martes, 21 de junio de 2011

Una lectura política sobre lo que pasa en Cosoleacaque


Samuel Pérez García.

Ciudadanos de Cosoleacaque agrupados en una alianza democrática, lograron conjuntar esfuerzos y llamar la atención de la opinión pública del municipio y de la región, al encabezar una marcha de protesta contra la política autocrática que promueve en su gobierno el licenciado Cirilo Vázquez Parissi, de extracción panista, pero al que los propios regidores de su partido, miran volar hacia el PRI, dado la alianza que el alcalde mantiene con los presidentes de Minatitlán y Coatzacoalcos.
La marcha de protesta salió como a las nueve de la mañana y estaba integrada por un centenar de ciudadanos, en su mayoría obreros y campesinos, quienes caminaron de la desviación de Oteapan hacia el Palacio Municipal y exigían diálogo con el siempre ausente, presidente municipal, Cirilo Vázquez Parissi, hijo del extinto cacique sureño, Cirilo Vázquez Lagunes, y medio hermano de las hermanas Sofía y Regina, quienes hoy gobiernan desde el mangal a Acayucan y varios municipios de la región, entre éstos a Cosoleacaque.
Encabezaban dicha marcha, Benigno Cruz, Plácido Cruz Gómez y Jihan Hernández Alor, ésta última amenazada con secuestro por una voz anónima que el día 9 de junio le enjaquetó:
-Hija de tu puta madre, ya bájale de huevos, pinche vieja o te levantamos. Somos de la letra.
Dentro del pliego petitorio que le solicitan al alcalde Parissi y donde solicitan la intervención del gobernador del Estado se encuentran:
-Trabajo para los obreros de Cosoleacaque.
-No más fuereños en el ayuntamiento de Cosoleacaque.
-Elección democrática de los Delegados de Colonias.
-Auditoría al gobierno de Gladis Merlín Castro.
-Mejor vigilancia policiaca en comunidades, colonias y barrios del municipio, echando a andar los módulos de policías existentes en cada comunidad.
-Apoyo a programas productivos de los campesinos.
-Alto a la humazón que está afectando la salud de los habitantes de las colonias Emiliano Zapata, Diez de Mayo, Congreso Constituyente y Agustín Acosta Lagunes.
-Obra pública sin exigir la aportación del diez por ciento a los patronatos.
Pero como siempre, el Alcalde no estaba para recibir a los inconformes, y en reacción, los descontentos, dado la cerrazón al diálogo por parte del cuerpo edilicio, los manifestantes se dividieron en dos frentes: uno se fue a bloquear la carretera en el tramo del naranjito, y otro quedó en plantón, frente al palacio municipal. Y ahí seguían hasta las dos de la tarde de este jueves 16 de junio.
De tal marcha y plantón de ese grupo de ciudadanos es importante darle una lectura política.
Una primera, es que la ciudadanía ya se dio cuenta que el famoso cambio que intuyeron con la llegada del tigrito del cacique sureño, no fue más que una gata revolcada respecto de la hija del otro cacique Merlín, pues si bien éste no trajo a toda la parentela (aunque sí algunos) sí coló a pura gente fuereña a laborar en Cosoleacaque. Los cuadros intermedios que le ayudan, de subdirector para arriba provienen de otros municipios, que aunque la ley laboral es clara: todos tienen derecho al trabajo, lo cierto es que la voluntad política y visión de un mandatario, puede hacer que solamente laboren aquella mano de obra que un municipio produce, salvo que dicha mano de obra no se consiga en el municipio del que se gobierna, entonces, no queda sino recurrir a personas de otro lado. Pero Cirilo Vázquez, desde el principio, mostró cuál era su carta: no a los cosoleacanecos, por pendejos e indios ignorantes. Sí, en cambio, a quienes son de su absoluta confianza: los mandados por su hermanas para que así paguen los favores recibidos, o bien para ir fortaleciendo las ansias de poder, que amenazan con extender hasta la última aldea de cada municipio sureño.
Una segunda, es que Cirilo Vázquez no ha sabido cuidar las formas de gobernar. A plena luz del sol realiza todas sus maniobras y actúa con el despotismo que le puede generar un desconocimiento de la cortesía política. A todos aquellos que lo ayudaron a llegar al poder, les ha dado la espalda, a pesar de que muchos de ellos, durmieron en la noche en la carretera cuando hubo de protestar por el fraude electoral de que era objeto el hoy munícipe de Cosoleacaque. Al no cuidar esas formas elementales de sensibilidad política, el voto a favor y la simpatía que generó en las elecciones se le está iendo, si bien a cuenta gotas, no tarda en que se abra un hoyando de autopista, y se pierda totalmente la simpatía que antes el pueblo le prodigó. ¿De quién es la culpa? ¿De su inexperiencia o de sus asesores? Sin ser mago o adivino, es deducible que el joven gobernante deba a su inexperiencia  lo que ahora está sucediendo en Cosoleacaque, pero también a quienes lo “asesoran”, para que gobierne, no con el apoyo de sus ediles, a quienes solamente usa para la foto (como a él lo usan Marcos Theurel y Leopoldo Torres) sino de modo autocrático. Es decir, un gobierno del cual solamente decide el que está arriba, llámese rey o presidente.
Ante dicha revuelta, que parece provenir de ciudadanos de buena fe, no hay que perder de vista, que si este toro rebelde no logra ser aquietado, tarde o temprano, la mano negra del cacique Heliodoro Merlín, pueda aparecer y hacer de la revuelta ciudadana, un espacio de negociación política a oscuras, para que dicha movilización se radicalice y se generen condiciones de ingobernabilidad, de tal modo que el Congreso se vea en la necesidad de declarar un vacío de poder en Cosoleacaque, y se imponga como hace muchos años, un Consejo Municipal.
Pero también que, si Cirilo es inteligente, podrá sacar el mejor partido de la revuelta ciudadana: convertir la autocracia en Democracia del pueblo y así, gobernaría sin zozobra ni escudos antiplantones, pero para ello tendría que cambiar su estilo. Y esto implicaría que sus ediles ya no fueran un cero a la izquierda como hoy lo son, sino parte de un proyecto de desarrollo democrático en Cosoleacaque. También que se dejara un poco de asesores extranjeros, y mirara más hacia Cosoleacaque, donde también hay gente que piensa y sabe como apuntalar la democracia en el municipio. Si el hombre quiere seguir influyendo en el futuro, tendrá que cambiar su forma de gobernar, pero sí no, hasta allí llegó. Lástima que el hijo de tigre no haya salido pintito, pero sí brutito.
Si Cirilo quiere vencer a la familia, que tuvo mucho que ver con el asesinato de su padre, o por lo menos, la que se beneficio con la muerte del hombre de “El Mangal”, tendrá que pensar bien la estrategia: si elabora una política democrática se gana al pueblo y derrota la sombra del ahora-todavía vivo- Heliodoro Merlín Alor, quien, zorro como es, espera paciente desde una rama, las jugadas maestras que vienen, y piensa qué pedazo de pastel le tocará para dentro de tres años, porque desde su perspectiva: el chamaco Cirilo, ha comenzado a debilitarse, y nadie mejor que uno de sus vástagos para suplirlo en la presidencia. Eso piensa Heliodoro Merlín y la viuda de su hija, Gladis Merlín. Pero hay que esperar que Cosoleacaque lo quiera. Menso, si así pasa. Listo, si no sucede.

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