jueves, 17 de octubre de 2013

LOS POETAS SOMOS COMO LAS BAILARINAS.



LOS POETAS SOMOS COMO LAS BAILARINAS. 

Samuel Pérez García
Éstas para sobrevivir, no dudan en desnudarse y dejar que otros ojos las admiren o las denigren. Cuando lo hacen, van aventando sus prendas, en espera de que los hombres las atrapen para que él sea quien se las vuelva a colocar. Los hombres las admiran; las esposas las desprecian.
Los poetas, para vivir, van como en cámara lenta, aventando sus penas sin el menor pudor. Pero no venden su cuerpo, aunque sí, el alma, porque cada poema lleva algo de ellos que se descubre, si se sabe leer eso que el poema encierra. Y al igual que las bailarinas, también son admirados, pero también denigrados. Unos los quieren, pero otros los desprecian.
Contrario a las bailarinas, los poetas se mueren de hambre, porque los poemas no tienen el precio que posee un cuerpo joven y escultural. Incluso, aunque el poeta fuera femenino. 
Así, pues, en el mercado vale más una bailarina que un poeta. 
Este desequilibrio mercadotécnico se da, porque para la mayoría de la población, la poesía no existe. Acostumbrados a sentir y pensar cuadradamente, la gente prefiere alimento para el cuerpo, pero nunca para el alma. La mercancía de los poetas es etérea, goce intelectual, ánimo para el corazón de quienes saben apreciarla.
Las bailarinas, antes de bailar para la concurrencia, entran al escenario con ropajes que le cubren todo el cuerpo. Al ritmo de la música, se irán despojando de ellos, hasta quedarse sin ninguna prenda. El chiste de su baile no es la música ni el ritmo que le imprima, sino el cuerpo desnudo que hará suspirar a la clientela.
Los poetas, casi proceden igual. Pero tienen su diferencia. Antes de subir al escenario escriben un libro, y al ritmo de la propia euforia que genera su egolatría, dan lectura a sus poemas. Simbólicamente, cada poema es la ropa que se va quitando y que el poeta avienta al respetable. Al proceder así, se emparenta con la bailarina. Cada poema es una prenda que el poeta se despoja. Pero mientras que la bailarina muestra a la clientela su sexualidad a toda asta; el poeta muestra su sensibilidad hasta decir basta. Pero ahí donde aquella engancha el aplauso y los billetes, el poeta encuentra un aparente aprecio frente a muchos menosprecios.
Debido a estos últimos, el poeta teme a que lo tilden de loco. Por eso nunca arma su fiesta solo. Siempre se busca dos o tres padrinos, es decir, sus presentadores. Con ellos se llena de valor y acepta dar a conocer públicamente su trabajo. Cuando eso sucede, el poeta sabe si ha pasado la primera prueba. Que generalmente siempre ocurre bien. El se cuida que al evento solo llegue su familia y sus amigos. Eso hace una diferencia enorme entre la bailarina y el poeta: aquella, a los que menos invita es a los amigos, porque éstos siempre buscan cachuchazo, y ella lo que quiere es clientela que la arrope con billetes cafecitos de tres ceros.
Pero pese al menosprecio generalizado del poeta, éste se cree un ser distinto. Lo cree porque usa un lenguaje propio a la cofradía de locos a la cual pertenece. A través de ese lenguaje, crea emociones que son como un toloache para los enamorados, o aquellos que sufren una pena profunda. Como tú comprenderás.
La bailarina no tiene ese lenguaje, pero sí el que su cuerpo despide. Ese es su toloache. Frente a la pasión intelectual que el poeta genera en el alma; ellas son una veta de pasión sensual que vende al mejor postor. La pasión de ellas encandila al más reacio. La emoción que el poeta genera, difícilmente podría conseguir los pesos que ella conquista en una noche de licor y amor comprado.
Por eso, ser poeta es lo más triste que hay en la vida. Las niñas cuando lo son, admiran a las bailarinas, pero no a los poetas. Y si a uno se le ocurre decirle a su padre, que de grande le gustaría ser poeta, el papá se queda zombi. Uno tiene el derecho de formarse en cualquier profesión u oficio, pero nunca de poeta, salvo que quiera morirse de hambre y mostrar sus penas al mundo, igual como las bailarinas del table dance o como yo haré en esta noche. Y la verdad, sinceramente, para eso de la poesía hay que tener mucho valor. Pues no es fácil mostrar las penas al mundo. En cambio, la bailarina muestra su pubis al mundo sin presentar rubor.
Y si me lo permite, me voy al Caballo Blanco o al de Lola, no por la poesía, sino por la bailarina que he de encontrarme ahí. 
í. 

DIALOGO O REPRESIÓN. LA ENESIMA TOMA DEL YURIBIA

Imagen de Yuribia, en Tatahuicapan de Juárez, Veracruz


Samuel Pérez García

En el sur de Veracruz,  los ciudadanos trinan con los maestros y piden a gritos que entre la policía federal y el ejército a desalojar a quienes mantienen en su poder las tomas de agua del Yuribia, el cual surte de ese líquido vital a importantes ciudades como Coatzacoalcos, Minatitlán y parte de Cosoleacaque.
Me pregunto si en su enojo han reflexionado que una entrada violenta de la policía federal y del ejército, en lugar de resolver el problema lo agravaría, pues deben ponerse a pensar que la situación no es un asunto local, sino nacional. Lo que maestros piden son acuerdos con el gobierno federal y estatal para destrabar el asunto de la reforma educativa. Y en esto los maestros tienen razón.
Desde luego, también a los ciudadanos les asiste la razón de pedir agua, pero deben preguntarse porque carecen de ella. Y habrá que recordárselos. Desde los sesenta el problema del agua en Coatzacoalcos era ya crítico. Los pozos que se tenían no abastecían a la pequeña ciudad. Entonces, las autoridades en lugar de buscar su abastecimiento en su propio municipio a partir de los mantos freáticos locales, lo fueron a buscar en un lugar que no es suyo, sino de los indígenas de la sierra, que antes pertenecía a Mecayapan, y que ahora es municipio libre: Tatahuicapan de Juárez. De la década de los ochenta a la fecha de hoy, gobiernos fueron y llegaron y no se preocuparon de entre otros aspectos, de los siguientes: el de contar con agua autónoma y no dependiera de otro municipio. Eso se debió a que pensaron que el agua de Tatahuicapan les salía barata, además de que los indígenas no reclamaban mucho, basta entregarle unas cuentas de vidrio o untarles la mano a los agentes en turno para calmar cualquier desazón. Al pensar así, se olvidaron del asunto del agua, hasta que los indígenas despertaron y encontraron en el Yuribia un punto de negociación para su propio desarrollo. Empezaron entonces a exigir condiciones mejores para elevar la vida de los pueblos que se encuentran en torno al Yuribia: Pajapan, Mecayapan, Tatahuicapan y todas las demás comunidades. Pero esto ocurrió hasta que Tatahuicapan, centro de ubicación del afluente, se hizo municipio libre. Fue hace algunos años que los pueblos indígenas se propusieron exigir que se le compensara con obra pública, la extracción de agua, que los ayuntamientos proveedores pagan barato pero que le cobran caro a la ciudadanía a quienes les surte. Sin embargo, tales pagos en obra pública no se ha dado de modo cumplido por parte de las autoridades, y esos retrasos ha hecho que dichos pueblos se organicen y se vean obligados a cerrar las tomas de agua como medio de presión y negociación.
Hoy, durante el mes de septiembre (15 y 16) y ahora octubre (12,13,14,15 y los días que sigan), se han cerrado dos veces las válvulas. En la primera que duro dos días, fue para presionar al gobierno a que bajara el Secretario de Gobierno para establecer un diálogo con los maestros que exigían no se les reprimiera por las acciones que tomas de casetas que habían llevado a cabo en su lucha contra la reforma educativa, ni tampoco se les sancionara por los días que habían faltado a sus labores.
Como resultado se firmó una minuta, pero el gobierno no ha cumplido su parte. Por eso los profesores volvieron a tomar el acueducto y exigen diálogo con el gobernador directamente, sin que éste se inmute por resolver el problema. Su actitud es de hacer que el problema crezca en lugar de atender tanto los reclamos magisterial y ciudadano, de donde éstos últimos, por su falta de entender las causas que originaron el movimiento de los mentores, ahora les echan la culpa a éstos del desaguisado, cuanto que el culpable es otro: el gobierno federal al estar promoviendo leyes que atentan contra los maestros y también contra la educación pública de las nuevas generaciones.
Ahora bien, los ciudadanos quieren agua y exigen que el gobierno intervenga violentamente contra los paristas. Los maestros quieren ser atendidos y por eso cierran las válvulas que, desde luego, afecta a los ciudadanos. Y si el gobierno estuviera en favor de los ciudadanos, debería acudir al reclamo del magisterio, que sólo exige diálogo pronto y directo. Pero el gobernador Javier Duarte no hace caso. En ese inter, y mientras lo piensa, los ánimos van a caldearse demasiado de parte y parte, y el desenlace puede ser funesto.
Ya hemos tenido la primera muerta en este Estado a resusltas de un choque carretero y no queremos más muertes. Por eso, el gobierno del Estado debe acudir al diálogo que exigen los maestros para resolver parte del problema, pues sabemos que la derogación de la ley educativa no depende de él, pero sí depende de su investidura, que no se sancione a los maestros por la lucha que encabezan contra las leyes punitivas que el gobierno federal ha establecido en su contra.

Así, pues esperemos que la toma del Yuribia, sea para resolver  parte del problema que se vive y no para agravarlo. Eso dependerá del grado de sensibilidad que tenga el gobernador. Pues si le apuesta a la represión, los pueblos indígenas no van a permitir que se les reprima, ni tampoco el magisterio. Un acto de esa naturaleza, en lugar de limpiar el camino, va a espinarlo. Esperemos que eso no suceda.

lunes, 14 de octubre de 2013

Carta a la burguesía mexicana


Para los maestros y maestras que luchan e invitan a la lucha de clases


Samuel Pérez García


No estás viviendo en un lecho de rosas, porque tus trabajadores a quienes explotas, les dio por levantar la cabeza, y mira que no sabes cómo aplastárselas. Y no lo sabes, no porque desconozcas el camino, sino porque le temes a su furia. Es que son muchos los que te cierran carreteras, te bloquean la entrada a tus negocios, le recriminan a tu gobierno -el de Peña Nieto y el de Duarte- sobre todo al primero de los dos, que sea un pendejo que hasta los océanos confunde. Pero así lo quisiste, querías un pendejo en la presidencia y ahí está. No sabe cómo resolver la situación por haber hecho mal sus cálculos políticos: creyó que encarcelando a su alfil, la Elba Esther Gordillo, la reforma educativa vendría sin más contratiempo y si toda esta revoltura social no estuviera sucediendo, ustedes estarían mirando en cuántas escuelas entrarían a invertir su capital con los desayunos escolares: miles de niños cautivos bajo ese programa de escuela de tiempo completo: oro puro sin tanto esfuerzo ni grado de riesgo en cuanto a la inversión de su capitales.
Pero les falló burgueses  hijoeputas. Les falló porque pusieron a dirigir la orquesta a alguien que no sabe de composición musical, menos de política. Que no piensa por sí mismo. El hace lo que ustedes le proponen tal y como es el caso de la reforma educativa, diseñada por Mexicanos Primero, un organismos al servicio de ustedes; de igual modo también sobrevino la reforma energética, que diseñaron no para tu propio crecimiento y desarrollo, sino para tus compinches extranjeros, que por ser fuereños, en la inversión que sobrevenga sólo les van a dejar las sobras para que medio comas tu y la pequeña burguesía, tu siempre acompañante, si es que todavía existe, porque el pinche mercado del cual te sirves, está convirtiendo a esa pequeña burguesía (clase media le nombran algunos) en asalariados, y a los otros, los obreros y maestros en una masa empobrecida que lastima  verlos deambular por las calles de la ciudad, esa en la que tú te jactas de pasearte en carros del año y asistes a comer en los más caros restaurantes.
Pero la fiesta no la estás disfrutando como lo habías pensado. Los pinches maestros, así los llamas, se quitaron la venda de los ojos y decidieron salir a la calle, tomarlas y plantearle al gobierno de ustedes en su propia jeta, que no van a descansar hasta que se desistan de las reformas que tanto empeño tienen de que se lleven a cabo. Así que cobíjate si puedes, porque no estás en un lecho de rosas como dijera el indígena Cuauhtémoc, símbolo de lucha de los antiguos pobladores de México, sino viviendo una abierta lucha de clases contra aquello que emane del poder, llámese Gobierno federal o estatal o consorcio nacional dedicado a la venta de mercancías.
Claro, tú todavía no estás vencida. Tienes en tu favor al ejército y a su policía, y ahora los mandas para que detenga el tránsito de los autobuses donde los maestros se trasladan. O simplemente nos reprimes. Por el momento así ha pasado, pero sábete que te la estás jugando, un error podrá ser la chispa para que la pradera social se incendie. Y si le prendes fuego, vete despidiendo de esos grandes privilegios de los cuales te ufanas.
Pues ya es mucha la explotación que están realizando contra nosotros los asalariados: desde los años 80 del siglo pasado nos has impuesto salario de hambre, nos has metido empresas llamadas Afores para que jineteen nuestras pensiones, nos has elevado el precio del gas, de la luz, de la gasolina, y ahora has dejado sin empleo a muchos electricistas, quieres dejar a la intemperie a los trabajadores petroleros, y has impuesto salarios exiguos en los grandes almacenes donde acuden nuestras hijas a trabajar; las matas de hambre, pero las pobres deben trabajar para ganarse la comida. No les queda de dónde escoger, en todos lados es igual.
Por todo eso, hoy nos dispusimos a luchar y empezamos a convocar al pueblo para que se una en esta justa lucha que reivindica la desobediencia civil como estrategia, porque no es posible ya, seguir obedeciendo leyes injustas. No podemos ser cómplices de esos mecanismos legales que tu emites para mantenernos sumisos. Por eso hemos preferido salir a la calle, protestar, luchar con ahínco para que nos respetes, porque ya basta, señora burguesía, ya basta de usarnos como carne de cañón, como escalón para que tu vivas en la segunda planta y yo viva a la orilla del pantano. Ya basta de que me quieras imponer tus reglas para que yo eduque a tus hijos. Ahora seremos nosotros los que diremos en qué valores educarlos, que actitudes desarrollarles, que tipo de historias contarles, no la oficial, por supuesto, sino la nuestra, la del mundo de los dominados, pero no sumisos; dominados pero no callados; dominados pero insurgentes.
Así que ya no te espantes por lo que pasa, porque esto que vives es una gran lucha de clases, en la cual tienes mucho que perder, pero nosotros nada, y sí, en cambio, un mundo nuevo que ganar, un mundo que sea más justo y democrático, un mundo donde no haya burgueses ni proletarios, sino hombres en proceso de liberación. Un mundo donde no haya escuela para los ricos y escuela para los pobres, donde no haya justicia para los ricos y justicia para los pobres, donde no existan niños con hambre, a pesar de sobrar mucha comida; donde no haya mujeres parturientas sin hospital, ni viejitos andando por las calles, sin comida y sin cobija. Es decir, nosotros los maestros huevones como tu les llamas, peleamos por un mundo al revés: los que mandan hoy serán los obedientes del mañana, y los mandados de hoy, estarán dirigiendo la vida social y el gobierno. Ese es nuestro sueño. Sábelo ahorita que estás vivo. Mañana no lo sabrías.


¿Por qué se enoja señor, si yo muero de risa?



Samuel Pérez García
UPN 305

Me dan risa los argumentos de los padres de familia  que nos miran como animales ignorantes, testarudos en el obrar para derogar una ley lesiva, que a la larga los afectará  también a ellos. Me da risa porque en lugar de que busquen la raíz del problema, critican las consecuencias sociales y económicas que está ocasionando la reforma en controversia.
Me da risa porque no reparan que el testarudo y necio, el ignorante, es su propio Presidente de la República, es el mismo por el cual votaron para revivir glorias antiguas, que ya no lo es, y sí parece un infierno para los mismos que votaron por ese partido y por ese candidato.
Me da risa porque no vislumbran que más allá de los efectos, es la causa la que hay que combatir, y estas son la política económica del régimen, cuyo propósito es vender todo lo vendible para darle a los empresarios hueso que roer, y a los extranjeros, fuentes de producción donde reproducir el capital de inversión. Una política económica que encontró en la escuela pública un filo de inversión rentable, donde nuestros niños serán las mercancías más codiciadas.
Me dan risa con sus argumentos de odio hacia el magisterio veracruzano, como si solo Veracruz estuviera en lucha y no casi la totalidad de los 30 estados de la República. Si sólo los maestros veracruzanos estuvieran en la insurgencia, es casi seguro que ya hubieran sido aplastados en un baño de sangre, casi de igual modo como hace muchos años se reprimió a los estudiantes el dos de octubre, o a los insurrectos obreros de Río Blanco, a principios del siglo XX bajo el régimen de Porfirio Díaz.
Me mueve a conmiseración cuando los oigo escribir sobre la mala actitud de los maestros ignorantes, pues no reparan que esos maestros a los cuales critican son los que le imparten clases a sus hijos, por los cuales lloran y claman su pérdida de año escolar.
Me conmueven sus vociferaciones en lugar de que me moleste, porque a una persona no la conoces sólo por su vestido o su color de piel, sino por los argumentos que esgrima para proponer su idea en torno a un asunto.
Y todo eso me lleva a pensar que sí, de verdad, requerimos una reforma educativa a fondo por un lado, pero por otro lado, un modo diferente de pensar el trabajo docente. Una reforma a fondo para que concientice a los padres de familia y comprendan que entre el maestro y padre no debería haber conflicto, sino apoyo. Apoyo porque el maestro enseña conocimientos y teoriza los valores, pero los padres, con el ejemplo implantan en la conciencia del niño el modo de ser práctico ante al conocimiento y frente a la sociedad. Un padre que demuestra responsabilidad frente a la familia, que transmite calor paterno a sus hijos, que promueve como actitud la honestidad y la solidaridad como sus más caros valores, no puede formar más que un hijo con ese mismo molde, y ante el cual el maestro encontraría terreno fértil para fortalecerla en el niño. Pero si el padre no brinda ese afecto, si tiene dividida a su propia familia, si en lugar de supervisar lo que el niño va realizando en transcurso del ciclo escolar, se olvida de ese compromiso, es lógico que el maestro no podrá por sí solo educar al niño. Es importante que el padre colabore en ese proceso. Por eso digo, que no debería haber contradicción entre padres y maestros, a propósito de este movimiento de insurgencia que se vive hoy. Pero también una reforma a fondo para que replantee la práctica en el ejercicio de la docencia. Si hubiera esa reforma, entonces, el maestro ya no sería nunca más, un técnico desarrollador de los cursos que el programa marca. Sería más que eso, el maestro sería un intelectual reflexivo y comprometido no sólo con lo que le pasa a sus alumnos, en la casa, en la calle, en el aula, sino vinculado a las necesidades sociales y educativas de la población donde la escuela esté. Sería un maestro, ejemplo de aquellos viejos maestros del cardenismo histórico: un intelectual comprometido con el bienestar de la comunidad y la escuela donde labore. Pero la reforma de Enrique Peña Nieto no aspira a eso. Lo único que plantea es que para ser maestro ahora hay que evaluarse, seas de primer ingreso o ya tengas cinco, diez o veinte años, pero no te quieren evaluar para saber si sabes y cómo continuar tu trayecto formativo, sino que se ha planteado más como una reforma de carácter laboral, regido por un ley de excepción, como si los maestros de ahora, fuéramos extraterrestres y como si la Constitución Política en su artículo 14, hubiera dejado de tener vigencia, es decir, que a partir de eso, las leyes fueran retroactivas.
Pero no es así, por eso los maestros de México, no solo de Veracruz están levantados y solo tienen un propósito: derogar esa ley lesiva que atenta contra ellos y contra la educación de los niños, porque de aplicarse, los padres tendrían que costear los gastos que genere la educación de sus hijos. Y eso no se puede permitir: la educación debe seguir siendo gratuita, laica, democrática, científica y pública. Además, no podemos convertir a los niños en mercancías cautivas para que los capitalistas se enriquezcan a través de los desayunos escolares. Por eso los maestros están en lucha, pero los ciudadanos padres, en lugar de buscar las razones de ese levantamiento, desaprueban   los efectos que está trayendo este levantamiento magisterial.

Por eso me mueven a risa lo que los padres escriben en el facebook, porque en lugar de decir que me molestan, prefiero decir que me mueven la facultad de reír, pero al mismo tiempo, me da pie para pensar que sí necesitamos una reforma profunda en la educación para que nunca más, padres y maestros, se contradigan cuando se trate de defender la educación de nuestros hijos. Sino que marchen juntos para erradicar la ignorancia de un mal razonamiento como el que ahora campea en la mente de esos padres, que luchan porque los maestros vuelvan a clases sumisos y mansitos como eran antes de la irrupción de este levantamiento magisterial

domingo, 22 de septiembre de 2013

sucede que me canso a veces


ENSAYO MÍNIMO SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL



Samuel Pérez García

Si pulsamos las opiniones de los que visitan estos sitios, podemos encontrar una opinión dividida sobre los sucesos actuales. Cada uno plegándose hacia lo que consideran su razón, algunas fundamentadas, otras no, pues son meras opiniones, sin más propósito que atacar al hombre y no a los argumentos. Unos defendiendo su pertenencia social a la clase con la cual se identifican o forman parte desde su origen; otros vociferando en favor del gobierno, exigiendo clases como si fueran los nuevos patrones en esta sociedad. No me sorprende que los líderes sindicales vengan, digan, amenacen con sancionar a los maestros si no se presentan a trabajar, pero me sorprende que ciudadanos sin más atributo que su lengua, llamen a los maestros huevones por estar defendiendo un derecho que a cualquiera le asiste. Son ciudadanos que parecen olvidar que si esta lucha no se estuviera dando, más adelante todos los pobres de este país estarán con la soga al cuello, solamente esperando que alguien jale la cuerda.
A esta situación de opiniones divididas debido a la insurgencia magisterial y de otros sectores sociales, le llamaría estado de la lucha de clases, entre quienes son los dueños del estado y los medios de producción contra aquellos que solo poseen su fuerza de trabajo, es decir, entre dominadores y dominados. Así, el desenlace de este conflicto dependerá en mucho de la fortaleza y los trucos de cada contendiente para ganar esta batalla. Si la clase dominante impone su voz y directriz, no duden que meses después de este estallido, empezaremos a ver oleadas de profesores despedidos, petroleros sin trabajo, campesinos sin tierra, estudiantes sin escuela, egresados desempleados, mucho más de los que hoy existen. Si alguien lo duda que lea La lucha de clases en Francia, La comuna de París, ambas obras de Carlos Marx, el teórico hoy olvidado en muchas escuelas, pero siempre atinado en su radiografía del sistema capitalista y su modo de expansión y producción de la plusvalía.
Si los maestros quieren abrir su mente a otras voces de inconformidad y encontrar argumentos para seguir luchando tienen que, algún día, hojear El Capital, o por lo menos, una lectura rápida al Manifiesto del Partido Comunista, sin que tampoco olviden al filósofo italiano Antonio Gramsci, uno de los impulsadores de la idea de forjar un intelectual orgánico para superar el estado de esclavitud del obrero moderno. Además, teórico de la idea de construir un estado educador que sirva a los dominados en su lucha contra los dominadores. Y para concluir: la metáfora del ring:
Por eso resulta necesario irse definiendo en esta arena social: pelearan a vida o muerte, sin límite de tiempo, en esta esquina la clase proletaria, representada por los maestros y los trabajadores en peligro de perder su trabajo, así como sectores del pueblo empobrecido; en la otra, la clase burguesa representada por Peña Nieto y los empresarios, así como los gobernadores estatales. Hagan sus apuestas: el que gane, conseguirá el paraíso; el que pierda tendrá una tumba o una muerte lenta y persistente, encadenado como un esclavo antiguo.
Ojalá que estas líneas sirvan de algo a los maestros que han enseñado lectoescritura, pero se han olvidado de avivar la conciencia de pertenencia a la clase social proletaria, única capaz de enterrar a los que hoy quieren imponernos leyes lesivas a nuestra dignidad humana. Sept. 21 del 2013


poema


HAY PERIODISTAS QUE…



Samuel Pérez García

Hay periodistas que suponen pensar y ofrecer puntos de vista, pero lo único que hacen es repetir el sentido común, sin llegar a ofrecer nada que no sea siempre lo mismo. Ponen al hijo como pretexto y argumentan que va a perder el año lectivo, si la huelga continua. Pero no se preguntan cómo se originó el conflicto ni cuáles son las salidas que se pueden encontrar para destrabarlo. Acusan a los maestros de estar cobrando sin trabajar, y se olvidan que el derecho de huelga existe, pero también que si Javier Duarte les pagó la quincena pasada a los maestros, no es porque haya querido, sino porque el problema, en primer lugar, se le puede agrandar, tal y como ha ocurrido debido a la represión de la madrugada del 14 de septiembre; pero también, en segundo lugar, porque el conflicto que los maestros mantenemos no es el con el gobierno de Veracruz, sino con el federal que encabeza Peña Nieto. Ese es el punto central.
Yo supongo que a Javier Duarte, si la solución estuviera en sus manos, ya hubiera dado marcha atrás en esa mentada ley laboral disfrazada de educativa, pero no puede avanzar mucho, porque no está en sus manos modificar una ley a modo como él lo quiera, porque es una disposición legal que está fuera de su ámbito. Y si optara por repetir la dosis del 14 de septiembre, creo que así como están las cosas, pudiera salirle peor.
Es cierto que la ley tiene artículos transitorios que hablan de la definitividad del nombramiento para quienes pasen la evaluación, pero también hay que ver que tiene su espina para quienes no lo pasen. Pero además, es una ley que quiere aplicarse retroactivamente. Y si bien existen recursos legales, estos pueden caer en manos de jueces que, pese a las evidencias del caso, obren en sentido contrario al querellante. Lo hemos visto de sobra en México. La justicia no existe para los pobres, sino para los ricos. Solamente cuando un rico se enfrenta a otro rico, es como uno de ellos va a la cárcel, tal y como sucedió con Raúl Salinas, que, al final de cuentas, salió libre de carga y con toda su fortuna recuperada.
Por otro lado, si bien la ley pone un recurso de revisión contra la evaluación negativa, no es un organismo ajeno a la autoridad la que va a decidir la controversia, sino la misma autoridad que aplicó el examen. Entonces, la Secretaría de Educación jugara el papel de juez y parte. Entonces, ¿Cuál garantía de que se van a respetar los derechos de los profesores?
Hay periodistas que meten en un mismo saco a todos los maestros, es decir, los emparentan como si todos fueran líderes sindicales, y no es así.
Es muy cierto, los líderes charros en el Estado de Veracruz, han creado un coto de poder y de influencias nefastas, que les han valido para probar las mieles del poder político: regidores, diputados, presidentes municipales, son cargos que han conseguido al amparo de ese viejo sindicalismo que realizó una acción simbiótica entre poder político y poder sindical, que el propio sistema de gobierno aceptó porque le servía de maravilla para mantener el control magisterial. Sin embargo, esa vieja artimaña ya se le fue de las manos al gobierno. Son las bases las que ahora están en la insurgencia, no los líderes; son los maestros de infantería los que luchan por derogar la reforma a los artículos 3o. y 73, no las dirigencias sindicales. Pero eso los periodistas del sur veracruzano, no logran captar o hacen como que no comprenden y atizan el fuego bajo calificativos denigrantes contra el magisterio, como si éstos tuvieran la culpa total de todo lo que está ocurriendo.
Hay periodistas, como en todo proceso o fenómeno social, que más que servir a su propia conciencia, sirven a sus patrones, y la exigua paga que reciben es a cambio de que denosten a todos aquellos que contravengan la paz social de los que mandan. No pueden escribir contra el régimen de gobierno porque es este el que les da la publicidad, el chayote y las canongías diversas que se pueden conseguir al rentar la pluma al mejor postor. Por eso en lugar de ofrecer perspectivas diversas, analizando a las partes en conflicto, solo atinan a ver a un solo actor como el causante del problema, y por supuesto, a ponerse de lado de los terceros perjudicados. Cuando un hombre pone su pluma al servicio de quienes le pagan, el pensamiento ya no profundiza, pues está atado a ese estímulo material; se embota y no jalona las neuronas más sensibles para clarificar el punto de vista.

No es que el periodista no pueda, sino que los intereses materiales que lo atan al periódico en el cual trabaja, lo obligan a pensar siempre a favor de quienes le pagan. Así, encontramos que se va creando toda una costumbre de leer un periodismo cortado, censurado, siempre manejando un solo punto de vista, sin lograr entender el proceso dialéctico de los movimientos sociales. Al habernos acostumbrado a que siempre tienen un punto de vista dominante, que va siempre sobre el más débil, la gente empieza a mirar al periodista como "servidor del patrón o del gobierno" y a calificarlo como "prensa vendida", lo cual, desde luego, pone en peligro la integridad física de los periodistas, sean culpables o no. Pero aquí vale hacer la aclaración que cierta vez dijo el colega Carlos Heredia: "nosotros somos la infantería", si los dueños de los periódicos están peleados entre sí, nosotros no tenemos que estarlo. Tiene razón, y lo aplico a esta analogía: muchos periodistas ven bien el levantamiento magisterial y les gustaría escribir a favor de este movimiento, pero no lo pueden hacer porque no se mandan ellos mismos. Dependen del patrón. Pero este patrón vive de la publicidad y de las prebendas que el gobierno le da. Por eso no pueden publicar nada contra el sistema actual. Se les comprende. Pero en tanto los comprendemos nos rompen la madre a los maestros. Así de injusto es este sistema. Espero que no me tache de malagradecido porque a mí me paga el Gobierno Federal como maestro que soy. Pero sobre esto quiero aclarar: como fuerza de trabajo me debo al Estado federal, pero mi conciencia no. Vendo mis conocimientos impartiendo clases a mis alumnos, los maestros, esos que ahorita han tomado las calles y se manifiestan contra la reforma educativa (laboral), me identifico con ellos porque somos de la misma clase social y de la misma profesión y también porque sé que no podemos cargar con toda la culpa ante la situación de la educación. Los maestros somos apenas un brazo ejecutor de los planes y programas. El cerebro, el Estado, el gobierno, es el realiza los planes y programas. Pero de esto hablaré en otra ocasión. Basta decir ahora que hay periodistas que se equivocan cuando nos denostan, pero hay que entenderlos porque no han distinguido que rentar la fuerza de trabajo es una, y rentar la conciencia, es otra.

LA PRIVATIZACIÓN Y LOS DESAYUNOS ESCOLARES.


Samuel Pérez García

Para los que piensan que la escuela con la nueva Reforma educativa no se privatiza, voy a ponerles otro ejemplo donde se mira bien dicha privatización. ¿Se acuerdan que hay una prueba piloto para escuelas de tiempo completo? Bien, cuando esas escuelas se establezcan en muchas partes, habrá que darles a los niños a lo sumo una comida, si no es que dos. ¿Cómo podrá darse si ninguna escuela cuenta con espacio disponible para establecer una cocina? Es fácil, la nueva ley de educación permite que un comerciante en cocina pueda invertir su capital para construir las instalaciones y poder ofrecer los desayunos o comidas a los niños. ¿Cómo lo hará? Del siguiente modo: el gobierno federal a través del Estatal y éste a través del municipal,  mediante un programa específico, pagará un porcentaje de ese desayuno, dijéramos ocho pesos por niño, y los padres de familia aportarán dos pesos, si acaso el servicio costara diez pesos. Así, la escuela salvaría el problema. Y si cada escuela posee 300 alumnos, entonces multipliquen por diez pesos y les arroja tres mil pesos diarios por el servicio de un desayuno, y el doble si incluye la comida.  Esta operación resulta redituable para el inversionista privado, porque sin arriesgarse mucho, encontró su filón de oro: clientes cautivos y un gobierno amigo que le da todas las facilidades para su propio enriquecimiento. Es como cuando Carlos Slim compró Telmex. Encontró clientes cautivos con los cuales hizo crecer su fortuna. Pero también un gobierno amigo que le permito adquirir la empresa pública a precio barato. Así está esto de la privatización: una ley que se reforma para que el capital privado entré a la escuela, use a nuestros hijos como clientes seguros, y venga para los inversionistas un modo honesto de vida, sin despeinarse. Lógicamente, desde luego, el inversionista no tendrá una cocina, sino muchísimas, porque cuando se habla de capital no se dice del pobre, sino de los grandes inversionistas que a través de prestanombres ganarán a costa de la escuela. E incluso, de tanta corrupción que hay, es muy posible que hasta los flamantes directores evaluados con la nueva reforma, sean parte de esa sociedad mercantil, cuyo propósito es el lucro no la educación. Así o más claro, dijera Chencho.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Mientras el estado nos reprime, ¿Qué sigue de nuestra parte?


Samuel Pérez García

La actitud represiva del gobierno duartista en Veracruz, no es más que una repetición mimética de lo que en el DF hizo Peña Nieto. Una especie de competencia en quién puede o tiene mejor temple para reprimir. Aquel, que no las tiene todas consigo con el federal, quiere quedar bien con éste, para efecto de ver si así se allanan las diferencias que soterradamente mantienen.
Pero también, aparte del garrote contra los maestros, está usando como señuelo el diálogo fingido, de invitarlos a la mesa para oír sus reclamos o enmendar las leyes secundarias aquí en el estado. Sin embargo, sabemos que eso no será posible, o si no, que me desmienta un abogado. Una ley de carácter federal no puede elaborarla a modo, o quedar omiso, con alguna otra de carácter estatal que la sustituya. Y sin embargo, así se está planteando. Espero que los maestros nos caigan en la trampa y se entreguen, cual corderos, cansados de correr del lobo, decidieron inmolarse dentro de la gran boca hambrienta de su perseguidor, antes que seguir luchando.
¿Qué sigue? Lo que sigue es largo, pero no por ello desalentador. Implica reflexionar el papel que hemos jugado al servicio del régimen, sirviéndole de trampolín para sus gustos sexenales o trienales, votándoles a sus dirigentes para que obtengan el voto que los lleve a representarnos en los Congresos o en las presidencias municipales o en la gubernatura. Hemos servido de marionetas del poder, a través de migajas que nos entrega el estado, pero ahora, cuando una ley trastoca las condiciones de vida y de trabajo, y se pide el respaldo, ellos dicen que no. Y si no aceptamos, viene el palo.
Después del palo qué sigue? Evidentemente, la zanahoria. Van a intentar en las próximas negociaciones salariales ofrecer prebendas para que no haya protestas. El maestro que caiga en este artilugio será de su propia responsabilidad. Esto sigue por parte del gobierno federal y estatal. Comprar a la disidencia, el grito, el desplante contra la reforma educativa.
Entonces  ¿Que sigue de nuestra parte?
De nuestra parte sigue  dos acciones que serán a largo plazo:
1)    Reflexionar nuestro papel para pensar nuestra independencia pedagógica de los contenidos de estudio.
Hay que reconocer, hemos asumido acríticamente la historia de México, la formación de valores, los avances de la ciencia. Hemos mecanizado y rutinizado el conocimiento. Ahora, frente a las condiciones de un Estado represor hay que deslindarnos. No somos maestros para servir al opresor, sino maestros para crear conciencia moral y política del papel que cada ciudadano debe jugar en su proceso de formación humana. No provenimos de una clase pudiente, sino de una que apenas tuvo para pagarnos los estudios en la Normal. No somos, pues, los maestros, adictos al poder, sino contrario a éste.
Esta toma de posición independiente frente a los contenidos, nos permitirá en el futuro, formar a un ciudadano reflexivo y crítico frente al poder del Estado y de quienes lo dirigen. Esto significa que en cada clase de historia mexicana, de geografía regional, de formación de valores, debemos desmontar el proceso ideológico y político  que implícitamente reflejan en los contenidos de los programas, y que nos hablan de hechos que ocurrieron hace mucho tiempo y que no tienen nada que ver con nosotros. Es decir, nos abstraemos de la realidad concreta y hablamos de hechos como si nunca hubiera ocurrido en nuestro suelo patrio. En lugar de abstraernos de la realidad, hagámosla concreta diciendo a los niños la verdad: el gobierno, federal o estatal, no es como lo pintan, bondadoso y solidario con los pobres y los maestros, sino absolutamente represivo. Y no lo es, solamente ahora, lo ha sido siempre, porque no es un gobierno del pueblo y para el pueblo trabajador, sino para el otro pueblo, la otra clase, la de los ricos capitalistas que nos dominan a través de un sojuzgamiento lento y paulatino. Que lo que ganamos por nuestro trabajo los maestros y los obreros, no sirve para darse la buena vida, sino apenas para reproducirse como individuo y como familia. Por eso, los hijos de los obreros, campesinos y maestros no van a Harvard a estudiar, o al Tecnológico de Monterrey, sino a las escuelas públicas, esa que hoy Peña Nieto quiere privatizar en un proceso  largo que hoy, apenas inicia pero que sigue, de modo indubitable, esa dirección.
Decirle a los niños, para que piensen de una manera distinta: que la desigualdad social que vivimos los mexicanos y los veracruzanos, no es por designio divino ni por flojera de nuestros padres, sino por ese oprobioso proceso  de producción capitalista que nos ha convertido a unos en asalariados y a otros en patrones. Que estos, para seguir disfrutando del confort que la vida les da, usan al policía, al granadero, al soldado, para reprimir toda manifestación que atente contra sus sagrados intereses, pero además, nos pagan exiguos salarios. Que cuando se pide aumento de sueldo, nos ofrecen un máximo del 5%, pero cuando los capitalistas deciden subir el precio de las mercancías, les autorizan hasta un 30%, si es que no más, pues para ellos la exigencia es mantener el mismo estado de confort al cual ya están acostumbrados. Que matemáticamente extraigan la diferencia: ¿cuánto hay de diferencia entre el 30 de los capitalistas y el 5 de aumento de los trabajadores? Es un 25%, lo cual significa que ese 25% es lo que el capitalista requiere para bien vivir; en cambio, a los obreros, sólo se le da el 5% que apenas le alcanza para mal vivir.
 Decirles  también a esos niños, aprovechando la clase de valores, que entre vivir callado, humillado, golpeado por quienes se creen dueños del destino humano, el maestro ha tomado la decisión de salir a la calle, protestar por las leyes injustas que nos quieren esclavizar. Que por eso los paros, las marchas, las tomas de casetas, que un maestro así es digno de tomar en cuenta, porque para a ellos no les toque vivir la misma situación de represión que ahora se vive, han decido levantar la voz, marchar por las calles, expresarse en toda su potencia: decirle al gobierno que ya no quieren seguir siendo tratado como esclavos, sino  como seres humanos que somos.
Pero además, asumir seriamente el segundo compromiso
2) Empezar desde abajo y con los de abajo, un proceso de organización lenta, persistente y gradual, de un nuevo sindicalismo más acorde con las banderas de los verdaderos maestros, no de los líderes charros que hay en cada sindicato. Una organización que sea independiente del gobierno del Estado, de la casta burócrata caciquil y sindical que dirige la familia Callejas o de cualquier otro apellido que por ahí esté incrustado. Una organización que luche por defender y enseñe a luchar a todo el magisterio, para que esa represión que se dio el 14 de septiembre por la madrugada, en la ciudad de Jalapa, Veracruz,  y la que se dio el 13 de septiembre en el zócalo de la ciudad de México, nunca vuelva a repetirse. Pero eso sólo se podrá  lograr si, además de estructurar un nuevo sindicalismo, también reflexionamos como individuo y cómo grupo, qué tipo de gobierno es que queremos que nos gobierne y dirija. Y esto implica, poner en la mesa de discusión el asunto de la política. Por qué así? Porque todo lo educativo es político, y todo lo político implica una acción pedagógica. Aquel maestro que se diga sólo maestro, sin nexo con la política sea como punto de reflexión o de acción concreta, equivocó su camino o  está desorientado. 
Digo entonces, que no es posible vivir la vida sin hacer política, sin reflexionar lo que ocurre en la ciudad o en el país. Un maestro se convierte en político cuando en clase con sus alumnos discute lo que sucede en su medio social, en su ciudad, en su país. Pone el asunto a discutir y juega el papel de orientador, de portador de luz para que los alumnos o sus escuchas reflexionen el problema y tomen una decisión, lo más autónoma que se pueda. Nunca impuesto, eso sí. Siempre intentando que los alumnos vayan formando un criterio propio, sin influencias nocivas que mecanicen sus tomas de decisiones. Un maestro así es lo que necesitamos en las aulas: comprometido con sus alumnos, con su país, pero siempre asumiendo un criterio independiente de todo criterio rutinizado, un maestro reflexivo, crítico que no solo enseña con la teoría, sino que se nutre del ejemplo y de la práctica concreta para ir forjando mentes autónomas con sus alumnos.


¿PRIVATIZA LA ESCUELA LA NUEVA LEY DE LA EDUCACIÓN?


Samuel Pérez García


Paz Alicia Castañeda, representante sindical de la zona Sur en Veracruz a través de un desplegado publicado en Diario del Istmo, el 18 de septiembre, afirma categóricamente que la nueva ley NO busca privatizar a la educación. Y para su dicho reza a continuación el artículo 6º. De la ley General de educación modificada en esta famosa Reforma Educativa. Esto es lo dicta el famoso artículo.
Artículo 6º. "La educación que impartirá el Estado será gratuita. Las donaciones o cuotas voluntarias destinadas a dicha educación en ningún caso se entenderán como contraprestación del servicio educativo. Las autoridades educativas en el ámbito de su competencia, establecerán los mecanismos para la regulación, destino, aplicación, transparencia y vigilancia de las donaciones o cuotas voluntarias".
A partir de enunciar ese artículo, deriva la mentora sindical que no hay privatización. Sin embargo, mintiendo a sabiendas, ocultó otros artículos, entre ellos los que siguen y a través del cual demuestro que sí está el rasgo privatizador en la nueva ley educativa:
Dice el artículo 12, numeral V Bis.- "Emitir, en las escuelas de educación básica, lineamientos generales para formular los programas de gestión escolar, mismos que tendrán como objetivos: mejorar la infraestructura; comprar materiales educativos; resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación entre los alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director".
"En las escuelas que imparten la educación media superior, la Secretaría establecerá los mecanismos de colaboración necesarios para que los programas de gestión escolar formulados por las autoridades educativas y los organismos descentralizados, en el ámbito de sus atribuciones, propicien el mantenimiento de elementos comunes".
Este numeral VBis es lo que concretamente nos da la pauta de la privatización de la escuela. La gestión educativa no se entiende como la búsqueda no solo de que se den los aprendizajes esperados, sino que el director, los padres de familia, alumnos y el director deberán GESTIONAR, condiciones para mejorar la infraestructura, comprar materiales didácticos, resolver problemas de operación, etc.
Sin embargo, los hacedores de la ley cuidaron de edulcorar la mencionada ley poniendo en el artículo sexto que de ningún modo se deberá entender las "donaciones", "las cuotas voluntarias" como contraprestación de servicio. Es decir, las cuotas seguirán dándose ahora a fuerza, porque ya está en la ley, pero ahora será voluntaria "a fuerza", no forzada, y no podrá interpretarse como paga del servicio educativo. Así, lo que antes era una "cuota voluntaria", a la posibilidad del padre de familia, ahora tendrá que darla porque en caso contrario, la escuela carecerá de recursos para poder mantener condiciones óptimas para el ejercicio educativo.
Pero sigamos viendo porque si la ley es pro privatizadora de la educación: Dice el siguiente artículo:
Artículo 28 bis.- "Las autoridades educativas federal, locales y municipales, en el ámbito de sus atribuciones, deberán ejecutar programas y acciones tendientes a fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas".
En las escuelas de educación básica, la Secretaría emitirá los lineamientos que deberán seguir las autoridades educativas locales y municipales para formular los programas de gestión escolar, mismos que tendrán como objetivos los siguientes:
III.- Administrar en forma transparente y eficiente los recursos que reciba para mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación para que alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, se involucren en la resolución de los retos que cada escuela enfrenta".
Cualquiera que conozca de estos asuntos se dará cuenta de que la autonomía de gestión que se le está proporcionando a la escuela básica no es una autonomía por ley que también demanda el artículo tercero, numeral VII de la Constitución para las universidades públicas, y que consiste en que la institución posee patrimonio propio y una ley que la sustenta, además de recibir recursos del Estado para  los aplique en beneficio de sus proyectos eductivos.
En esta autonomía de gestión es distinto el quehacer. Aquí no se trata de que el Estado te dirá aquí está tu presupuesto y desarrolla tus programas y rinde cuentas a la comunidad, aquí simplemente es "ráscate con tus propias uñas", porque el Estado, si tiene te apoyará, y si no, no podrás realizarle ningún plantón para que te atienda. Las escuelas, así, quedarán expuestas a que más temprano que tarde, no podrán resolver los problemas prioritarios, dado que los padres de familia, por muy chingón y honesto que sea su director, tendrán muchísimos problemas para sortear los problemas, que generalmente, serán de carácter financiero. De tal manera que este es el primer hoyo que le abrirán a la escuela pública, para que más temprano que tarde, la escuela privada empiece a recibir los dividendos económicos que dicho proceso le permitirá.
Entonces qué sigue?
Para esa ayuda de continuismo, entra a la escena el artículo67, en su numeral III que dice:
Artículo 67.- Las asociaciones de padres de familia tendrán por objeto:
III.- Participar en la aplicación de cooperaciones en numerario, bienes y servicios que, en su caso, hagan las propias asociaciones al establecimiento escolar. Estas cooperaciones serán de carácter voluntario y, según lo dispuesto por el artículo 6o. de esta Ley, en ningún caso se entenderán como contraprestaciones del servicio educativo". Es decir, las asociaciones de padres de familia podrán recibir en apoyo a su gestión, dinero de las empresas o instituciones locales y estatales, con lo cual la dejan a su propia suerte si pueden o no gestionar esos recursos.
Pero además, dice otro artículo, el 24 bis, que a la letra dice:
Artículo 24 Bis.- "La Secretaría, mediante disposiciones de carácter general que se publiquen en el Diario Oficial de la Federación y sin perjuicio del cumplimiento de otras disposiciones que resulten aplicables, establecerá los lineamientos a que deberán sujetarse el expendio y distribución de los alimentos y bebidas preparados y procesados, dentro de toda escuela, en cuya elaboración se cumplirán los criterios nutrimentales que para tal efecto determine la Secretaría de Salud".
"Estas disposiciones de carácter general comprenderán las regulaciones que prohíban los alimentos que no favorezcan la salud de los educandos y fomenten aquellos de carácter nutrimental".

Y con esto se corona el proceso privatizador. Habrá en cada escuela con un porcentaje de alumnos, un expendio comercial ex profeso, que a través de la renta y la explotación de clientes cautivos, la posibilidad de que pueda enriquecer a un sector comercial, pero de ningún modo a la propia escuela, porque los padres de familia no tendrán tiempo para esos menesteres, salvo que ellos mismos decidieran convertirse en cooperativa escolar, pero la ley no contempla eso. Así, si con esto no convenzo a la líder sindical Paz Alicia Castañeda de que a todas luces miente cuando publica que la privatización de la educación en México no está presente en la presente Reforma, entonces cómo convencerla, si los textos hablan por sí mismos. No la podré convencer porque ella toca en otra orquesta. Ella es líder sindical charra y yo soy maestro independiente, contra el régimen que hoy nos quiere poner la bota al cuello o clavarnos su cuchillo de carnicero. Ojalá que mis compañeros no desistan y cambien su postura ante el canto de sirenas que ya viene.




sábado, 13 de julio de 2013

¿Por qué los cosoleacanecos votaron a favor del caciquismo?



Samuel Pérez García

Lo que muchos querían en Cosoleacaque era que Ponciano Vázquez no llegara al gobierno municipal. Pero lo decían sin organizarse, o tras bambalinas para no tener riesgos futuros. Eso lo oía en las colonias, pero también en la cabecera. Sin embargo, en este último lugar no se produjo el fenómeno de rechazo, sino de aceptación. Ponciano Vázquez obtuvo al menos 15 casillas donde la gente votó por él; en cambio Víctor, consiguió unas 17 casillas en su favor. Es cierto, que la ventaja en la cabecera municipal fue mínima, pero al fin y al cabo, no hubo el rechazó total que la gente manifestaba días antes de la elección. No la hubo, como por ejemplo, sucedió con Darío Aburto en el año 2000, donde el ex cura a lo sumo ganó una o dos casillas, siendo arrollado por el PRI, aunque a final de cuentas el ex cura salió triunfante, gracias al voto de las colonias.
Frente a esos crudos hechos de la realidad electoral, no hay más que preguntarse porque los cosoleacanecos serán tan penitentes que prefirieron votar por malo conocido, por un gobierno familiar, que por un gobierno democrático, pero además, haber intuido que el cambio del poder estaba en Víctor García, un candidato que ni siquiera traía un plan de gobierno, más que la fiesta brava, de la cual se valió en su campaña.
Quiero intentar una respuesta a esta interrogante que a todos anonada e impacta por su crudeza.
En primer lugar, esos votos que le dan el triunfo a Ponciano Vázquez no son votos que surjan del nivel de conciencia política del pueblo. Son votos comprados a cambio de la ayuda que el candidato ofreció. Un voto clientelar que el PRI ya tiene cooptado en cada elección. Desde la noche previa a la elección los operadores del PRI visitaron a su clientela para ofrecer la dádiva de siempre y decirles que había que salir temprano. Para ello pusieron a disposición taxis al servicio de los votantes para que éstos, sin despeinarse, acudieran a las urnas.  Junto a esto operaron casas de seguridad donde el voto se adquiría de acuerdo al vestido del cliente, que generalmente son seres en pobreza económica y de bajo nivel de conciencia, una especie de idiotas que, por hambre, han de bailar al modo cómo el pagador imponga. En la colonia Congreso, por ejemplo, Ana Bertha Gutiérrez Zárate operadora de Gladis Merlín anduvo movida desde la noche anterior y todo el resto del domingo con tal de lograr el triunfo de su candidata. A su casa se reportaban los taxis que iban y traían gente de la Acosta Lagunes, y a los que vivían en la misma Colonia, sus operadores iban y lo azuzaban para que salieran a votar. Luego, al mediodía, se intercambiaban la lista que tenía el representante de casilla, para ver quienes habían votado y quienes no, para hacer cuadrar la lista de los votos comprometidos. Así operaron en todo el municipio. Así se fraguaron los 17 mil votos que consiguió el PRI. Son votos de infrahombres que carecen de toda estima humana, de dignidad y de valentía para enfrentar su suerte. Son votos prostituidos que se consiguen a cambio de un bien. Son los votos que cuestionan la democracia como proceso de vida y lastiman la dignidad humana.
En segundo lugar, junto a esta condición humana hay otros, que no mercantilizaron su voto, pero sí lo entregaron como si así hubiera sido. ¿De qué otro modo puede explicarse el hecho de que un candidato sin propuestas, sin discurso, sin arraigo político haya conseguido unos 13 mil votos? Lo único notorio de él fue que anduvo en su camioneta, se bajaba donde le indicaban y tartamudeaba algunas palabras; a cambio de esa falta, traía músicos clonados que los ciudadanos aplaudían, sobre todo los perredistas que ahora les tocó vestir a la escoba de amarillo y los ciudadanos seguidores de ese partido votaron por ella, sin importar que fuera un elemento inerte. ¿Los otros candidatos, que no andaban en camionetas, sino a pie, porque no fueron de la preferencia de los ciudadanos? Sencillamente porque la ciudadanía ha llegado a un grado en que, ofuscado por la ideología, no distingue al candidato, sino al color del partido. Y si a un gato lo vistes de amarillo, el ciudadano que se la juega en ese organismo político, prefiere votar por él, antes que analizar qué candidato podría presentar un programa de desarrollo municipal y de beneficio social a la comunidad. Además, entre Víctor García y Gladis Merlín había un pacto de ayuda mutua. Muchos priístas votaron por él, a cambio de destronar a Ponciano Vázquez, y no tanto porque prefirieran un gobierno amarillo. Pero también, la gente despechada por lo que ocurrió en el 2012, decidió no votar. Quedarse en casa y justificar con su "siempre es lo mismo". Ni más ni menos.
Pero hay otro argumento que sacude más la conciencia. Es un argumento sociosicológico. Le llamaría el síndrome del amo y del esclavo.  Lo presento en estos términos.
Aquel que ha sido educado bajo la mirada y látigo del amo, se acostumbra con el paso de días y años a mantenerse siempre en dependencia de quien lo azota y esclaviza, a cambio de eso, recibe sus alimentos raquíticos de tal modo que nunca pueda fortalecerse, porque un esclavo fuerte es un peligro. Y lo es más, si acaso desarrollara su pensamiento. Así que, un esclavo sirve para el trabajo, pero no para pensar. Mientras menos piense, más confiable es, piensa el amo.
Esta relación de dependencia entre amo y esclavo llega a ser tan poderosa, que este no puede creer que pudiera desarrollarse sin aquel. En todo, hasta en las más actividades más simplonas, la sombra del amo está presente en la conciencia, y nada puede suceder si el amo no lo autoriza o ve con buenos ojos. Así, para que no suceda nada que lo desagrade, el esclavo acepta todo lo que aquel decida, incluso hasta el uso sexual de las hijas o de la esposa. Desde luego, que cuando suceden acciones como éstas, el esclavo presenta una justificación interna: "no hay de otra", "así ha de estar escrito que sea", "él es el patrón y sabe por qué lo hace".
Esto es lo que ha sucedido en Cosoleacaque. El esclavo, la gente con pobreza económica o que no lo son tanto, pero que dependen económicamente de quienes están en el gobierno municipal, en lugar de pensar en liberarse de la bota de la familia que los oprime, es decir, de la familia Vázquez Parissi, han introyectado en la conciencia, como resultado de la relación de dependencia y opresión establecida en estos tres años de gobierno, la figura de estos hermanos como los únicos que pueden decidir el rumbo de su propia vida. Sin Cirilo y sin Ponciano, los pobres se sienten desamparados, aún cuando ellos no le resuelven todo el confort, sí, por lo menos, les alivia las penurias momentáneas, que para ellos son la base de la propia subsistencia. Doscientos pesos para un rico es una minucia, pero doscientos pesos para un pobre es una fortuna. Y si no, pregúntele a un taxista.
Deciden, entonces, otorgarles el voto para que sigan dándoles ese poco dinero que ellos les han ofrecido. "Mejor poco que nada" -piensan en sus adentros. Además, en el subconsciente del indígena de Cosoleacaque, no entra sólo esta sombra de cacique opresor, sino también el deseo interno de ser cómo ellos: güeritos, jóvenes y con poder. Que aunque directamente a ellos no les benefician, sí indirectamente, pues votando por ellos, sienten que son de la misma realeza, aunque en su propia imaginación y no en la cruda realidad. "Si yo no puedo llegar a gobernar, entonces que sean ellos" -piensan y enfatizan: "A través de ellos gobernamos nosotros". De este modo justifican su acción de votar a favor de los hermanos, que aunque fuereños, gracias a esta debilidad sociosicológica de la conciencia ciudadana del indígena y mestizo de Cosoleacaque, los Vázquez Parissi seguirán cuatro años más en el poder público, enriqueciéndose más y dándole migajas a sus esclavos. En tanto, los demás, los que sí pensamos, no nos queda más que dos opciones: aceptar el gobierno que viene o rebelarnos frente a ellos. Pero para tener éxito en esa rebelión  habrá que organizarnos.


domingo, 30 de junio de 2013

Lucha campesina y elecciones en Cosoleacaque



Samuel Pérez García


Desde el siglo pasado, el municipio de Cosoleacaque ha venido sufriendo la desagregación de su territorio municipal: Las Animas, Limonta, Mapachapa y La Bomba, han sido algunos territorios que ha perdido a merced del municipio aledaño de Minatitlán y a la influencia que este ha presentado frente al poder estatal.
La desagregación de dichos territorios y el acaparamiento de muchas colonias ubicadas en territorio de Cosolecaque, que en los planos de la federación aparecen como de Minatitlán, ha mermado el presupuesto municipal del Ayuntamiento de Cosoleacaque. Tal situación ha ocasionado una lucha perenne que no ha podido destrabarse, debido al fuerte apoyo del sindicato petrolero, hacia el ayuntamiento vecino. Es dicho sindicato quien propone y dispone de lo que sucede dentro del aquel palacio.
Tal municipio, sin territorio ya para seguir creciendo hacia el norte, salvo por el sur, más allá del río, ha ocasionado, abierta a veces, encubierta otras, la invasión de territorio cosoleacaneco, tal y como ocurrió en los años 70 del siglo pasado, a manos del vende lote Gerónimo Lozada y la Asociación Cívica del Sur, a partir del cual se fundaron colonias como la Insurgentes Sur, Insurgentes Norte y otras. La expropiación de dichos territorios municipales hubiera continuado sin parar, de no haber sido porque la ambición de Gerónimo Lozada, que lo llevó a enfrentar al gobierno minatitleco (sección 10), al querer convertirse en Presidente municipal, sin tener el aval de los que siempre han controlado y decidido el poder político. Ante tal rebelión, el aparato de justicia del Estado comenzó a funcionar y libraron orden de aprehensión para Gerónimo Lozada, que tuvo que salir huyendo para refugiarse en el Estado de Oaxaca. Pero antes de irse, el malévolo había invadido el predio Buenavista de Rosaldo, lugar donde hoy se encuentra la colonia Congreso Constituyente, que dentro del proyecto de la sección 10 era donde debía construirse la nueva colonia de los petroleros. Pero no se pudo, debido a la salida fugaz del vendelotes, que para hacer su triquiñuela bien, acampesinó a acaudalados comerciantes minatitlecos y petroleros de planta, para solicitar al gobierno federal la constitución de un ejido que pusieron por nombre Congreso Constituyente y lo ubicaron en el municipio de Minatitlán. A la salida repentina del líder mafioso, los invasores que se quedaron, sin más investigación, se ubicaron en Minatitlán y hacia allá ocurrían para que fueran atendidos en las demandas de servicios públicos que requería la colonia.
Pero resulta que llegamos a dicho lugar  en 1987 y empezamos a poner las cosas en orden: la primera fue la ubicación. La congreso Constituyente no estaba en Minatitlán, sino en Cosoleacaque y con documentos en la mano acudimos al cacique Heliodoro Merlín Alor, en ese entonces, Presidente de Cosoleacaque, quien para esa época ya había convenido con Perfecto Aguirre Santiago, presidente municipal de Minatitlán, que muchas colonias pasaran al feudo de este municipio.
Enteramos a Merlín Alor del suceso y le dijimos que debía defender el municipio, que finalmente, con muchas evasivas aceptó a la Congreso ser parte de Cosoleacaque, pero no así, los vecinos engañados, que siguieron peleando por ser de Minatitlán. Esta lucha solamente se destrabó a partir de que la Unión de Colonos, en el proceso de regularización de la tierra, adscribió la colonia a Cosoleaque, en vista de que el grupo mayoritario se había orientado a lo que legalmente correspondía. De no haber sido así, hoy perteneceríamos a Minatitlán.
Esta referencia viene al caso porque hoy el municipio viene sufriendo otro acto de depredación de sus tierras en manos de invasores embozados, que, estamos seguros, no vienen solamente por la necesidad de tierra donde vivir, sino que traen la consigna de despojar a los ejidatarios cosoleacanecos de sus tierras, formar una colonia, y con el paso del tiempo adscribirlas a Minatitlán. Este es el caso del predio Encino Gordo, aledaño a Mapachapa y por eso es la inferencia. Minatitlán sabe que el único territorio que tiene para resolver el problema de la vivienda es esa Congregación, que en 1925 se le anexó a su territorio. De ahí la necesidad de promover invasiones, aunque sin dar la cara, para luego anexar dichas colonias a su feudo territorial. ¿Cuál es el fondo de este asunto? No es, desde luego, bienestar social a sus habitantes exclusivamente. Es, ante todo, cuestión presupuestal. Va peso por habitante que quede legalmente registrado en el municipio. Es el modo como la federación otorga presupuesto a los municipios. Mientras más habitantes, más colonias y mientras más colonias, más presupuesto.
Así, no es gratuito que uno los sedicentes líderes Francisco Izquierdo, sea compadre de Flavino Ríos. Los invasores nunca actúan por sí solos, sino siempre amparados por el poder político, y que mejor cuando es de altas esferas. Esta es la primera hipótesis con respecto a esta invasión.
La segunda hipótesis que, tal vez esas tierras estén dentro del área del plan del corredor transístmica que se quiere establecer en la región para fortalecer el comercio entre varios Estados y naciones del orbe con el fin de reactivar la economía. Tal vez las tierras estén enclavadas dentro de esa extensión territorial y tiendan a futuro ser valuadas en muchos millones de pesos, pero para que el gobierno le saque jugo, organiza la invasión, y con esa acción obliga a los campesinos a vender barata sus tierras, pagarlas él o los invasores, y después más fácil, entregar las tierras a las compañías extranjeras, o bien, si las colonias se fundan, éstas se adscriban a Minatitlán.
Pero cual sea que fuera la hipótesis que resulte cierta, es que en Cosoleacaque, de nueva cuenta, sufre la invasión de sus tierras, pensando en que -al fin ignorantes y desunidos sus habitantes- podrán de nueva cuenta cercenarle el territorio al no haber organización campesina fuerte que luche por defender el territorio municipal, acaso tampoco gobierno municipal que luche por las tierras que legalmente nos pertenecen a todos.
Muchos campesinos de esto no se dan cuenta. Para ellos son solamente invasores individuales, con deseos de vivienda los que han ocasionado el problema. Para los campesinos no hay nadie más atrás de los invasores que ellos mismos. Pero no es así, por eso, los ciudadanos que nos damos cuenta de esto, deberíamos pensar que todos somos Cosoleacaque y que si invaden nuestro territorio, prestos deberíamos estar para defenderlos. Y una manera de defensa es reflexionar sobre nuestro voto, toda vez que estamos en periodo de cambio del gobierno municipal. Sugeriría entonces, no votar por el cacicazgo de Cirilo Vázquez y su hermano Ponciano. Todo gobierno que provenga del PRI es un gobierno nefasto, sobre todo si viene de la misma Familia.
Pero tampoco votar por el PRD, porque desde hace mucho este partido ha dejado de representar los intereses populares. La división endémica que vive y la inclusión de un palenquero como candidato, desconocido y tranza de buena catadura, indica que ese voto no puede ayudar a resolver el problema de la invasión. La mata seguirá creciendo y tarde será cuando veamos que otro pedazo de tierra deje de pertenecernos.
Por eso y por otras cuestiones, habría que reflexionar hacia donde orientar el voto que permita a los cosoleacanecos el establecimiento de un gobierno democrático popular, condición necesaria para buscar alternativas que frenen la invasión de las tierras ejidales, pero también, y en esto tienen responsabilidades los propios campesinos: la división profunda de su organización en grupos y liderazgos, que sólo han llegado para vender lo poco que queda o para explotar a los más indefensos con pagos por cada trámite que se haga.
Tal vez por eso y por otras razones, deberíamos buscar qué candidato recogiera esta demanda de defender el territorio de Cosoleacaque, frente a la invasión otra vez del poder que dirige la cúpula sindical petrolera.
Tal vez por eso y por otras razones, me inclino a pensar que Rubén Pérez Vera, candidato del Partido Acción Nacional pudiera ser la persona que podiera coayuvar a detener esa invasión.
Tal vez por eso y por otras cuestiones, Rubén Pérez Vera no persigue establecer un gobierno familiar, sino uno apegado al sentir del pueblo. Quiere ayudar a las colonias dándoles la oportunidad de que estos elijan a sus representantes por el voto universal y secreto, pero fundamentalmente, quiere gobernar bien. Además, digo,  y debo reiterarlo, que un candidato puede tener todas las mejores intenciones, pero lo que va a obligarlo a que lo cumpla no es su corazón o su conciencia, sino el pueblo organizado. Así, campesino de Cosoleacaque no des tu voto, solo por darlo, a cualquiera que te lo pida, piensa bien, la situación que se vive ahora, para que votes por quien resuelva el caso de esta invasión: ni un pedazo de territorio de Cosoleacaque para los Minatitlecos. Cosoleacaque se defiende. Y una manera es votar por quien defienda el municipio de los político buitres y de los invasores. Vota por otro, pero que no sea del PRI. Y si es por Rubén Pérez Vera, mejor.