRI en su tierra natal, el licenciado Modesto Casabón va a rezarle a la virgen guadalupana, para que este primer hueso que le conceden a roer le dure los tres años, y pueda en ese lapso juntar su lanita, para ver si ahora sí, en el 2013 la virgen le concede su petición: ser candidato de su pueblo natal, a menos que aquí, en esta tierra de mensos, quiera hacer carrera política. Porque Cosoleacaque con todo lo que ha pasado, ya no es el pueblo antiguo que luchaba contra los franceses, ahora prefiere ser gobernado por extraños, pero no de allende el mar como sucedió con los primeros pueblos indígenas durante el “descubrimiento”, sino de aquí tras la lomita. ¿Y cómo entró ese señor de Secretario, qué aureola lo alumbra y lo protege. Unos dicen que es recomendado de Jaime Mantecón Rojo, de los de allá de Acayucan, que ahora tiene un puesto como director de ganadería en el gobierno de Javier Duarte; otros dicen que es recomendado de Mario Domínguez, quien fuera síndico de Fabiola Vázquez en su primer trienio. Venga de donde venga, y sea el padrino que fuere, lo evidente es que el gobierno de Cosoleacaque ya no es para los cosoleacanecos, sino para quienes se pintaron gueritos, hablan “buen español” y traen a sus licenciados de otras partes, porque aquí no hay buenos, aunque por ahí anda Godofredo Alor, Roger Uc, queriendo pintar su raya, pero no los toman en cuenta. Para eso tuvieron que haber nacido en Soconusco o en Jalapa, ser güeritos y hablar buen español, y por supuesto, una carta de algún político encumbrado. O por lo menos, pertenecer a la FATEV y ser parte de los setenta ex empleados de la hoy dama montielista, que dejó alborotados a los incautos, con la creencia de que serían trabajadores de base en el palacio municipal de su amores. Por eso andan ahí, como alma en pena (los de la
FATEV), día tras día, implorando un hueso que roer y de paso servir de oreja su ex patrona, quien siguiendo el consejo de Yoyo Merlín, sembró oídos por todas partes a través de empleados que le siguen oliendo la cola.
Y esto lleva al recuerdo de 1995, cuando asumió el poder Darío Aburto Perdomo, Rafael Merlín Alor le endilgó al poblano de la “sociedad civil” catorce empleados, que habían sido de confianza del Merlinato, y querían a huevo volver a trabajar. Como no los aceptaron se fueron a la demanda laboral, cuyo juicio tardó unos seis años, y fue el mismo Darío, en su nuevo período, quien los tuvo que liquidar o reacomodar, esto ya no lo recuerdo bien, pero así más o menos estuvo esto. Así, Gladis Merlín promovió su propio sindicato de trabajadores de confianza con el fin de ponerle piedritas a Cirilo Vázquez, quien tendrá que enfrentar otro juicio laboral o muchos plantones por quienes mamaron tres años del presupuesto público y quieren seguir haciéndolo. ¿Lo podrán hacer? Menso el que se deje.
EL SINDICATO DE GLADIS: ALGUNOS INTEGRANTES.
Y para que los ciudadanos conozcan quienes son los que aspiran a seguir disfrutando de un empleo público en el palacio municipal, va aquí unos nombres que Abel Martínez se atrevió a publicar en Notisur, lo que le valió una corretiza el lunes 10 por parte de las señoras de todas las confianzas de Gladis Merlín:
TOMASA LILA HERNÁNDEZ, esposa del ex regidor Sergio Luna Rodríguez; JOSE LUIS GRAJALES MONTIEL, exposo de la ex regidora Sonia Velázquez Mijangos; María VICTORIA LUNA MONTALVO, hermana del ex regidor quinto panista David Luna Montalvo; PEDRO HERNÁNDEZ RAMIREZ, auxiliar del exregidor tercero perredista Darío Aburto Perdomo; GUADALUPE GUTIERREZ BERNAL, esposa del déspota ex director de alumbrado público, Javier Crescencio Macario Galmich; CAROLINA ALOR MARTINEZ Y MARIA GARCIA RAMIREZ, hijas putativas de la ex alcaldesa Gladis Merlín Castro, así como JULIA MORA , LUIS FERNANDO REYES RAMIREZ Y ROGELIO LEON, éste último experredista, que con Gladis se volvió priísta y quería ser el asesor de Saúl Vázquez Márquez, el ex consorte de la choca Gladis.
LO QUE GLADIS SE LLEVÓ.
Si Rafael Merlín, cuando le entregó a Darío Aburto el último día de 1994, había dejado vacío de enseres el ayuntamiento, Gladis Merlín, su hermana, siguió esa misma práctica nociva. Esto es lo que Cirilo Vázquez adelantó a un diario regional:
La señora Merlín, hoy allegada a Marcelo Montiel, borró toda la información del sistema de cómputo y arrastró con toda la papelería en las áreas de catastro y Tesorería; dejó un pasivo financiero que está en análisis, es decir, dejó deudas de varios millones de pesos ( lo que ella le criticó a Cuauhtémoc Cadena el día que tomó posesión); le endilgó un sindicato fantasma donde se agruparon los seguidores de la nueva rica de Cosoleacaque, pues lo más visible que se hizo fue la remodelación y ampliación de su humilde vivienda ( esto es lo visible, pero a trasmano hasta compañía constructora ha de tener la señora Merlín-Montiel; se llevó la señora dos lanchas que habían sido donadas por el gobierno del Estado en las pasadas contingencias de lluvia; el parque vehicular está incompleto y a muchos vehículos en lugar de echarles aceite de motor le ponían de otra clase. Pero lo que no se pudo llevar fue a Saúl Vázquez, a ese lo dejó como regidor para que huela e informe todo lo que pasa en el ayuntamiento, adonde la dama piensa regresar otra vez con más experiencia, como dijera el buen Darío Aburto, cuando decidió lanzarse por segunda ocasión, y el pueblo de la cabecera rechazó rotundamente, aunque el ex cura pudo ganar gracias al voto de las colonias.
Espero que toda esta información, en la próxima ocasión el munícipe arcoiris, pueda ampliarla y precisarla, porque ya se me hacía sospechoso tanto silencio. Pero más vale que tarde que nunca.
DE SAUL VAZQUEZ, JOSE ALFREDO ALOR, DARIO ABURTO Y HELIODORO MERLIN.
Otros quienes también se quedaron con las ganas de nombrar a sus auxiliares y volver a los viejos tiempos cuando gozaron la sobra de poder que la doña les dejó, fueron los regidores priístas, quienes vieron caer sus sueños en añicos cuando el presidente municipal les negó la oportunidad de nombrar a sus auxiliares en las respectivas comisiones. Dicen que uno de ellos, Saúl Vázquez Márquez, despotricó contra Cirilo y dijo que renunciaba a ejercer sus comisiones, y solamente estaría sentado para cobrar las suculentas quincenas. Veremos quién aguanta más.
Ante tales circunstancias la memoria vuelve a llegar: en el periodo de Darío Aburto Perdomo le pasó lo mismo al famoso zancudo, José Alfredo Alor, a quien se le quitaron su comisiones del ramo y estuvo durante un tiempo sin dar golpe, hasta que por fin lo hicieron entrar en razón y pudo sobrellevar tristemente su función de regidor priísta. Vueltas que da la vida. En el trienio de Gladis Merlín, a Darío Aburto Perdomo, acusado de conspirar contra la alcaldesa por las manifestaciones que sufrió aquella en los primeros meses de gobierno, le fueron quitando una a una sus comisiones y a exigirle silencio sepulcral contra la dama de Cosoleacaque. Ahora son los priístas los que sufren el embate del poder municipal. Y aquí viene el refrán moral: “ no le hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran”. Pero como dijo la filosofía rafaelina (de Rafael Merlín) “si no es ahora, cuándo?”. O sea que los Merlín no sólo crean robateros (se llevan todo lo que le dejan a resguardo) y violentos, sino también filósofos. Pero estos no son de escuela, sino de la vida política, y vean ustedes cómo les gusta apropiarse de terrenos ajenos. Ahora ha salido a relucir un terreno en disputa que le dejaron de herencia al buen Zenen Cadena, pero que una de sus hermanas, Amada Cadena, se lo pelea. No tendría nada extraordinario este pleito familiar muy dado entre los Cadena, pero aquí, como en una novela de Televisa, ya apareció el nombre de Heliodoro Merlín Alor, como quien disputa a trasmano dicho predio. ¿En qué va a parar este pleito familiarcaciquil? Muy pronto lo sabremos.

domingo, 2 de enero de 2011


UN COJOLITE TRICOLOR Y UN SILENCIO SOSPECHOSO.
Samuel Pérez García.

Bajo un sol abrasador, que no alcanzaban a cubrir completamente las viejas lonas que el ayuntamiento contrató para la toma de posesión del nuevo gobierno municipal, a las doce cinco del mediodía del 31 de diciembre, Cirilo Vázquez Parissi se tomó por sí mismo protesta como nuevo presidente municipal, 2011-2013. Y es que el protocolo era que él le tomara la protesta al síndico y los regidores, y luego, a su vez, el síndico procediera con el nuevo presidente. Tarde fue el aviso que le llegó a un Cirilo, aparentemente tranquilo, pero nervioso en su primer quiebre que el público consintió y no rechifló, pero que muestra la evidente inexperiencia de que al cachorro azul le faltan muchas tablas para gobernar.
En este primer acto de gobierno del gobierno panista, jugaba como telón de fondo una manta en el que sobresalía un cojolite tricolor: la cabeza era azul, el cuerpo verde y rojo, azul y morado; la cola morada, verde y roja, pero los pies del cojolite eran amarillos, que a buen entender significaban los colores de los distintos partidos: el rojo y el verde por el PRI; el azul por el PAN, el amarillo por el PRD, pero el morado, a qué partido correspondía, era la pregunta que algunos ciudadanos se hacían, hasta que por fin Félix, el famoso chorrowin, destrabó el misterio, el morado es de alguna agrupación de “mujeres”, o tal vez lo es en honor a quienes con una blusa morada servían de auxiliares a otras auxiliares del nuevo gobierno. Lógicamente el naranja no aparecía, porque los naranjas de Dante Delgado no consiguieron una regiduría, tal vez por eso lo sustituyeron por el morado.
Mucho antes de que iniciara la toma de protesta, al único que se le vio puebleando fue al sempiterno Darío Aburto, que ya sin el freno de su ama y señora, Gladis Merlín Castro, pudo pasearse por toda la cancha política, que a ojos de un ciudadano de la Agustín Melgar, no era gratuita su presencia. El buen Darío anda tratando de cachar alguna sobrita para su Rocío Pérez. Cuenta ese mismo ciudadano, que un día, ya resuelto el problema electoral, en el restaurant Vips de Minatitlán, coincidieron Cirilo Vázquez y Darío Aburto, quien después del riguroso saludo metió su cuña: le pedía a Cirilo que tomará en cuenta a Rocío Pérez, su esposa, con algún trabajo en la coordinación de prensa, pues la doña era una de las mejores comunicadoras a nivel regional. Celos ha de tener ya la nueva jefa de prensa Dulce María Cosgaya, la primera fuereña que atenderá a los periodistas en el trabajo de mantener informada a la prensa y al pueblo. He dicho siempre que para quienes vienen importados se autocrean la idea de que en Cosoleacaque no hay gente preparada para participar en el gobierno. Cero y van uno, ¿de qué lugares recónditos vendrán los demás funcionarios de primer y segundo nivel? Pero esta actitud negativa no es solamente de quienes vienen de fuera a gobernarnos, este es un problema de los auténticos cosoleacanecos como lo fue Cuauhtemoc Cadena, quien trajo a su secretario y a su tesorero de la “Familia Michoacana”. Y por eso, a ellos se les ocurrió reconstruir el parque con los arcos actuales. Y el pueblo ni pío dijo. Tampoco protestó cuando Gladis Merlín borró los murales que se habían pintado en los bajos del palacio municipal.
Los primeros en empezar a llegar al recinto despintado y ataviado de lonas viejas, fue la gente “necesitada” de lotes y que comanda Carlos González, quienes sin tanto aspaviento, corearon consignas a favor del nuevo presidente, pero ninguna consigna para el partido en el poder, es decir, para el PAN. “Dorys, Dorys” eran las consignas y las porras que se oían. Al oír eso algunos le agregaron la palabra “lotes sí”, por aquello de que todos los porristas andan en busca de un lote para vivir o para revender. Fueron estos mismos ciudadanos que al concluir el acto, al pie de la escalinata del palacio, recordaron aquellos viejos tiempos cuando Román García venció al viejo Heliodoro, y por ello coreaban “Sí se pudo”, “Sí se pudo”, quién sabe qué cosa se pudo, porque el único vislumbre era que Carlos González pudo colar a su mujer como regidora en el nuevo ayuntamiento, (lo que implica una mochada económica para él como asesor vitalicio en los tres años, sin aparecen en nómina) que visto en el ajedrez político, será la fiel de la balanza para llegar a acuerdos necesarios, pues el nuevo ayuntamiento quedó conformado por tres regidores del PRI,(José Alfredo Galicia Mayo, Catalina Alor Flores y Saúl Vázquez Márquez) tres del PAN( Luis González Luna, Josefa Peña Montor y Adela Molina Cadena) y una del PRD( Dora Alicia Pérez Ixba). La nueva regidora del PRD se había colocado al inicio de la ceremonia junto al inefable Saúl Vázquez Márquez, exconsorte de Gladis Merlín, quien algo le habrá hecho, porque después la señora prefirió colocarse junto a la panista Adela Molina Cadena. Veremos en los tres años en qué lugar queda colocada de modo definitivo.
Dentro de los asistentes que más llamaron la atención de los ciudadanos congregados fue el párroco Juan Vicente Luna Jasso, quien a las doce horas hizo su arribo triunfal, caminaba -acompañado por otros- con la cabeza gacha, cuyos ojos parecían mirar hacia el crucifijo blanco que le colgaba. Tal vez iba pensando en lo que el destino le depara: si podrá aceptar que la Iglesia se pinte de azul intenso, porque el rojo de la fidelidad ya se acabó, y muerto el viejo patrón, que viva el nuevo. “Dios te salve María sin pecado y concebida, padre nuestro que estás en los cielos, ruega por esta traición que tendré que hacer en beneficio de tu Iglesia,” tal vez rezaba en su interior Juan Vicente Luna Jasso, párroco venal que en el periodo de Gladis Merlín, después de la golpiza que los halcones le propiciaron a los ciudadanos de Coacotla, y frente al repudio popular, se atrevió a dar su firma de apoyo a Gladys Merlín Castro en un desplegado publicado en Diario del Istmo.
A las doce diez dio inicio el acto de toma de protesta. La comitiva, integrada por Cirilo Vázquez, David Torres Piñuelos (síndico), otros regidores y auxiliares, así como Marcelo Montiel, Secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Javier Duarte, subieron por el lado derecho del estrado recepcional. Las porras del pueblo congregado hicieron bajar de nuevo a Cirilo a saludar de beso, abrazo y apretón de manos a los ciudadanos, luego, el nuevo presidente, subió en saltitos por el lado izquierdo hacia su lugar central en el presídium; a su lado quedaron ubicados Marcelo Montiel y David Torres Piñuelos. Pero el nuevo presidente no la traía todas consigo, el viento le jugó una mala trastada: a las 12:15 le revolvió el blanco mantel que cubrían las mesas del presídium improvisado, luego vinieron las intermitentes fallas del sonido, y si mirabas hacia arriba, los ojos se recreaban con las viejas lonas remedadas que le han de haber dado a crédito al nuevo gobierno en crisis económica, porque al decir de algunos trabajadores del ayuntamiento, la última quincena de diciembre todavía no se las han pagado.
Pocos personajes políticos, más militares que ciudadanos de la política prominente estuvieron presentes. Sobresalieron a falta de personalidades de a peso, Cristy Reyes Gómez, y Gilberto González Molina ex presidentes municipales, Enrique Nava Hernández de la ganadera local, Oswaldo Reyes Peña, subdelegado de la Profeco y representantes militares, tanto navales como de la zona militar. Por ahí, como si se hubiera retrasada a propósito llegó al final del acto Isela Domínguez, la diputada local. De la vieja comuna, nadie más que el zorro Darío Aburto, buscachamba de la política, de quien afirman que ahora quiere ser candidato a diputado federal, para ver si con él se da el fenómeno que llevó al Congreso a Juan Darío Lemarroy en el 2006. Pero ahora lo inmediato: busca colocar a Rocío en una posición dentro del ayuntamiento, por eso su presencia.
A las doce treinta, el maestro de ceremonia indicó a los asistentes que el Presidente Municipal le tomaría protesta a los síndicos y regidores. Pero Cirilo Vázquez se equivocó, en lugar de leer el texto dado ex profeso, levantó la diestra, leyó el juramento y se juro protesta a sí mismo, lo que nadie notó, salvo algunos de la mesa que se lo hicieron ver, pero el error ya estaba dado, y cuando este volvía a su asiento, lo regresaron de nuevo para que le tomara la protesta de rigor a síndicos y regidores.
Después vino su discurso, pobre, pueril, sin sustancia política, sin aclarar los nuevos rumbos. No dijo nada de las finanzas públicas, ni de la nueva estrategia política que llevará a cabo, no mencionó al viejo gobierno al cual sustituye, ni como ha venido percibiendo lo que está encontrando. Tal parece que Cirilo Vázquez si descubre algo mal, no lo dará a conocer, porque para él y para muchos de los que ahí estuvieron, no será un gobierno que atisbe más allá de lo que será construir una calle, una escuela, un camino rural, entregar despensas a los pobres y a los ricos; no será un gobierno que allane el camino democrático, que fortalezca la relación pueblo-gobierno a través de una estrategia abierta, y digo esto porque no dijo nada, solamente expresó y recordó que ganó gracias al trabajo que había hecho su padre, Cirilo Vázquez Lagunez, que tomaría muy en cuenta a muchos de los que en ese momento estaban congregados, que gobernará sin distingo de partidos, que va a ejercer un gobierno cercano a la gente, y de ahí dio vueltas como lo hace el burro al sacar agua de la noria, pero no le mordió la cola a la perra que se fue, a la familia que sigue viva en Cosoleacaque, no abrió la perspectiva de barrer con la escoba lo sucio de las finanzas, denunciar las calles pavimentadas de Gladis Merlín, que en lugar de pavimento puso asfalto, no dijo ni denuncio que hará con los módulos de policías que el viejo gobierno entregó a escuelas, sin apegarse al derecho, tal como es el caso de la colonia Congreso, donde la directora del Jardín de esa colonia se apoderó indebidamente de la caseta de policía, situación que también prevalece en el ejido José F. Gutiérrez. Hace tres años, Gladis Merlín en su toma de posesión denuncio a Cuauhtémoc Cadena, a quien amenazó con meter a la cárcel, y que ya no tendría que formarse más ricos en Cosoleacaque (salvo los Merlín Alor) con el presupuesto público. Desde luego, no dijo que sólo era una pose, un discurso vacío, y le hizo a la faramalla denunciando a las autoridades de ese trienio. Pero a Cirilo nada le quita el sueño, si hay dinero o no en la tesorería, si se gastó indebidamente o no, para él, de acuerdo a lo que dio a entender en su toma de protesta, es que todo esta bien, que no hay pedo en el ejido. Ese silencio suyo corrobora lo que el periodista José Luis Pérez Cruz indica en su columna crónicas del poder. Esto es lo que dijo en Diario del Istmo el día 31 de diciembre:
“Como si fuera la barra de alguna cantina cosoleacaneca, la nueva coordinadora de Programas Especiales de la Secretaría de Desarrollo Social y ex alcaldesa de la tierra de Martín Lancero, Gladys Merlín Castro, y el edil electo del Partido Acción Nacional (PAN) sostuvieron una larga charla recargados en un área de distribución de bebidas ubicada cerca del acceso principal a uno de los salones.”
“Fue un diálogo que llevó a muchas versiones”.
“Unos aseguraban que el tema del atentado al diputado Antonio Benítez Lucho, estuvo presente; otras presunciones de la plática tuvieron que ver con los desaseos en la administración de Gladis Merlín Castro y una más fue sobre reclamos relacionados de auditorías que estarán por venir, en una ciudad golpeada por el cacicazgo que ha inhibido su crecimiento.”
“Pero de esa plática algo incomodó al cachorro blanquiazul, quien no soltó prenda sobre su molestia y ni del “intercambio de ideas” que sustentó con Merlín Castro.”
En ese intercambio de ideas, supongo, estuvo el silencio en la toma de protesta. Un silencio sospechoso, que se puede interpretar de muchos modos: “en boca cerrada no entran moscas”. “No hables de lo que te vas a arrepentir”. “Perro que ladra no muerde”. “O hablas o callas para siempre”.
¿Cómo podremos interpretar ese primer discurso de Cirilo Vázquez? En tres meses lo sabremos. Estaremos atentos para descifrarlo. En tanto, veámoslo actuar en esta primera semana de gobierno azul, un cojolite tricolor y un silencioso sospechoso.

domingo, 5 de diciembre de 2010



POR LA VIDA EL ROCK Y EL OLVIDO.

Luis Alonso Fernández .

Cómo se cuenta en el libro de Dante, en el dintel de la puerta de entrada del libro de Samuel Pérez García, Antes del olvido, se lee, en caracteres negros, una Advertencia, pidiendo “que nadie piense, imagine sonsaque. Esta no es la memoria del autor ni sus pretexto ocultos. Es un intento por mostrar la vida desde lo más profundo, un recuento de lo humano por sus avatares, contar las mañanas de lo acontecido. Tal vez otro modo de decir: si estoy muerto es por lo que vivo”.
Al iniciar el descanso en la lectura que llega a la ciudad, aquella puerta de provincia de todas partes, con sus calles de arenales y su parque central, núcleo de la vida que algún benemérito ocurrente manda derribar para construir un monumento a su propia estupidez.
Acuérdate machín, los años sesenta, escuchando en la cafetería la música de los Fenders locales y a los Vétales del mundo, Emiliano Zapata, Santana tocando “oye como va”, Chicago en el puerto, pelo largo, el aliviane, el primer amor jamás hablado.
El autor confiesa –porque sus recuerdos son una confesión- que abandonó y regresó a la poesía por causa de una mujer, distinta cada vez. Un viaje (los recuerdos) a otro viaje ( la vida recordada), un descender a los círculos del pasado para saborear –si no redimir- un amor que “se pensaba equivocado” por “saberse escondido”, viviendo “entre la paz y el derrumbe”, con la poesía como testigo.
No son otros los que mirar sufrir el viajero conforme desciende los círculos del libro, es él mismo en sus renuncias del amor a quien encuentra. Sabe que carece de sentido regresar a ese pasado sin solución; sin embargo, continúa para escuchar las voces amadas en el ruido del oleaje en la playa.
Hay que decir dos cosas de Pérez García: gramaticalmente, en cuestiones de género, es un ortodoxo fundamentalista: existe el masculino (el hombre) y el femenino (la mujer) –ortodoxo-, y esa es su verdad única y última –fundamentalista: pero literariamente, a Pérez García los géneros le valen madre. Esto es claro en la estructura del libro que comienza con una crónica, se mezclan relatos, cuentos, declaraciones de principio que apuntan al ensayo, y poemas. Y no sólo por este mezclar de prosa y poemas, sino porque en él la poesía permea la prosa mostrando siempre esa visión contestataria del mundo que tiene el autor. Como ejemplo tomaremos el texto “Un corazón aferrado a su única esperanza” que por breve (media página) cito completo:
Para Lulú

Que sea como el viento la última mujer que conmigo duerma. Que traiga la frescura en sus costados, la mirada limpia como el sol de marzo. Que deje a un lado los recuerdos que le duelen, que se olvide de ellos. Con ella no quiero repetir nada, ni siquiera el modo de quitarle su vestido. Me gustaría inventar otra manera de quererla. No ser el mismo hombre que fui con sus veintiún eneros. No la hora con sus sesenta minutos cada día. No el poeta que aprendió a mirar en ella la ternura más vasta, inalcanzable. No el mismo olvido ni la apretada soledad de la sombra. Tal vez el tropel con que llegan los recuerdos. Quisiera que esa mujer fuera como la lluvia que dobla palmeras y más de un sueño. La calle vacía donde creció mi infancia con su risa desguarnecida. Quisiera que ella fuera un corazón aferrado a su única esperanza.
Podríamos cortar este texto en unidades poéticas y tendríamos un poema en verso libro de la mejor estirpe. Definidamente, Pérez García es un poeta. El dice “soy un poeta” con el mismo gesto con que se recoge una concha de arena y se la arroja al mar. No sé si tenga razón en sus cuestionamientos a la vida (de cualquier modo, nadie le gana a la vida), pero si sé que es un poeta, y para muestra, entre otros está “Antes del olvido”.

sábado, 4 de diciembre de 2010


PRÓLOGO.


Pensar la poesía es una tarea lo mismo ardua que infrecuente. Samuel Pérez García en este libro se dedica con herramientas de angustia y pasión a pensar la poesía. Lo hace naturalmente partiendo de la poesía misma y de la realidad personal y social en que están inmersos sus hacedores: los poetas. La indagación del autor incide en la condición social del ser poeta y en la naturaleza misma del oficio y su finalidad diversa y unitaria como expresión de un mundo bello, terrible y exacerbadamente humano, concentrado en la singularidad individual expresa por la originalidad de la creación y, en consecuencia, del creador. No opone estas dos realidades porque son una en términos de realidad real. Busca la síntesis tras la máscara o frente a lo sombrío de lo aparente, porque el verso como el pensamiento siempre desemboca y se manifiesta en una sorpresiva y poderosa línea de síntesis. Tampoco es pura ingenuidad originaria en la raíz contradictoria de su pensamiento la pretensión de fundir poesía y recepción popular como fuentes que mutuamente se suministren aguas de pureza sucia. El analista sabe que “no se es hoy para dejar de ser mañana según la conveniencia, aunque se pueda. Estamos siendo a cada instante y este es nuestro infierno: vivir el escándalo de la vida, sin poderlo regir; hacer y ser parte de ese escándalo es nuestro natural modo de ser poeta.”. Por eso añade: “No hay más fines en este siglo que comienza.” Más allá del proselitismo paradójico y casi programático de esta última línea, Samuel Pérez García aspira a un mundo consciente de ser mundo por alimentarse de la canción del mundo que cantan los poetas, por lo humano esencial compartido y retroalimentario de quien es su fuente: el pueblo, para decirlo políticamente; o para decirlo más ancho que el mar en su cuenco terrestre y el vuelo de la gaviota negra en el viento primal, la humanidad, el clan, la tribu.
Leer este libro es un buen ejercicio de humildad frente a la poesía. O.G.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Te Recuerdo Amanda

Víctor Jara canta esa canción que habla del amor de dos obreros en aquella época de la dictadura chilena, pero que también puede ser la situación de ahora. Dos obreros, un hombre y una mujer que luchan no solamente por el amor de existir, sino por cambiar el destino de nuestro país.

martes, 19 de octubre de 2010

HOMENAJE A LOS POETAS MUERTOS Y VIVOS

La vida es maravillosa.
Samuel Pérez García.

Carlos Alemán tenía la virtud de componer sonetos al modo como un versero arma la décima: a vuelo de pájaro. Vivía como un auténtico poeta de la época romanticista. Era flaco, alto, con una pelambre negra con la cual se hacía una cola de caballo; una barbita de chivo adornaba su cara afilada.
Tenía una risa irónica cuando recordaba errores avistados en el mar de la cultura. Era gente sin futuro material, pero capaz de construirse otro a partir de las letras. Dice que se dormía muy tarde leyendo y escribiendo, por eso si ibas a buscarlo a su casa a eso de las once de la mañana, todavía lo encontrabas en la cama, ahí en el segundo piso de un departamento ubicado en la primera calle de Morelos, junto al hotel Valgrande.
Solía encontrarlo deambulando por las calles del centro de Coatzacoalcos. Cuando así pasaba nos íbamos a una cantina de la calle Malpica o a un café. Nuestra plática era de mujeres o de algún libro actual. Le presté un día “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño con la recomendación que lo leyera porque en ese libro estaba el retrato de una época literaria en el México de los años setenta del siglo pasado.
A veces hablamos de publicaciones, de anécdotas ocurridas en las escaramuzas literarias, del todos contra todos, de sus rencillas o de las mías con la cultura o con los escritores. No hay escritor que no sienta celos del otro, sea porque aquel escribe mejor, o porque la novia se la voló otro poeta. Su risa era breve pero maliciosa. Su pensamiento de altos vuelos, pero dado su condición económica no pudo llegar a recintos universitarios. Si hubiera estudiado en alguna universidad hubiera alcanzado un escalón superior, al que manifestaba en su charla sobre la cultura. Leía bastante, pero por carecer de economía, a veces se vía obligado a vender los viejos libros de su biblioteca.
Carlos trabajaba de lo que hubiera con tal de sobrevivir. Pero a veces quería un trabajo al nivel de su investidura: de poeta, parecía pensar. Porque de lo que si manifestaba era un ego del tamaño del mundo. Y es que era un conocedor del soneto y de su historia. Por eso lo escribía. Hubo un tiempo que quiso dedicarse al verso libre y escribió un poema largo al que bautizó con el nombre de Himno de la floresta. Ese largo poema concluía con un verso bastante sugerente: “El universo es una melodía”. Un día me lo dio a leer para que lo revisara. Cuando lo concluí le hice las observaciones: no aguantaba el ritmo, tropezaba en muchas líneas, y le sugerí que la escritura de un poema largo es complicado cuando no sabemos mantener la uniformidad del ritmo que el poema reclama. Le advertía los tropiezos rítmicos ocasionados por las cacofonías, y le sugería que volviera a trabajarlo para conseguir un mejor resultado. No aguantó la crítica y se molestó. Entonces le dije que esa era mi opinión y que él era libre de aceptarla o no. Fue el día en que me devolvía la novela de Bolaño. A los quince días nos volvimos a encontrar, él había olvidado sus increpaciones por la crítica a su poema, y juntos degustamos un café en la cafetería La Bocata. Después de tanto andar, un mes antes de su muerte, le había propuesto que se consiguiera la mitad de lo que costaría la impresión de cien ejemplares de una plaquete, y yo pondría lo demás. Si el tiraje costaba cuatro mil pesos, el pondría dos mil pesos y el suscrito la otra parte. Publicaríamos unos cuarenta o cincuenta sonetos, algo breve para evitar un costo elevado. Estuvo de acuerdo y nos pusimos a la espera de que el tiempo fuera mejor. En la última semana de septiembre, mi amigo Odilio López Ramírez me advirtió que la invitación que yo giraba a mis amigos para la presentación de unos de mis textos, incluía a Carlos Alemán, y que éste había fallecido hace mucho. Me sorprendió la noticia. Era cierto que desde las vacaciones de Julio no había visto a Carlos, pero no pensaba que hubiera muerto. Fue un 19 de agosto escribió Luis Chávez en una nota necrológica publicada a raíz de que se entero de la muerte de Carlos. Fue cuando pensé lo imprevisto con que llega la muerte. Pensamos tanto que nos olvidamos que va a llegar el día menos pensado. Así le pasó a Carlos Alemán, poeta del soneto, que se suma a tantos otros poetas de esta ciudad porteña que han fallecido: Oralia Bringas, Armando de la Maza, Mario Flores, Humberto Burguette, Francisco Morosini, Milko Galarza, y ahora Carlos Alemán.
Pero quedamos vivos todavía muchos: Rubén de Leo, Alberto Velazco, Francisco Hernández, Orlando Guillen, Enrique Quiroz, María Elena Baruch José González Gálvez, Magdalena Rosales, Claudia Morales, Margarito Escudero, Carolina Jiménez, Ariel Lemarroy, Teresa Cadena de Ponce, María Esther Mandujano, Luis Chávez Fócil, Víctor Paulino Ordaz, a quienes hoy rindo un homenaje en vida, por aquello de que mañana no tenga tiempo de recordarles el lema de los humanistas del siglo XV: “la vida es maravillosa” y en virtud de esa cualidad, nos toca saberla vivir y gozarla como si hoy fuera el primer día de nacido, o como si fuera el último segundo de nuestra vida. Y este breve homenaje viene acompañado de varias lecturas, entre las que sobresalen la de José González Gálvez, Magdalena Rosales, Teresa Cadena, Luis Chávez Fócil, María Esther Mandujano y Orlando Guillén.
Venga don José González Gálvez, recuérdeme su Epifanía del mar:
“Esa noche descubrí el mar. Parecía un espejo nítido recortado por la luz de la antigua luna nueva. Me extasié con el vaivén cadencioso de sus olas, deliciosamente lento como una danza misteriosa. También escuché su murmullo pausado como una sinfonía de notas con sabor a sal, a especias de aguas profundas. Quedé impresionado con su espuma delirante, con sus playas milenarias, con sus fósiles de concha y nácar.
Descubrí el mar para siempre en los arpegios conjugados de sus voces ocultas en las noches de plenilunio, cuando las mareas son altas. Con su visión de buques fantasmas y de canto de sirenas. Entonces, por esa inverosímil alquimia que guardamos en el corazón, el mar inundó el campo visual de mis pupilas y se desplazó poco a poco a través de mis arterias, quedándome replegado dentro de mis cavidades vacías.
Soy del mar, porque el mar vive en mí cuerpo, siento u sal en mi saliva y el barullo de sus olas embravecidas cuando soplan los vientos que le son ajenos. No existen fronteras en mi cuerpo líquido. En mis ojos se guardan la luz de las meduzas y el movimiento de las anémonas, bajos mis manos proliferan las madréporas y se esconden los pulpos. Anoche soñé con el mar. Desde entonces, cuando quiero gritar mi voz se traduce en un soplido de caracolas infinitas.”
(José González Gálvez. Epifanía del mar. p. 29-30)
Después de José, siguió Magdalena Rosales de Díaz, poeta de siempre desde aquel día en que decidió ser ella misma a través de la poesía. Leyó un brefve poema:
Tú serás frondoso árbol
Yo seré polvo.
Pero en el correr de tu savia
Reconocerás mi nombre.

Y don Luis Chávez Fócil que no se quiere quedar relegado, mandó un cuento para que alguien se lo leyera, porque él, dada su situación precaria, decidió irse a Frontera Tabasco, desde donde ha mandado un cuento con el propósito de compartir la vida. Dice así el cuento al que intituló:

ESTACIÓN DE AUTOBUSES
Por Luis A. Chávez
Las dos de la tarde en la estación de autobuses de segunda que da servicio a varios municipios, incluso a Chiapas. El cambio de gestos, aromas y colores es inmediato: aquí no hay delicadezas, escuela. Hay basura, gritos, sudor, miradas furtivas, disposición a lo malo.
En una banca una pareja con dos niños espera el autobús. Ella, joven morena, desvencijada también como la banca en que está, indiferente a todo, sucia y procaz, ignora a su marido, un hombre que le aventaja en edad y, cuando lo mira, es como mirar lo infecto. No tiene empacho en gritarle, echarle en cara tal vez su desgraciada suerte, su destino de calle, de soledad y de polvo.
Él, habituado tal vez a tanta inercia, calla y prefiere mirar hacia otro lado.
Una muchacha en pantalones ajustados y blusa rosa transparente entra y va a una ventanilla. Luce el busto, suda, tiene una pañoleta en la cabellera corta, rubia y, encima de ella, lentes oscuros. Al desplazarse llama la atención de los presentes, porque se dan cuenta que no es una muchacha sino un híbrido, un expositor de la democracia sexual en el país que, poco a poco, han ido ganando espacios y lo claman.
Le chiflan, dicen cosas, sobre todo los cobradores, jóvenes morenos de pelo alborotado, sin peinar. Ríen ante la presencia de este triunfo que, suficiente y digna, va a sentarse a lado de un campesino que, al mirarlo, ríe y voltea a otro lado.
-¡Agarraste novia abuelo!- dice un grito entre la multitud perruna y sombría, entretenida ahora con dos turistas extranjeras en pantaloncillos que a sus espaldas cargan sendas mochilas y mapas.
Frente a mí, una señora saca uno de sus pechos para darle de mamar a un bebé.
Por el altavoz se escucha la salida a Catazajá, a Palenque, a Pichucalco, a Cárdenas.
Un niño de tres años, arrastrado prácticamente de un brazo por su madre, pide a gritos un refresco. La mamá se detiene, cansada no de su hijo sino seguramente de su vida y le da en el rostro al niño dos, tres bofetadas para seguir, aquel, adolorido hasta las cachas y ella frustrada de tanto negro devenir en su conciencia.
Un chamaco en andrajos, sucio, descalzo, pasa de banca en banca solicitando, en un vasito transparente de plástico, limosna. Nadie le da, ni lo voltean a ver siquiera.
Un chofer, con logotipo bordado de la línea en su camisa, de algo quiere convencer a una criatura de trece, catorce años, que, baja la vista, sonríe y dice con la cabeza una y otra vez que no.
Anuncian la salida de mi autobús. Y es tan difícil saber, si es que se va… o se regresa.
Una vez concluida la participación de Luis, tocó el turno a Teresa Cadena de Ponce. Ella declamó un poema que hace mucho había publicado en Hablando de sueños, libro publicado en 1989. Su texto dice así:
De súbito
Me encuentro en el camino
Recogiendo
Los brezos de la orilla.
La amistad
Es algo así
Como ir cultivando siemprevivas.
Siguió luego María Esther Mandujano, tabasqueña-porteña, quien para hacerse presente envía un poema para que sea leído. Lo abre a quien se comisiona y despliega el verso que ante sus ojos aparece:
FLOR DE MUERTE
Esther Mandujano
¿Cómo se marcha hacia tu abrazo, flor de muerte?
Un sendero sinuoso serpenteante
con desiertos parajes, tatuajes en la roca
o un engaño de verdes para romper nostalgias
al final, en el último acto, el de la espera.

Godot, a tu llegada una flor de pantano
se posa ante tus plantas, milagro de la ruina
en los pliegues ajados de la noche.

¿Cómo es tu rostro a la hora sublime de la entrega?
Una sonrisa acaso en la mueca sin labios de tu boca.
Un beso, bienvenida sin voces, que transforma
los equipajes en el último obsequio:
La nada del recuerdo.

¿Amaneceres celebran tu desvelo y una fiesta de risas
es tu lecho? Brazos para el amor perpetuo.
Crisálida de libertad. Alas para los sueños.

Sin embargo, el demonio del miedo te precede.
La más bella entre bellas. En tu danza ritual te complaces
al paso de la espera, sin prisas ni arrebatos.

Tú, esperanza de un tiempo sin espacio.

Virgen de la desdicha. A tu paso de reina
se ahogan los dolores, los fútiles deseos.
Se pierden las promesas en el río Invisible de tu falda.
Las lágrimas vertidas se revuelven en tus aguas eternas.

Bella ,
impasible,
sabia. Vientre donde nacemos
a la esperanza turbia de gris eternidades.

Catrina de los sueños,
amanecer,
aurora del misterio.

Tu beso nos bautiza y nos abre como a una caracola
hasta encontrar desnuda la perla, alma que resplandece.

Oh! Purísima flor del color de la noche,
más pura que el silencio.
Eres,
la única certeza de este extraño universo.

Y así fue pasando cada uno, hasta finalmente llego la hora de irse y juntos abordamos el tren mas cercano, con el fin de llegar a tiempo a la otra esquina, donde la vida nos esperaba intranquila. -Que te pasa, le preguntamos: -La muerte, dijo, no ceja en su empeño de perseguirnos. Ahora dice que llegará por otro poeta, escritor o cronista. El que sea o el que se deje. Oímos todos lo que la vida decía y supusimos que eso nunca pasaría con nosotros. Lo mismo debió haber pensado Carlos Alemán, y no fue así. Aquella llegó y nos arrebató la oportunidad de saber si algún día Carlos ganaría algún premio con sus sonetos y si se brincaría la barda que divide al poeta local del nacional o el muro largo del internacional. Por lo pronto, Luis Chávez ya comenzó a brincarse las bardas latinoamericanas con su tercer premio conseguido. Y que mejor manera de celebrarlo que, incluirlo, en este merecido homenaje a los poetas vivos, para que no cejen en su empeño de escribir y que la muerte los encuentre escribiendo un poema, tal vez eso la haga desistir de cumplir su inexorable camino hacia la nada.
Pero algo pasó de pronto. Cuando estábamos a punto de retirarnos buscando nuestra esquina. Una voz sonó imprevistamente desde el oscuro callejón donde la vida se quejaba de la venida de la muerte. Era una voz seca, rasposa, de un hombre que decía haber llegado en un vuelo desde Barcelona. Por la oscuridad que envolvía el ambiente, no lo pudimos reconocer hasta que la tiniebla se fue esclareciendo. Era Orlando Guillén, que traía un mensaje, el último, después de tanto bregar contra las autoridades literarias mexicanas, por impedirle publicar "Los doce poetas catalanes del siglo XX".
-Quiero participar, dijo Carlos.
Adelante, le dije.
Sean bienvenidos todos a esta esquina por la vida. Dijo...pero -agregó:
-QUE CHINGUE A SU MADRE EL FONDO DE CULTURA ECONOMICA, VICENTE FOX Y EL ILEGITIMO, FELIPE CALDERON. Y como si fuera una orden provenida de General, todos repetimos la consigna.
Después, más calmado, leyó un texto suyo:

En busca del lenguaje marabusino.*

-¿No puedo estar equivocado?
-interrogó Whisky.
-Puede ser -admitió el que estaba
en la cama-. Me equivoqué una vez
en 1912. Ya no recuerdo en qué.
Dashiell Hammett

-I-

Sórdido el minuto implacable
tasca el freno
Entre sus babeantes belfos la tranquila ceremonia diaria
Aquí ahuyentan
Esto es un pozo
Me detengo, curioso el ojo
aprestado en la encuesta,
para recibir el aire de una imagen
la estructura cerrada
el estrecho pasadizo
los pasos del que camina en la noche
tu vientre que frecuentan mis fantasmas
Es decir, digo
el tigre a garra reducido
el fértil escombro del miedo
el gang astuto que susurra
artero como piano en la noche
Metafálico soyme
mefistofálico voyme
Esto es un pozo esto es un pozo
A la samararitana orilla
Al brocal te asomas
Dando brincos el caballo versante
arremete ciego contra esta harpa espada en
las manos de un niño géminis
Hay una banderilla clavada en la mitad
bifronte del toro 15
Uf pudo ser bello como junio
Ni que la vida fuera una calle puramente desierta
Un tren detenido por una falla mecánica
Una flotilla de taxis destrozados
La ruina de la reputación burguesa
El camino lechoso de la estrella que te hizo
desear algo vago como
la infancia mientras cagabas en el patio
Entró al trote el ritmo largo y aregremente
barabarabatiripuncuá puncuá canté hasta
hacerme añicos el tabaco el pulmón pinche
de angelito poeta
Aregremente cerebraba bailando en la playa
inquieta La luna se mecía en el viento
aquélla noche de Tuxpan y desparramaba
brujas sobre los restos de aguardiente de
Chicontepec y bascas y pedos de Pedro
Martínez que completamente borracho dor-
mía un sueño de mosquitos victoriosos
Como dos hermanitos simultáneos la luna
y el sol se aprecian tentadores en la tarde
del trópico
Ortopédico lecho de Procusto
Me emplumo me embreo
y a las cinco de la tarde mi cucaracha kafka
mi culebra repta
Tú eres lejana y enigmática como una fotografía
Ahí te retuerces oh libélula
Los espectadores laicos aplauden rabiosamente
la súbita carcajada de Arlequín
Arlequívoco alquimista
Esto es un laboratorio
Entre retortas y tubos de ensayo
el odio se transvasa comunicauto
Radioso ojo igual que un cliché en el cielo
La amada en blanco
y negro Litografía de Diosa en brama
Signos signos
No es particular: se abre y se cierra como
las demás
que me miraban ayer Ayer es un trompo
insensato y también la manecilla que fas-
cina al jugador de ruleta ¿Dónde quedó la
bolita?
¿Dónde quedó la bolita de manteca, buena
para jabón nazi? ¿Dónde tu larga pierna
atorada para siempre?
¿Dónde los labios claros de tu sexo agitan-
sioso y dónde mi lengua de payaso, mi cara
de Perico de los Palotes, abedul de la muer-
te, alameda putrefacta, pozo esto es un
pozo, al brocal siniestro de tus ojos y mi
cuerpo en cintura, largo girón adolescente?
A la mitad de este verso Roberto Bolaño
me hace una pregunta idiotamente dosto-
ievskiana y lo perdono es poeta el huevón
y en su patria donde está sentado (riente
soberano) en una verga de burro el cadá-
ver de Nicanor Parra, mueren quelonios,
batracios, grillos, palomitas, ardillas de in-
quieta cola, pavorreales de hermoso abani-
co, niños, ladillas en los testículos, putas,
sobrenombres, fantasmas, hombres, señoras
y señores dando vuelta a la plazuela, el
arca de Noé en pleno
y todo
contra su muy puta y muy perra y muy leal
voluntad
Ah Santiago, Santiago
Ciego Santiago da las seis ocloc
como -de comer- gallina clueca allende
el mar.
Pero estaba hablando de mí místico
Y me duele el estómago, pienso en Mara,
en sus manos me vengo, sueño en Elsa,
cago en bacinica, atropello automóviles
con el tumulto de mi pecho, aquí estás tú,
aquí, qué reunión más interesante, bebo
café, canto directo al micrófalo, estupro la
soledad, me doy vueltas enteras en la cama,
llamo por teléfalo, se me quiebra la borda,
la noche es larga y tenemos que andar, es
grueso el expediente, 2 pomos de vino tinto
junto a un tomo de Baudelaire que hace
tiempo me moría de las ganas (sobre la ca-
rriola del supermercado), jelp, no hagan
olas míseros padrotes quincenales, creden-
cial permanente de elector, ábranla que
lleva bala!
y ojo electrónico por si las recochinas!
Leyendo versos a la 1 de la mañana Bruno
es bello y efímero como luz de Bengala o
mural efímero, Bruno es chileno, tiene 17
años y es mi amigo, le duele una muchacha
de su edad, Vera de nombre, hermana -por
lo demás- de aquélla que te platiqué, es
decir, digo, de Mara. Y a propós: la tarde
en que Mara es como una abeja libando
en la flor de mi muerte, sucede que las ratas
huyen porque no quieren ver besar. No.
Ésta decididamente es una noche poetrági-
ca. No. Ahora me acuerdo que al reseñar
un libro de Raúl Cáceres decía yo que la
poesía es cuestión de saltos inmortales. Pero
claro está que no sé ni en que aturdirme,
ni que polvo sacudirme, tantos son los ca-
minos, tan escaso el silencio, tan oreja el
vuelo del insecto en la trompeta de Pérez
Prado que me da por pensar en algún otro
lugar paralelo, es decir, digo, parauniver-
sal y paralegre! ¿Un pararayó en alguna para-
dimensión? ¿Seré paratriste, paratorpe y
paramante?
Parasería el paracolmo!
Pero no se vayan señores Todavía tengo
cuerda para ahorcarme
No vayan a dejarme solo comiéndome mis
muertos y bebiéndome mis huesos No se les
vaya a ocurrir largarse a echar el trago, po-
brecitos deleznables consumidores míos
sociales paranoias
yahoos abominables y ardientes
Odio la lengua que me nombra
Odio el tiempo que me atrasa
Odio de cuervo hastiado del hígado de
Prometeo
Odio puro como la belleza
como un frasco de luces
como una esquina de ciegos que chocaran
como el sueño de los muertos
Intenso alambre que conduce voces de un
rincón a otro de ti mismo
Me celebro y me odio a mí mismo
Odio azul que se confunde con el cielo
con tus ojos
con el mar
con la cola del cometa Kohoutek
Odio rabioso, sarnoso, leproso
Odio chancrado, atónito
Odio en su propio vaso
Odio en su baboso pulpo
Odio amoroso combatido
Viento del Sur del Norte
Soplo de alas
pájaro herido y piedra que lo hiere
Odio como el rocío sobre la cabeza de la
yerba que crece en las axilas
Oh Dios oh
Qué traje para el domingo
Odioso odio Oh Dios Oh
Salta canta baila venado loco
a la luz de la luna
A la luz de una cerilla Merlín el Mago me
mira intensamente Luego hace gestos Lo
mando a la goma Se pone su gorrito y sá-
case a chingar su madre!

-2-

Frente al espejo me arreglo la corbata y
pienso en un verso de Cavafis
SOS la falta de un sustituto está frenando
mi ascenso a la gerencia
Coño un mechón de pelo rebelde todavía
en eso no pensó Constantín
Soy un hombre en apuros el espejo es radi-
cal ni pedo ya se me notificó el nombra-
miento pero puta gillete se atoró en un
remolino de la barba es efectivo tan pronto
proporcione yo mismo la belleza que conmueve
al azogue a la empresa alguien capaz
de mirarse de frente y no temblar no odiar.
se no arreglarse el copete de ocupar mi
puesto actual y francamente nadie se mira
a sí mismo sólo para que un poeta maricón
haga vibrar la luna del antiguo armario ha
dado la talla Cuando yo me inicié en esta
ocupación tenía 25 años frente al ojo del
agua Valiente Narciso la corbata y las aguas
negras fluyendo libremente de los ojos y en
sólo 3 años 3 he quintuplicado mis ingresos
Mi nombre
: El Sena

Ahora voy a bañarme espléndidamente
quiero por segunda vez en el mismo rilke
Voy a meterme hasta los ojos en tu cuerpo
pero muévete querida ¿qué importa que
tengamos que morir si será luego? ¿Qué
importa a la yerba la lluvia que la moja y
a tus calzones el coral de tu inmortalidad?
Salen y entran niños por la misma puerta
Yo entro y salgo como el camello por el ojo
de la aguja inerme
Dios no excita
Abierto de par en par Dios parado de ma-
nos Unas nalgas redondas como un par de
sistemas solares Estrellas fugaces Cráneos
del sueño Tardes escatológicas Plataforma
en que se apilan huesos sacos de arena es-
queletos de aviones mares que un niño in-
menso vuelca con un palito llenándose de
caca los dedotes
Pero esbelta tú
irrumpes de cara al caos
te acercas caminando deliciosamente
moviéndolo meneándolo
entras al WC para señoras del Café La Habana
y meas escuetamente
dejando un acre rocío sobre tu mata prójima
un tufo alegre exquisito
rabiosamente femenino
y por ello humano Hacia dentro un caliz bellísimo
se deshoja en pétalos de vida
en flores de tí misma
Pienso en tu carne clara como tu voz
Tiemblo de tu esencia bebo un cáliz amargo
Mara acerca hacia mí ese cáliz!
Ulula Brama Revienta Ven pequeña ma-
riposa de angustia Soy tu duro juguete des-
pierta El girante gusano que custodia tu
muerte
Amor, el amor se mira en tí
y se averguenza

Está la mañana espléndida en el fondo del
vaso que la contiene Se destacan grises edi-
ficios contra el amanecer Ahí los hombres
duermen imitándose En otro lugar pero
en el mismo pesadamente muerden las ví-
boras su sueño y bisontes atroces huyen por
la pradera Con mira telescópica, Búfalo
Bill los derriba uno a uno en confuso mon-
tón que se acumula en su cráneo Un obrero
sueña el incendio de la fábrica y lo inunda
un placer desmemoriado Mara y Lisa pa-
san la noche en casa de una amiga
huyendo de su zorra
de su fértil condición agusanada
de sí mismas
A los 19 años una niña es una niña que arde
Todo es bello
bajo el suelo mortal y moribundo
Es un tajo brutal
una cicatriz iluminada
la luna que me mira
Yo sueño también
Me llamo Orlando
tengo hermanos vivos y muertos
padres que se pudren despacio para que no
me olvide de su muerte
sobrinos hermosos sanos fuertes
pequeñitos
que inocentemente se cagan en mis versos
Mi hermana menor duerme inquietamente
soñando sudores Sábanas pegajosas Nafta
de los 20 años
Nadie siente lo que yo
sino que todos
porque Orlando me llamo
y soy idiota

Con un arado con una coa con una tarpala
insensata doyme a la tarea de abrir surcos
limpiar la yerbamala mojar mi pan en un
charco de café frío ir a comprar huevos a
la esquina rascarme los cojones cantar mi
sueño prohijar bestias abrir caminos sen-
tarme a la orilla de la vida es decir digo de
la muerte beber un trago de asco rascarme
la cabeza girar enloquecido comer a mis ho-
ras plantar un libro chuparte los senos
oh hermosa Eva dureriana de pronto de un
navajazo henderme las venas caminar agi-
tado bañarme ir al excusado pensar en tí
toparme al amigo de la infancia matar un
pajarito por decencia porque sí porque hay
un viernesanto a la esquina de este jueves
Un juguete Un poema es una bomba de tiempo

Un reloj se ha descompuesto y ahora a toda
hora marcará las 6 y cuarto el muy hijo de
perra
Me moriré en París con agua, cerdos!
Un poema es una bomba de tiempo
Bum!
-3-

Puta madre, estoy de un poeta subido!
¿Qué hago aquí? ¿Para qué sirven mis ver-
sos? Un fardo de vida Un trozo de jamón
Un papanatas presidiendo una asamblea de
hipócritas El maestro Alcofribas carcajeán-
dose me recuerda el zoológico de Chapulte-
pec el prójimo domingo y también un ta-
blero de ajedrez soñando una partida y
además un ramo de días un pétalo de bron-
ce un premio literario y a mayor abunda-
miento la corneta de Cristóbal Rilke lla-
mando al Juicio Final
Y para terminar todo esto me recuerda al
burro que tocó la flauta
Un poema es una bomba de tiempo

-4-

Atrás, a mis espaldas, Violeta Parra canta
y por tanto abomina de su hermano en el
momento mismo en que recuerdo que estoy
a punto de entrarle a la burocracia por lo
menos en seis años
Es un metal La tos de un tísico La batuta
improbable de un director de orquesta cir-
cense y a propós la machincuepa trapecista
La belleza impura La cabellera alegre Quie-
ro decir digo la voz con que cantaría una
espada enardecida El amoroso eructo de la
Muerte que zórrunamente se ha zampado
en medio del corral de ayer todos los hue-
vos del suicidio.
Un poema es una bola de estiércol

-5-

Es indudable que corría la noche
parejamente al año de 1532
Pero brillaba tanto la noche
era tan clara
-Pudo ser esa fecha u otra
: Por ejemplo Cervantes de Salazar
podía estar arribando a México
de Salamanca procedente
viaje poblado de ciertos vacilantes bacilos
algunas ratas apestadas
y podía correr el año de 1554
e iniciarse apenas a unos metros de distancia
la vida de la Real y Pontificia
Universidad con todos los atributos de sus
correspondientes metropólitan
pero lo cierto es que la noche ardía
chisporroteaba gemía aullaba
humanamente
La Llorona dejaba descender un ulular
tristísimo y anecdótico
Trajinaban en el soplo de un suspiro
las ánimas en pena
Pero lo cierto es que la noche ardía
porque combustible es mi carne y a través
de las generaciones viene pisando su hedor
desde lo que es ahora la Pinacoteca Virrei-
nal de la ciudad de México
Evohé!
La carne de mis antepasados arde
iluminando la noche
Es una larga metáfora del amor
que baja a mí
a mí, que soy un pozo vacío y hondo
muy hondo
como tu nombre.

-6-

Se rayó el disco de la cita Un hola! quedó
apretado entre los labios mutuos
Te ibas diluyendo lentamente como el pol-
vo entre los rayos del sol
Ha pasado ya el último verano pero un
pliegue de su falda o un destello de su mú-
sica se pudre inútilmente entre mis versos
Ha crecido el pasto Un perro come el chan-
cro de mi vómito. Un ciclista torpe arrastra
el triste pedal de su locura Canta el gallo
parado en un solo pie Irrumpe una proce-
sión de adioses en el conflicto citadino
Estoy solo
Te saludo soledad muleta para suplirme
Te saludo y te canto Con mi gargajo vio-
láceo en tu cara purulenta oh soledad sitia-
da por dos ojos dos senos dos piernas dos
nalgas dos brazos es decir digo aquélla en
su cintura y en su tórax. Nadie se baña dos
veces en la misma agua de angustia Nadie
se sabe solo en medio de nosotros Te saludo
soledad lobo que somos Te saludo salvaje
aguerrida putita parada en cada esquina
Te saludo estúpida
Contéstame!


* publicado en el libro:
"Muchachos desnudos bajo el arcoiris de fuego"
Antología de Roberto Bolaño,
Ed. Extemporáneos, S.A., México, 1979.